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Escuela Montessori



El método Montessori es un modelo educativo ideado por la educadora y médica italiana María Montessori a finales del Siglo XIX y principios del XX. Inicialmente, María Montessori trabajó con niños pobres de un barrio de Roma y con niños con algún tipo de discapacidad en un hospital.[1]​ Se interesó en niños marginados por la sociedad y vio los progresos que iban logrando gracias a su pedagogía, por lo que la educadora comprendió que este método podía aplicarse igual para todos los niños, ya que les ayudaba en el desarrollo personal de la independencia, la libertad con límites, el respeto en la psicología natural y el desarrollo físico y social del niño. Su libro El método Montessori fue publicado en 1912.[2]

Este modelo educativo se caracteriza en poner énfasis en la actividad dirigida por el niño y en la observación clínica por parte del maestro. Esta observación tiene la intención de adaptar el entorno de aprendizaje del niño a su nivel de desarrollo.

El propósito básico de este método es liberar el potencial de cada niño para que se autodesarrolle en un ambiente estructurado. El método nació de la idea de ayudar al niño a obtener un desarrollo integral, para lograr un máximo grado en sus capacidades intelectuales, físicas y espirituales. Por ello, se trabaja sobre bases científicas en relación con el desarrollo físico y psíquico del niño.

María Montessori basó su método en el trabajo del niño y en la colaboración con el adulto. Así, la escuela no es «un lugar donde el maestro transmite conocimientos», sino «un lugar donde la inteligencia y la parte psíquica del niño se desarrollará a través de un trabajo libre con material didáctico especializado».

María Montessori (nombre real: María Tecla Artemisia Montessori) tenía una personalidad atípica para su época. Nació el 31 de agosto de 1870 en Chiaravalle, hija de Renilde Stoppani y Alessandro Montessori. Insistió en realizar sus estudios en un liceo técnico a los catorce años, ya que deseaba ser ingeniera, pero finalmente descubrió un gran interés por la biología humana.

Después de estas experiencias sintió la ambición de estudiar Medicina. Al haber realizado las pruebas en otras materias, es admitida en la facultad de medicina de la Universidad de Roma donde se graduó en 1896 como la primera mujer médica en Italia. Tras la obtención de su doctorado, se especializó en psiquiatría, en el departamento del Doctor Montesano.

Su trabajo de investigación se centró en la situación de los niños que vivían en asilos. Su enfoque es fundamentalmente médico (medir, pesar, higiene...), aunque también es humanista, visión a la que prestó especial atención.

Creó una institución en la que instauró un enfoque de intervención hacia los niños más pedagógico que médico. Durante dos años trabajó con los niños de los asilos y con los considerados "ineducables", enviados desde la escuela pública. Partió del material de Seguin y de otro que concibió en función de las necesidades de estos niños. Presentó a una parte de sus alumnos a los exámenes de las escuelas públicas, los cuales aprobaron.

Tuvo un hijo llamado Mario Montessori. Murió el 6 de mayo de 1952.

Entre sus escritos destacan El método Montessori (1912) y Desarrollo del método Montessori (1917). También en 1912, Alexander Graham Bell y su hija la invitan a suelo americano y abren la primera casa de los niños en Estados Unidos. Posteriormente, se siguen inaugurando escuelas y se crea la American Montessori Association que encabezaron el mismo Bell y Margaret Wilson, hija del presidente Woodrow Wilson.[3]

La Metodología Montessori comenzó en Italia y es tanto un método como una corriente de la filosofía de la educación. Fue desarrollada por la Doctora María Montessori, a partir de sus experiencias con niños en riesgo social. Basó sus ideas en el respeto hacia los niños y en su impresionante capacidad de aprender. Los consideraba como la esperanza de la humanidad, por lo que les dio la oportunidad de utilizar la libertad a partir de los primeros años de desarrollo, siendo así que el niño llegaría a ser un adulto con capacidad de hacer frente a los problemas de la vida, incluyendo los más grandes de todos, la guerra y la paz.

«El niño, con su enorme potencial físico e intelectual, es un milagro frente a nosotros. Este hecho debe ser transmitido a todos los padres, educadores y personas interesadas en niños, porque la educación desde el comienzo de la vida podría cambiar verdaderamente el presente y futuro de la sociedad. Tenemos que tener claro, eso sí, que el desarrollo del potencial humano no está determinado por nosotros. Solo podemos servir al desarrollo del niño, pues este se realiza en un espacio en el que hay leyes que rigen el funcionamiento de cada ser humano y cada desarrollo tiene que estar en armonía con todo el mundo que nos rodea y con todo el universo». María Montessori.

El método Montessori ha sido aplicado exitosamente con todo tipo de niños y en muchas partes del mundo [cita requerida] . Sin importar las críticas a su método en los inicios 1930-1940, ha sido aplicado y ha obtenido un avivamiento.[cita requerida] [4]​ En 1907 Montessori estableció la primera Casa de los Niños, 'Casa dei Bambini', en Roma. En el año 1913, hubo un intenso interés por su método en Norteamérica, interés que más tarde disminuyó (Nancy McCormick Rambusch revivió el método en América, estableciendo la Sociedad Americana Montessori [American Montessori Society] en 1960). Montessori fue exiliada por Mussolini a la India durante la Segunda Guerra Mundial, mayormente porque rehusó comprometer sus principios y convertir a los niños en pequeños soldados. Montessori vivió el resto de su vida en los Países Bajos, país en el cual se encuentra la sede central de la AMI, o Association Montessori Internationale [2]. Murió en Noordwijk aan Zee. Su hijo Mario encabezó la A.M.I. hasta su muerte en 1982.

La conferencia de Roma el 6 y 7 de enero de 2007[6]​ inició el comienzo del año de celebraciones de sus Escuelas en todo el mundo. María Montessori innovó con la visión de que "La Educación no debería ser solo impartir conocimiento, sino un nuevo camino hacia la realización de las potencialidades".

El trabajo educativo propuesto por María Montessori constituye un modelo educativo y no solo un método aplicado a la enseñanza, puesto que, este concepto (método) implica, por lo general, la organización de actividades concretas para obtener un resultado, por lo que puede ser aplicado prácticamente a cualquier actividad organizada, en tanto que un modelo educativo requiere de una concepción filosófica del aprendizaje, de la enseñanza, de la relación entre educador y niño, y la finalidad social de la actividad enseñanza-aprendizaje, así como el desarrollo de herramientas específicas y materiales educativos basados en esta concepción. Todo este conjunto de ideas y lineamientos desarrollados por ella se conoce también como Filosofía Montessori.

Aspectos que se deben cumplir en las aulas:

La metodología Montessori enfatiza en el papel activo del niño en su aprendizaje, por lo que las actividades educativas están adaptadas al ritmo de desarrollo de cada niño. De hecho, sus métodos están diseñados para estimular la creatividad y el pensamiento infantil, incitando a los pequeños a que descubran de forma autónoma su entorno y asimilen por sí solos los conocimientos.[8]

Las actividades Montessori están pensadas para que cada niño las ejecute de forma individual siguiendo su ritmo de aprendizaje. Por eso, estas tareas no suelen tener instrucciones u órdenes sino que están diseñadas para que los niños puedan autocorregirse mientras las realizan, sin necesidad de que intervenga un adulto.También los niños tienen completa libertad para escoger las tareas que prefieren realizar según sus preferencias y capacidades.

A diferencia de las metodologías educativas más tradicionales, el método Montessori estimula el desarrollo casi ilimitado de las capacidades cognitivas del niño. En la práctica, los niños pueden aprender todo lo que sean capaces de asimilar ya que son ellos quienes se gestionan el aprendizaje a partir de los medios educativos que los adultos les ofrecen. Al no tener estándares a seguir, los pequeños pueden liberar a su creatividad, imaginación, memoria, atención y pensamiento.

A diferencia de la educación tradicional, los niños que aprenden siguiendo el método Montessori tienen completa libertad para gestionar su aprendizaje. Es cierto que al darle a los niños las riendas de su aprendizaje se estimula su motivación por aprender, pero también encierra el riesgo de pasar por alto determinados conocimientos que al pequeño no le interesan.

La metodología Montessori enfatiza en el desarrollo personalizado de cada niño, atendiendo a su propio ritmo de aprendizaje, de manera que evita la competencia entre coetáneos. Si bien este principio evita que el niño se sienta demasiado presionado mientras aprende, también puede limitar su desarrollo ya que el pequeño puede carecer de retos que le motiven a superarse y alcanzar el mismo nivel de desarrollo que han logrado sus coetáneos.

Cuando el niño accede a actividades sociales donde no se realizan actividades que siguen este tipo de pedagogía alternativa puede sentir contrariedad ya que en nuestra sociedad priman las normas que se deben seguir para el buen funcionamiento del sistema.

Finalmente, esta pedagogía apuesta por la total libertad del niño, siendo así él mismo el que siga su propio aprendizaje sin que el adulto deba interferir en el proceso. Pero, la realidad es que contrariamente a lo que dicen, es el adulto quien conduce y guía al niño en todo momento para que realice el aprendizaje, y este, necesite el soporte del adulto, al menos al principio del aprendizaje, como cualquier otra pedagogía.

El modelo de Montessori tiene dos elementos fundamentales; en primer lugar, los niños, especialmente los de edad inferior a seis años, experimentan una importante ruta de desarrollo mental. Con base de sus observaciones, Montessori creía que dejar a los niños elegir y actuar libremente, dentro de un ambiente preparado de acuerdo a su modelo, habría contribuido a un desarrollo óptimo.

Para Montessori, hay características universales e innatas bio-antropoevolutivas, que su hijo y colaborador Mario identificó como “tendencias humanas” en el 1957. En el método Montessori, estas tendencias humanas son consideradas como un comportamiento guía en cada fase del desarrollo y la educación debería facilitar su expresión. Hay un debate sobre la lista exacta de estas características, pero las siguientes son claramente identificables:[9]

El método de educación Montessori[cita requerida] ilustra la libre actividad dentro de un "ambiente preparado", es decir, un ambiente educativo adaptado a las características humanas básicas y a las características específicas de los diferentes niños. La función del medio ambiente es permitir al niño desarrollar su autonomía en todos los ámbitos, de acuerdo con sus propias directrices internas. Además de tener acceso a los materiales apropiados a su educación y edad. El medio ambiente tiene las siguientes características:[10]

El niño es libre en la elección del material. Todo debe surgir espontáneamente por su propio interés, desarrollando así un proceso de auto-educación y auto-control. Montessori dividió el material utilizado para la educación sensorial en:

Las actividades de estilo de vida son la base de la pedagogía llevadas a cabo por Montessori. Inspirada por nuestra cultura y nuestra vida cotidiana, que se han adaptado a las necesidades de los niños. La actividad no es tan importante en sí misma como el desarrollo (concentración, la coordinación, la autonomía...) que permite al niño estar en un ambiente adecuado. Las actividades ofrecen oportunidades únicas a los niños para fortalecer y hacer más precisos sus movimientos. Debe aprender a coordinar sus gestos con un propósito.

El enfoque de Montessori, el papel del movimiento es primordial para el desarrollo armónico de los niños pequeños. María Montessori llamó a estos movimientos como "humano" según las indicaciones de la voluntad del niño con un propósito. A través de la repetición de los gestos, los movimientos se hacen más precisos y el niño va adquiriendo la seguridad en la planificación de sus gestos.

Diseñado para captar la atención del niño y facilitar el aprendizaje, el material de Montessori de la vida sensorial es mucho más que simplemente materiales de enseñanza. Se trata de un desarrollo material que no está diseñado para simplificar el trabajo del educador, sino que está para fomentar el desarrollo y el crecimiento del niño. Dando libertad al niño para acceder y manipular tan a menudo como desee, de hecho, este material responde a sus necesidades.[11]

Montessori distinguió cuatro períodos diferentes o "niveles" en el desarrollo humano, que se extienden desde el nacimiento hasta los seis años, de los 6 a los 12 años, de los 12 a los 18 y de los 18 a los 24. Vio diferentes características, formas de aprendizaje y diferentes imperativos de desarrollo activo en cada uno de estos niveles, manifestando la necesidad de enfoques educativos específicos para cada período.[12][13]

El primer nivel se extiende desde el nacimiento hasta los seis años de edad. Durante este período, Montessori determinó que el niño tiene un desarrollo físico y psicológico rápido y significativo. El bebé, en este primer período, es visto como un explorador sensorial y un estudiante participativo en el trabajo de desarrollo psicológico de auto-construcción y construcción de su independencia funcional. De esta manera, Montessori introdujo varios conceptos para explicar este trabajo, incluyendo la mente absorbente, los períodos sensibles y la normalización.

Montessori define como "mente absorbente" el comportamiento del niño para asimilar estímulos sensoriales de su entorno, incluyendo, por tanto, la información de los sentidos, el lenguaje, la cultura; su trabajo de inteligencia que absorbe inconscientemente un entorno determinado. En esta fase se formarán las estructuras esenciales de la personalidad.

De los 3 a los 6 años se inicia la educación preescolar y la mente absorbente se asocia a la "mente consciente". Ahora el niño parece tener la necesidad de organizar los contenidos mentales absorbidos lógicamente.

Montessori observó también períodos de especial sensibilidad a los estímulos, especialmente en lo que llamó "períodos sensibles". En la teoría de Montessori, el medio ambiente en las aulas debe responder a estos períodos, proporcionando herramientas apropiadas y haciendo actividades precisas disponibles. El educador ha identificado los siguientes períodos:[14]

Para finalizar, Montessori observó que en los niños entre 3 y 6 años existe un estado de dialéctica bio-social llamado "normalización", que surge de la concentración de actividades que sirven para el desarrollo del niño, como la "disciplina espontánea, continua, el trabajo feliz, con sentimientos sociales de apoyo y de comprensión con el resto".[15]

Este nivel se desarrolla entre los seis a los doce años. Durante este período, Montessori observó cambios físicos, relacionales y neuro-pedagogía en los niños. Después de esta observación tenía como objetivo crear un ambiente escolar adecuado para cumplir con las nuevas características. Físicamente, observó la pérdida de los dientes de leche, el alargamiento de las piernas y torso, y posteriormente un período de crecimiento uniforme. A nivel relacional observó como los niños tendían a realizar sus trabajos en grupos y por lo tanto, socializarse con los demás compañeros. En la neuro-pedagogía lo que se predominaba era la razón y la imaginación. Desde un punto de vista del desarrollo, Montessori creía que el trabajo de los niños en el segundo nivel, sería la formación de la independencia intelectual de sentido moral además de la organización social.[16]

El tercer nivel de desarrollo se extiende desde aproximadamente los doce a los dieciocho años de edad (incluyendo así el período de la adolescencia).El método Montessori sostiene que el tercer nivel no solo se caracteriza por los cambios físicos de la pubertad y la adolescencia, sino también por los cambios significativos de actitud. Además, hizo hincapié en la rapidez del cambio de ideas y el estado de ánimo y dificultad para concentrarse a esta edad, así como las tendencias creativas y el desarrollo de "un sentido de la justicia y un sentido de la dignidad personal". Se utiliza el término "explotación" para describir el impulso de estos "adolescentes de evaluación externa resultantes de su valor." Desde una perspectiva evolutiva, Montessori cree que el trabajo del niño en el tercer nivel ayuda a la construcción del yo adulto en la sociedad.[17]

El cuarto nivel de desarrollo se amplía aproximadamente de los 18 a los 24 años. Montessori escribió relativamente poco en este período y no desarrolló un programa educativo para este intervalo de edad. Se imaginó a los adultos jóvenes preparados a partir de sus experiencias a través de su método, listos para involucrarse en el estudio de la cultura y de la ciencia, e impulsar la civilización. Ella creía que la independencia económica, en forma de trabajo, era fundamental en esta edad y pensaba que un límite arbitrario al número de años de estudio de nivel universitario era innecesario, porque el estudio de la cultura podría continuar durante toda la vida de una persona.

Las ideas de Montessori tuvieron lugar a nivel internacional y en muchos países se establecieron sociedades, conocidas como "Sociedad Montessori" para promover su trabajo. Sin embargo, Montessori mantiene un estricto control sobre el uso de su nombre e insistió en que solo ella fue capaz de dar una auténtica educación en cuanto a sus métodos. En el año 1929 se fundó "Association Montessori Internationale (AMI) para mantener la integridad de la obra de su vida además de asegurarse que continuaría después de su muerte. La Association Montessori Internationale sigue capacitando a los maestros usando herramientas y teorías desarrolladas por María Montessori y su hijo.[cita requerida]

El método de Montessori obtuvo diversas acusaciones hechas en el plano ideológico, lo que se refiere a una oposición demasiado rígida y esquemática entre el bien de los niños buenos y los adultos corruptos. El plan de estudios ha sido criticado debido al carácter artificial de los materiales y las modalidades rígidas en su empleo. Este método se ha opuesto a la flexibilidad de este otro, Agazzi, único por la diversidad y por la fantasía del material de juego. En el método, las acusaciones tenían lugar desde un punto de vista de socialización, donde los niños aprenden de forma individual y no mediante el desarrollo de relaciones con otros niños. A pesar de las críticas, el método Montessori sigue siendo utilizado y adoptado en Italia, su tierra natal, y en el resto del mundo.

El método Montessori ha sido objeto de numerosos estudios científicos, cuyo objeto era evaluar su eficacia en el aprendizaje. En 1978, un estudio encargado por el Departamento de Educación del gobierno de Estados Unidos titulado "Aplicaciones eficaces de los métodos Montessori con los niños en riesgo debido a discapacidades de aprendizaje", reconoció la eficacia contra los niños con discapacidad de aprendizaje, abriendo el camino a la financiación de las escuelas Montessori por el gobierno de Estados Unidos. En el año 2006, también apareció en la prestigiosa revista Science un estudio fundamental creado por Angeline Lillard y su grupo de investigación de la Universidad de Virginia, donde se evalúan los efectos del método Montessori. El estudio titulado "Evaluación de la Educación Montessori" compara los diferentes aspectos en el aprendizaje de los niños de cinco y doce años de edad, destacando los mejores resultados, tanto en el campo como en las capacidades cognitivas sociales de los niños que asisten a una escuela Montessori y los niños que acuden a escuelas con enfoques diferentes.[18]



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