x
1

Clase Essex



La clase Essex fue una serie de 24 portaaviones de la Armada de los Estados Unidos construidos desde abril de 1941 hasta agosto de 1944. Algunos de estos portaaviones son subvariantes de la clase Ticonderoga que en algunas fuentes es considerada como otra clase de portaaviones, aunque se refieren a ellos principalmente como clase Essex de casco largo. La clase Essex fue la clase más numerosa de buques de guerra pesados del siglo XX. Después de 1943, durante la Segunda Guerra Mundial, los clase Essex y los tres clase Midway formaron la parte más importante de la Armada de los Estados Unidos.

Después de que Japón se retiró de varios tratados de desarme como el tratado naval de Washington en la década de 1930 y siguió una política expansionista en el océano Pacífico, Estados Unidos se dio cuenta de que la armada de los Estados Unidos se quedaba atrás en términos tecnológicos y el congreso de los Estados Unidos autorizó la construcción de buques de guerra de más de 40 000 toneladas.

Los portaaviones anteriores clase Yorktown fueron la clase sobre la cual la clase Essex se desarrollaría, pero fueron diseñados para tener un grupo aéreo más grande y eran 18 metros más largos. La subclase de los portaaviones clase Essex fue extraoficialmente llamada la clase Ticonderoga, pero se conocía más comúnmente como la «Essex de casco largo» (long hull Essex). Cuando la situación se agravó en Europa, la Armada de Estados Unidos tenía en cuenta sobre todo la amenaza japonesa. Comprometida como estaba con los portaviones se habían construido los clase Yorktown. La experiencia adquirida con estos buques dio lugar a portaaviones perfeccionados para formar la espina dorsal de la fuerza aeronaval americana. Las limitaciones en cuanto a tonelaje establecidas por el Tratado Naval de Washington y por el Tratado Naval de Londres ya no aplicaban a la hora de diseñar los Essex.

Los Essex fueron concebidos para el Pacífico. Debían poder cubrir grandes distancias y tener una velocidad llamada económica próxima a los 15 nudos. La velocidad máxima deseada es 35 nudos. Deben alojar un grupo aéreo de unos sesenta aviones, a lo que hay que añadir aviones y piezas de recambio. Los primeros requisitos operacionales se publicaron a mediados de 1939 y fueron actualizados en 1940. El proyecto es mejorado poco a poco hasta la puestas de quilla, ya entrado el año 1941. Está basado en las características de los Yorktown, pero resultando en buques más anchos y largos, llevando el desplazamiento máximo de 25 000 toneladas a 35 000. El aumento de peso permite embarcar un armamento antiaéreo defensivo más potente. También transporta más carburante y municiones para sus aviones, lo cual permite aumentar el número de misiones. El blindaje es más o menos similar al de los portaaviones británicos de la época, pero la cubierta de vuelo no está blindada. La potencia de sus máquinas es superior. Estos portaaviones recibieron nombres representativos de lugares esenciales dentro de la historia de Estados Unidos. Cerca de la mitad tuvieron un nombre diferente del previsto en su origen.

Cuando se encargaron pocos en la Armada de Estados Unidos dudaban aún de que los portaaviones y aviones iban a representar un papel importante cuando Estados Unidos entrara en guerra. Lo que solo pocos en la Armada imaginaban era hasta qué punto iba a cambiar el combate naval. En el periodo de entre guerras varios países trabajaron en el concepto naval de los portaaviones, dedicados a un papel secundario, sobre todo destinados en la exploración y la protección para la escuadra. Antes de que Estados Unidos entrara en la guerra los portaaviones ya habían demostrado su potencial y habían echado por tierra algunas ideas preconcebidas. La Royal Navy en Tarento y en la búsqueda del Bismarck había probado su valor. Después del desastre de Pearl Harbor la Armada no tuvo otra opción que utilizar de la manera más ofensiva posible sus portaaviones. Alrededor de la clase Essex la marina americana fue a reconstruirse y ganó su superioridad. El primero se botó en julio de 1942 y entró en servicio en diciembre, siendo operacional unos meses más tarde. A principios de 1943 la Armada solicitó varios cambios en el diseño. El principal era permitir la instalación de dos montajes cuádruples de 40 mm (milímetros) adicionales. También se movió el centro de información de combate debajo la cubierta protectora, ventilación y sistemas de combustible de aviación se mejoraron, se añadió una segunda catapulta en la cubierta de vuelo. Esto resultó en los Essex de casco largo o Ticonderoga.

Fruto de la satisfacción con los Essex nació la clase Midway de 45 000 toneladas, con tres unidades construidas entre 1943 a 1947. Esta nueva clase incluía algunas mejoras de diseño con respecto a clase Essex: mejores máquinas tomadas de los acorazados clase Montana, cubierta de vuelo mayor y con blindaje.

Al igual que los Yorktown los Essex tenían el hangar separado del casco, para evitar daños a la obra viva del buque en caso de accidente o impacto enemigo. La colocación del ascensor central fue una gran innovación de diseño, colocado en la amura de babor y además podía abatirse contra el costado cerrando así durante la navegación el acceso al hangar.

Los portaaviones disponían de tres catapultas para lanzar aparatos, dos en la proa de la cubierta de vuelo y una transversal en el hangar. pero esta última no le gustó mucho a la Armada solo fue montada en los USS Yorktown, USS Intrepid, USS Hornet, USS Bunker Hill y USS Wasp. Teóricamente permitía el lanzamiento de aparatos de reconocimiento estando el buque parado, pero en la práctica resultó poco útil y no gustó a nadie. Las catapultas eran modelos H-IVc, capaces de lanzar 7,3 toneladas a 74 nudos. En las últimas unidades se montaron las H-IVb con capacidad de 8,2 toneladas a 78 nudos.

La disposición de los elementos de frenado recogía años de lecciones aprendidas, estaban estudiados para que pudiera recibir a los aviones tanto por popa como por proa. La isla fue compactada al máximo de modo que la cubierta de vuelo quedara enteramente despejada, para no molestar durante las operaciones aéreas y permitir además mayores campos de tiro a las armas antiaéreas.

Con las lecciones de los primeros años de guerra en mente la protección fue mejorada, con una cintura acorazada de 76 mm (milímetros) en el centro del casco que decrecía en los extremos hasta los 50 mm. Los mamparos transversales protegían los centros vitales del interior con un espesor de entre los 50 mm y 76 mm. Disponía de tres cubiertas provistas de blindaje; la de vuelo tenía un espesor de 38 mm, el hangar 76 mm y la cubierta principal 48 mm. Contra los torpedos y minas se contaba con compartimentos y mamparos longitudinales a toda la eslora del buque.

Su armamento cambió durante la guerra. Las armas principales eran 4 montajes dobles de 127 mm de doble use, colocados dos torres delante de la isla y dos detrás. Además otras 4 piezas simples de 127 mm fueron colocadas en soportes exteriores a babor. Las armas antiaéreas más letales eran los montajes cuádruples Hazemeyer de 40/56 mm. Se instalaron 17 en los Essex y de 18 en los Ticonderoga para 1945, suponiendo la nada desdeñable cantidad de 72 cañones de 40 mm hacia 1945. Las armas antiaéreas se completaban con montajes simples Oerlikon de 20 mm distribuidos por las bandas en número de 52, que se incrementaron a 70 hacia el final de la guerra. La gran cantidad de armas antiaéreas que se instalaron hizo aumentar en unas 1000 toneladas el peso del barco.

La US Navy se decidió por estos calibres para sus armas antiaéreas, ya que pensó que a los calibres empleados hasta entonces les faltaba poder de fuego frente a los aviones modernos a que se podían enfrentar sus buques. Además los cañones de 127 mm podían también emplearse en fuego antiaéreo.

En 1945 los portaaviones contaban con todos los avances disponibles en guerra electrónica: 1 radar SK de alerta lejana (alcance de 120 millas), un SC de alerta cercana, un SP altimétrico y control de cazas, 2 radares FC de búsqueda naval, sistemas IFF, ECM activos y pasivos; y dos radares de tiro Mk.4.

La propulsión la daban 8 calderas Babcock & Wilcox que movían 4 turborreductores Westinghouse, cada uno de ellos estaba formado por una turbina de alta presión y una de baja presión de doble flujo y con retromarcha incorporada. La turbina de baja presión para velocidad de crucero estaba acoplada a la de alta presión mediante un reductor de engranajes. Estas máquinas fueron un acierto al demostrar ser fiables y muy eficientes, pues permitían una autonomía de 18 000 millas a 12 nudos.

El grupo aéreo estaba constituido entre 80-90 aparatos, pero en ocasiones especiales se llegó a embarcar hasta 110 aparatos, claro que no todos cabían en el interior del hangar. Al principio de la entrada en servicio de los primeros buques se operaban los mismos los mismos modelos de aviones aparatos que los Yorktown. A inicios de 1943 empezaron a entrar en servicio nuevas aeronaves más potentes y pesadas que hicieron que su desplazamiento aumentara. Al principio, el grupo aéreo estaba constituido siguiendo las normas de la US navy: 36 cazas, 36 bombarderos en picado y 18 torpederos. Pero para julio de 1944 ya era de 54 cazas, 24 bombarderos en picado y 15 torpederos. En enero de 1945 la composición oficial dictada por la Armada quedó en 73 cazas, 15 bombarderos en picado y 15 torpederos. El incremento en cazas respondía tanto a la amenaza de los kamikazes como a que podían realizar funciones de cazabombarderos, apoyando a las tropas en tierra o defendiendo a la flota según las necesidades.[1]

Después de la guerra hubo varios programas de modernización para la clase Essex. No todos los portaviones recibieron las mismas.[2]

Tres portaaviones clase Essex fueron reconvertidos en portahelicópteros, tras descartar la Armada los portaaviones de escolta por su vejez e inadecuado tamaño. El USS Boxer (LPH-4), USS Valley Forge (LPH-8) y USS Princeton (LPH-5) sirvieron para que los marines tuvieran sus portahelicópteros.

El armamento principal de los portaaviones clase Essex consistía en sus aviones:

La guerra obligó a diversificarse. Así los Avenger fueron diseñados para ser torpederos, pero su gran capacidad de llevar bombas le permitió llevar a cabo otros tipos de misiones (patrulla antisubmarina, exploración, ataque, etc.).

Desde abril de 1944 los cazas F6f Hellcat fueron siendo complementados por el nuevo F4U Corsair. Los cazas realizaron misiones de ataque al suelo, patrulla antisubmarina y de caza nocturna.

Los portaaviones clase Essex tienen un armamento secundario similar al de la mayoría de los otros portaaviones estadounidenses. Contaban con 12 cañones de 5 pulgadas (127 mm), con capacidad antiaérea real, pues sus proyectiles antiaéreos tenían con una espoleta de proximidad. Además de esos cañones su armamento de alcance más cercano consistía en cañones cuádruples de 40 mm, suplementados por cañones y ametralladoras antiaéreos. El mayor armamento antiaéreo requerido según progresaba la guerra llegó a sumar un peso cercano a 1000 toneladas.

Siendo la clase de portaaviones más producida de la Segunda Guerra Mundial, estos portaaviones vieron acción principalmente en la Guerra del Pacífico. En la fecha en que entraron en servicio en el Atlántico se necesitaban portaaviones de escolta contra los submarinos. En cambio en el Pacífico la balanza aún no se había inclinado y eran necesarios para cubrir los huecos dejados por los portaaviones hundidos por los japoneses.

Su diseño incorporaba lecciones de la guerra, como el blindaje. El blindaje de los Essex era más efectivo que el de sus antecesores y de hecho ningún portaaviones se perdió durante toda la guerra, aunque dos portaaviones, el USS Franklin y el Bunker Hill, sufrieron daños extensos que cerca estuvieron de causar su pérdida. Uno de los portaaviones más exitosos fue el Lexington que con su artillería y su escuadrón aéreo fue responsable de destruir más de 1 millón de toneladas de barcos y destruyó más de 1000 aviones enemigos.

Algunos portaaviones de la clase Essex sirvieron hasta medio siglo y durante ese tiempo experimentaron varias modificaciones, empezando con nuevos sistemas antiaéreos y después con la introducción de aviones a reacción; se instalaron catapultas para lanzarlos debido a que este tipo de aviones tiene menos aceleración al despegar. La US Navy decidió que los portaaviones de la clase Essex, al ser los más grandes, fueran remodelados y siguieran en activo, mientras que los portaaviones ligeros y de escolta, al ser demasiado pequeños para operar con los nuevos aviones a reacción, fueron dados de baja y almacenados.

Terminada la Segunda Guerra Mundial muchos Essex fueron transferidos a la Flota de la Defensa Nacional de Reserva (National Defense Reserve Fleet). Se pensaba que no se necesitarían tantos portaaviones. Poco a poco fueron incorporados de nuevo como parte de la Flota Estadounidense (Guerra de Corea, Crisis del Estrecho de Taiwán, Crisis de Líbano, etc.) realizando tareas de como portaaviones de ataque (CVA). Algunos se reconvirtieron en un portaaviones de entrenamiento, portahelicópteros (LPH) o antisubmarinos (CVS). Los grupos antisubmarinos se constituyeron alrededor de portaaviones Essex equipados con aviones y helicópteros antisubmarinos para hacer frente a los submarinos soviéticos. Durante la Guerra Fría también varios Essex se usaron para recuperar tripulaciones de astronautas en varias misiones de la NASA, como el programa Apolo. El USS Lexington, fue el último Essex en ser retirado, el año 1991.

Los portaaviones clase Essex fueron la serie más numerosa de la guerra. La clase fue solicitada por la Armada de Estados Unidos en 1940 con un primer pedido de 11 buques que posteriormente fue aumentado hasta 32 unidades, de las cuales 2 fueron canceladas en agosto de 1945 y 6 más ni siquiera fueron puestas sus quillas.

Esta clase estuvo subdividida en 2 variantes, la clase Essex de casco corto con 10 unidades y la clase Ticonderoga de casco largo con 14 unidades. La diferencia de eslora entre los primeros y los segundos era de apenas 5 metros y la eslora de la cubierta de vuelo era 1,20 metros más larga en los últimos.

Los numerales 22 hasta el 30 fueron asignados a portaaviones ligeros (CVL) del la clase Independence; los numerales 41 al 44 fueron asignados a grandes portaaviones (CVB) de la clase Midway.

El USS Reprisal (CV-35) fue puesto en grada en 1944 en los astillerosNew York Navy Yard, desde donde fue botado en 1945, y fue desguazado tras completar sus pruebas; y el USS Iwo Jima (CV-46) fue puesto en grada en Newport News Shipbuilding en enero de 1945, pero fue cancelado en agosto de 1945 y desguazado sobre la grada.

Los seis buques encargados en el año fiscal de 1945, ninguno de los cuales llegó a recibir nombre, y que fueron asignados a los astilleros Bethlehem Steel Company (CV-50), New York Navy Yard (CVs 51 y 52), Philadelphia Navy Yard (CV-53) y Norfolk Navy Yard (CVs 54 y 55), vieron su construcción cancelada en marzo de 1945.

El USS Oriskany (CV-34), que fue ordenado y puesto en grada como clase Essex, fue completado en 1950 bajo las especificaciones del muy modificado diseño SCB-27A, por lo cual, desde su alta, hasta su reconstrucción en 1957-59, era listado como el único buque de la clase Oriskany.



Escribe un comentario o lo que quieras sobre Clase Essex (directo, no tienes que registrarte)


Comentarios
(de más nuevos a más antiguos)


Aún no hay comentarios, ¡deja el primero!