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Dionisio Herrera



¿Qué día cumple años Dionisio Herrera?

Dionisio Herrera cumple los años el 9 de octubre.


¿Qué día nació Dionisio Herrera?

Dionisio Herrera nació el día 9 de octubre de 1781.


¿Cuántos años tiene Dionisio Herrera?

La edad actual es 243 años. Dionisio Herrera cumplió 243 años el 9 de octubre de este año.


¿De qué signo es Dionisio Herrera?

Dionisio Herrera es del signo de Libra.


José Dionisio de la Trinidad de Herrera y Díaz del Valle (9 de octubre de 1781, Choluteca, Honduras-13 de junio de 1850) fue un abogado y político hondureño y centroamericano, representante del liberalismo y uno de los centroamericanos más ilustrados de sus tiempos.

José Dionisio de Herrera fue el autor de la primera Constitución de Honduras (1825). Elegido primer Jefe Supremo del Estado de Honduras[1]​ en 1824 y destituido en 1827 por los conservadores de Guatemala tras una insurrección clerical dirigida por el canónico Irías. Su gobierno siguió una línea progresista, a través de la cual organizó el estado hondureño.[2]​ Además, trató de fomentar la agricultura, la industria, y la inmigración entre otras cosas. Por estas razones, en Honduras se le considera, el Padre de la Patria,[3]​ y es uno de los 6 'Próceres' hondureños.

Enviado como pacificador a Nicaragua por el Gobierno Federal, fue elegido Jefe Supremo del Estado,[4]​ cargo que ejerció de 1830 a 1833.

En 1834 fue elegido Jefe Supremo del Estado del Salvador,[5]​ pero no aceptó su nombramiento. Se retiró de la política en 1838. Poseía notables dotes intelectuales, se distinguió por la firmeza de su carácter y se le reconoció además, como hombre de circunspección y tino.[6]​ Llegó a ser el único político en la historia de Centroamérica electo popularmente Jefe de tres Estados.

José Dionisio de la Trinidad de Herrera y Díaz del Valle (9 de octubre de 1781, Choluteca, Honduras-13 de junio de 1850) fue un abogado y político hondureño y centroamericano, representante del liberalismo y uno de los centroamericanos más ilustrados de sus tiempos.

José Dionisio de Herrera fue el autor de la primera Constitución de Honduras (1825). Elegido primer Jefe Supremo del Estado de Honduras en 1824 y destituido en 1827 por los conservadores de Guatemala tras una insurrección clerical dirigida por el canónico Irías. Su gobierno siguió una línea progresista, a través de la cual organizó el estado hondureño.2​ Además, trató de fomentar la agricultura, la industria, y la inmigración entre otras cosas. Por estas razones, en Honduras se le considera, el Padre de la Patria,3​ y es uno de los 6 'Próceres' hondureños.

Enviado como pacificador a Nicaragua por el Gobierno Federal, fue elegido Jefe Supremo del Estado,4​ cargo que ejerció de 1830 a 1833.

En 1834 fue elegido Jefe Supremo del Estado del Salvador,5​ pero no aceptó su nombramiento. Se retiró de la política en 1838. Poseía notables dotes intelectuales, se distinguió por la firmeza de su carácter y se le reconoció además, como hombre de circunspección y tino.6​ Llegó a ser el único político en la historia de Centroamérica electo popularmente Jefe de tres Estados.

Dionisio Herrera fue hijo primogénito de don Juan Jacinto Herrera quien fue alcalde Provincial de la Villa de Choluteca desde 1793. Su madre fue Paula Díaz del Valle Izaguirre,hermana de la madre del prócer de la independencia centroamericana, José Cecilio del Valle.

Su esposa fue Micaela Josefa Quezada Borjas, con quien llegó a procrear 10 hijos. Doña Micaela era hermana de la madre del General Francisco Morazán, de quien Herrera fue tutor.[7]

Su hermano Justo José Vicente Herrera Díaz del Valle ejerció el cargo de Jefe Supremo del Estado de Honduras de 1837 a 1838 y otro hermano, Próspero José Herrera Díaz del Valle, era diputado y ministro plenipotenciario ante Francia e Inglaterra.[8]

Dionisio Herrera estudió en la Universidad de San Carlos de Guatemala Universidad de San Carlos Borromeo de Guatemala]], donde por aquel tiempo, y gracias a los esfuerzos de los señores Villaurrutia, Ramírez, Goicoechea y Cañas, se había extendido y mejorado el plan de enseñanza. Se habían abierto escuelas de dibujo, asimismo se habían adoptado cursos de filosofía y otras notables reformas. Le tocó al joven Dionisio Herrera aprovechar esta favorable circunstancia, y debido a ella y al estudio que hizo de la historia y de los filósofos y escritores franceses más profundos (Rousseau, Montesquieu, Diderot, d'Alembert), "era ya un literato y un hombre de estado, de pensamiento y acción", cuando se declaró la independencia del Centro de América.[7]

Al terminar sus estudios, se graduó de abogado con la tesis "La Ley". Luego regresó a Honduras, donde estableció su biblioteca personal (una de las más completas de la época), compuesta principalmente por obras en francés (idioma que dominaba así mismo, como su lengua materna), a través de la cual propagó las ideas liberales. Ésta fue incendiada por sus opositores políticos, al considerar que estaba compuesta por "libros herejes".[7]

Después de haber obtenido el título de abogado en la Universidad de Guatemala, Herrera se establece en la entonces Villa de San Miguel Arcángel de Tegucigalpa (desde 1818). El 7 de agosto de 1820 ocupó su primer cargo público al ser nombrado Secretario del Ayuntamiento en la administración del último Alcalde español, Narciso Mallol. Sin embargo, Herrera era independentista y fue organizador de tertulias donde se comentaban los sucesos de España, México, las luchas de Bolívar y San Martín.

En julio de 1821 los licenciados Juan Esteban milla y Dionisio de Herrera son elegidos diputado y diputado suplente respectivamente, en las Cortes para la aceptación de la Constitución de Cádiz.[8]

El 15 de septiembre de 1821 se proclamó la independencia de los pueblos del Centro de América en la Ciudad de Guatemala. Al llegar la noticia a Honduras, Herrera redactó el Acta de Independencia de las entonces todavía separadas provincias de Comayagua y Tegucigalpa, anunciado el 28 de septiembre en ambas provincias.

Sin embargo, dentro de poco se produjo una confrontación entre Comayagua, tradicionalmente conservadora, y la liberal Tegucigalpa sobre el asunto de unión al nuevo Imperio Mexicano. Mientras que los conservadores la aprobaban, los liberales guardaban lealtad a Guatemala y abogaban por una independiente república federal centroamericana, a modelo de los Estados Unidos. A pesar de la resistencia de Herrera y sus compañeros de partido, finalmente se dio la unión a México. Sin embargo, ésta se terminaba ya dentro de un año, con la caída del emperador Agustín I.

Después de que Centroamérica se independizó de México, Herrera fue nombrado gobernador de la provincia de Tegucigalpa, en fecha 23 de marzo de 1823. En esta calidad hacía efectiva la fusión de las provincias de Comayagua y Tegucigalpa en Estado federal de Honduras. Con este objetivo fue convocada el 29 de agosto de 1824 una Asamblea Constituyente, que se reunió en la localidad de Cedros y su primer presidente fue el Doctor Pedro Nolasco Arriaga y el secretario fue el Licenciado Miguel Rafael Valladares. Mediante el acuerdo de fecha 16 de septiembre de 1824 esta Asamblea efectuó la unión de ambas provincias (Comayagua y Tegucigalpa) y se eligió al Licenciado Dionisio de Herrera como Primer Jefe del Estado de Honduras y como vicejefe fue elegido el Teniente General José Justo Milla, de orientación conservador. Su periodo comenzó el 16 de septiembre de 1824 y concluyó el 10 de mayo de 1827.

Junto con su sobrino, el General Morazán, al que nombró Secretario General, Herrera fue el principal autor de la primera Constitución del Estado, promulgada el 11 de diciembre de 1825 y efectiva hasta la separación de Honduras de la República Federal de Centro América.

Siendo redactada por Herrera, la Constitución llegó a tener un carácter eminentemente liberal. Al igual que la Constitución de los Estados Unidos, fijaba los derechos fundamentales y limitaba los privilegios de la Iglesia católica. Es notable la abolición de la esclavitud, décadas antes que lo hicieran Rusia en 1861 y los Estados Unidos en 1863. Entre otros, estableció los derechos que gozarían prisioneros y acusados en espera de sentencia, el respeto a la privacidad de los ciudadanos, determinando que solo podían decomisarse como prueba los papeles personales en caso de traición a la patria y que su publicación era imprescindible para constatar la verdad.

Durante su gobierno se decretó la primera división territorial de Honduras al crearse los primeros siete departamentos: Choluteca, Comayagua, Gracias (hoy día es el departamento de Lempira), Santa Bárbara, Olancho Tegucigalpa, y Yoro.

El 3 de octubre de 1825 en la Jefatura de estado del Licenciado don Dionisio de Herrera se emitió el Decreto No.16 con el cual se crearía el escudo de armas del Estado de Honduras, dentro del artículo 142 una de las interpretaciones para este escudo de armas, es el de la imagen. Después de que Honduras se separó de la República Federal de Centroamérica, se proclamó como un Estado libre e independiente se acordó que se emplearía como escudo de armas el siguiente bosquejo, que hasta hoy es el vigente y acordado por el Congreso Nacional y ratificado mediante decreto como símbolo patrio el 10 de enero de 1935.

Algunas de las otras disposiciones emitidas durante la Jefatura de Herrera fueron las siguientes.[2]

En 1826 el Doctor Miguel Echarri[Nota 1]​ quien fue expulsado de Colombia, y establecido en Honduras, por motivos de política interna, aprovechó para iniciar en los Augustos Ministerios de la Masonería a don Dionisio de Herrera, quien fungía como Jefe Supremo de Estado de Honduras y a un joven Francisco Morazán, entre otros ciudadanos hondureños.[9]

La política liberal de su gobierno hizo con que don Dionisio Herrera muy pronto tuvo que enfrentar un drástico conflicto con el clero, ante todo, con el vicario y provisor (Obispo interino) de Comayagua José Nicolás Irías Midence, con pretensiones al Obispado de Honduras. Se hizo enemigo personal de Herrera y por medio de los clericales hacía creer al pueblo ignorante que el Jefe era francmasón, hereje y enemigo de la Iglesia.

El conflicto culminó el 1 de noviembre de 1826 con un atentado contra la vida de Herrera en su propia casa, cuando balazos desde la calle pusieron en peligro no tan sólo su vida, sino también la de sus familiares.

Al fracasar el atentado, Irías fue puesto bajo arresto domiciliario por orden de Herrera. Sin embargo, logró escapar, sublevando la población en varias partes rurales, haciendo con que sus partidarios apoyaran el movimiento clerical en Tegucigalpa (donde ocurrió un intento fallido por apoderarse del cuartel en enero de 1827), Gracias, "Los Llanos" era Santa Rosa de Copán antes, Santa Bárbara y Olancho.

En Tegucigalpa, una multitud de fanáticos, instigada por los clericales, que llamaban a destruir "libros herejes", quemó la rica biblioteca de Herrera, compuesta por obras de enciclopedistas franceses.[10]​ En diciembre de 1826 Irías excomulgó a Herrera.

El Gobierno tuvo que enfrentar una verdadera guerra, mandando tropas para poder combatir la rebelión clerical.

El Gobierno de Dionisio de Herrera debería haber concluido el 16 de septiembre de 1827 según la constitución de Honduras de 1825. El presidente de la República Federal de Centro América, Manuel José Arce entró en conflicto con Dionisio de Herrera.

Arce había disuelto en octubre de 1826 el Congreso y el Senado intentando establecer un sistema centralista o unitario aliándose con los conservadores, por lo que se quedó sin el apoyo de su partido, el liberal.

Como resultado, se produjo un conflicto entre el Gobierno Federal y los Estados, pronunciándose en contra Dionisio Herrera y Mariano Prado, Jefe del Estado del Salvador.[11][12][13]

Como consecuencia, Arce mandó a Honduras tropas comandadas por el teniente general José Justo Milla Pineda, ex Vicejefe de Herrera, para apoyar el movimiento de Irías. El 4 de abril de 1827 comenzaba el asedio de Comayagua. El 10 de mayo, después de 36 días de sitio, la plaza fue rendida gracias a la traición del jefe militar Fernández.

Dionisio de Herrera fue hecho prisionero y enviado a Guatemala, donde permaneció en prisión a lo largo de dos años, hasta que el General Francisco Morazán lo liberó en 1829 luego de la Batalla De Las Charcas y la invasión a Guatemala.

Desempeñando el cargo de Diputado Presidente del Consejo Directivo en 1830, ratificó la Capitulación de las "Vueltas del Ocote", negociadas por el General Francisco Morazán en Olancho el 21 de enero del mismo año.[8]

En 1830 el Gobierno Federal del Presidente Morazán envió a Herrera como pacificador al Estado de Nicaragua, dominado por la anarquía y la guerra civil. Logró pacificar Nicaragua y concluir la guerra, y el 1 de noviembre de 1829 la Asamblea Legislativa, reunida en la ciudad de Rivas, lo eligió como nuevo Jefe Supremo del Estado de Nicaragua, cargo que asumió el 10 de mayo de 1830. Dentro de su administración hizo practicar elecciones para el Congreso, que luego lo designó como Jefe de Estado para cuatro años.

A pesar de que Nicaragua estaba pacificada, los círculos «serviles» o conservadores seguían obstaculizando la obra del gobierno liberal e instigaban la población en contra de Herrera. En 1833 algunas municipalidades del país se opusieron al Gobierno Federal, exigiendo la renuncia de Herrera. Presionado por la Asamblea Legislativa, Herrera presentó su dimisión (1 de marzo de 1833), sin embargo, era tal su popularidad, que de inmediato hubo fuertes agitaciones públicas por todas partes, y el Cuerpo Legislativo, temerario, se vio obligado a llamarlo de regreso a su cargo (4 de marzo).[14]

Con su regreso los conservadores no tardaron en iniciar una sublevación en varias poblaciones donde ejercían influencia, entre éstas, Managua, Masaya, Matagalpa, Metapa, Chocoyos y Nandaime.[15]​ Sin embargo, con las victorias en la vuelta de Delgado y en Masaya el Gobierno logró fortalecer sus posiciones y con la toma de la plaza de Managua estaba asegurado el triunfo completo.

Al ser encontrados en Managua bustos y miniaturas de Fernando VII, demostrando que la rebelión era en beneficio de la monarquía española,[16]​ Herrera dio una proclama en Managua, presentando las verdaderas intenciones de los caudillos revolucionarios, diciendo que estos bustos y medallas iban a ser remitidos a los demás Estados federales, para que Centroamérica "comprendiera el origen de la guerra, sus autores y el fin a que éstos se dirigían" (19 de julio).[17]

Al establecer la paz, Herrera proclamó la amnistía general, ganándose la disposición y el respeto de la población (17 de julio). Antes que terminara el período de su gobierno, la Asamblea emitió decreto aprobando su conducta y declarando legal su autoridad.[18]

Herrera abandonó el cargo de Jefe del Estado de Nicaragua a finales de diciembre de 1833,[19]​ siendo sustituido por el Consejero Benito Morales para terminar su período constitucional.

El 14 de octubre de 1834 fue elegido Jefe del Estado del Salvador, pero no aceptó el cargo, creyendo que su elección no era legal según el orden de la sucesión.[20]​ Su renuncia no fue admitida sino hasta el 2 de marzo de 1835, frente a su insistencia; durante ese período estaba ejerciendo el Poder Ejecutivo el Vicejefe José María Silva, electo junto con Herrera.

En 1838 fue elegido Diputado por el Distrito de Nacaome y Vicepresidente de la Asamblea Constituyente. El 12 de noviembre de 1838 la Asamblea se pronunció a favor de la separación de Honduras de la República Federal de Centro América, en contra de la voluntad de Herrera.[8]​ Con la proclamación de la segunda Constitución de Honduras (11 de enero de 1839) Herrera se retiró de la política.

En diciembre de 1849 se trasladó junto con su familia a El Salvador, donde trabajó como maestro de la escuela primaria en la ciudad de San Salvador. El día 30 de mayo de 1850 dictó su testamento y el 13 de junio del mismo año falleció en San Salvador, desde 1897 sus restos descansan en la Iglesia El Rosario localizada en el Centro histórico de San Salvador.

Dionisio Herrera es honrado altamente hasta hoy, sobre todo en Honduras, su Patria. Entre otras cosas, una de las máximas condecoraciones estatales del país es la "Orden Dionisio de Herrera", y su imagen aparece en el billete de 20 lempiras. Además, llevan su nombre múltiples calles, lugares y escuelas. El "Parque Herrera"[21]​ en Tegucigalpa, lleva su primer apellido y posee un busto de mármol del exmandatario. Su casa natal en Choluteca forma parte del patrimonio cultural nacional.

Lempira

José Cecilio del Valle

Dionisio de Herrera

Francisco Morazán

José Trinidad Reyes

José Trinidad Cabañas


Plantilla:Gobernantes de Honduras



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