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F-80



La Clase Santa María es una serie de seis fragatas de la Armada Española de diseño estadounidense, que recibe este nombre por la primera de su clase, la Santa María, que hereda su nombre de la nao con la que Cristóbal Colón llegó a América.

La clase Santa María parte de la clase Oliver Hazard Perry, en servicio en la Armada de los Estados Unidos, y ha sido quizá la clase más numerosa construida después de la Segunda Guerra Mundial. Debía reemplazar a los buques de la clase Knox, en España, Clase Baleares.[1]

Estos barcos están reforzados con aluminio en los depósitos de municiones, con acero en la zona que alberga los motores y con kevlar en las estaciones electrónicas y de mando. Como defensas dispone de un sistema de tiro holandés Mk 92 que puede lanzar y guiar un solo misil, a lo sumo dos si es contra el mismo blanco. Además dispone de un cañón de 3" (76mm) de tiro rápido y de un sistema antimisiles Meroka de fabricación española de 20 mm.

Con esta configuración, la fragata estaba principalmente destinada a la lucha antiaérea y antibuque en forma de misiles RGM-84 Harpoon; pero para la lucha antisubmarina se la dotó de un sonar remolcado SQR-19 TACTASS y dos hangares para transportar sendos helicópteros medios del tipo SH-60 Seahawk.

Las fragatas Oliver Hazard Perry fueron muy populares y se fabricaron localmente, aparte de en España, en Australia (clase Adelaide) y Taiwán (clase Cheng Kung), además de exportarse varios ejemplares de segunda mano, dados de baja en la Armada de los Estados Unidos a Turquía, Polonia, Egipto y Baréin. En el caso español, se comprobó que no eran necesarios dos hangares para helicópteros, pues solían llevar un solo aparato. Por este motivo, las Álvaro de Bazán llevan una sola puerta, destinándose el espacio sobrante a otros fines.[2]

En un principio se realizó un pedido de tres unidades, las F-81, F-82 y F-83, añadiéndose otras dos unidades, a cambio de las dos corbetas de la clase Descubierta a las que renunció la Armada para que fueran vendidas a Egipto, aunque de estas, dos, solo llegó a construirse la F-84.

Tras la cancelación del programa NFR-90, se encargaron las dos fragatas que componen el segundo lote, las F-85 y F-86, que incorporan una serie de modificaciones, como la instalación de unas aletas estabilizadoras en la popa, un nuevo montaje del Meroka y la modificación de los equipos electrónicos. En concreto, llevan un sistema de datos de combate mejorado, del radar de vigilancia aérea llevan la versión AN/SPS-49(V)5 en lugar de la (V)4 de las anteriores, el sonar es un SRQ-19(V)2 en vez del (V), la dirección de tiro es la Mk.92Mod6 CORT en vez de la Mod4 y el sistema de guerra electrónica Nettunel ha sido reemplazado por un Mk.3000. No obstante, con la modernización de media vida en curso se están estandarizando los equipos de las seis unidades.

El diseño adoptado por la Armada de los Estados Unidos, buscaba el bajo coste de compra y mantenimiento para poder contar con el mayor posible número de escoltas con lo cual, los buques, se hicieron acreedores de algunas críticas. Las principales críticas vertidas contra esta clase fueron:

Estas fragatas fueron muy conocidas en España por ser los primeros buques que partían en misión internacional durante la Operación Escudo del Desierto en 1990. En concreto, la Santa María (F81), fue la primera en ser enviada al Golfo Pérsico junto con las corbetas de clase Descubierta, Cazadora (F-35) y Descubierta (F-31) en misión de vigilancia y bloqueo cumpliendo mandato de la ONU.[3]​ También fue notorio el concierto del grupo Olé Olé,[4]​ que fue retransmitido por TVE en la unidad que sustituyó a la Santa María en aguas del golfo, la Numancia (F83), en las navidades de 1990.

Algunas de ellas sirvieron posteriormente en el Atlántico Norte para proteger a los pesqueros de altura españoles de la flota canadiense, que ya había apresado uno, al pesquero Estai, a mediados de la década de los 90, acusándolo de esquilmar los mares y sobreexplotar el fletán, a pesar de pescar en aguas internacionales y por debajo de la cuota de capturas asignada.

De 1992 a 1995 participaron en la operación Sharp Guard en el conflicto de los Balcanes, y de marzo del 2002 a mayo del 2003 en la operación Libertad Duradera en el Golfo de Adén y el Mar Arábigo para luchar contra el terrorismo internacional.

Actualmente toman parte en la Operación Atalanta, en la lucha contra la piratería en el Océano Índico.

En 2003 se comenzó a estudiar un programa de modernización de las fragatas clase F-80, que se tradujo en octubre de 2005 con el comienzo de los trabajos de modernización en los astilleros de Navantia en Cádiz sobre las fragatas Victoria (F-82) y Numancia (F-83). Algunos de los cambios más importantes incluyen la sustitución completa de los 4 motores eléctricos, la retirada del sónar remolcado TACTASS, mejora del radar de control de tiro Mk.92, nuevos equipos de guerra electrónica o la sustitución del radar de navegación por uno LPI de baja capacidad de interceptación, entre otros muchos. También se ha incorporado un nuevo IFF modelo 5 y se han sustituido las consolas del CIC (Combat Information Center, Centro de Información de Combate) y la de control del cañón de 76/62 y se ha mejorado la habitabilidad. De finales de 2007 a comienzos de 2010 se hace la misma modernización a las fragatas Santa María (F-81) y Reina Sofía (F-84), quedando pendiente la modernización de media vida de las dos más recientes, cuyos equipos eran más modernos.

Los nombres que inicialmente se asignaron para las tres unidades previstas en ese momento fueron de regiones españolas pre-autonómicas, continuando con el sistema empleado en sus antecesoras de la clase Baleares. En concreto debían haber sido la León, Murcia y Navarra.[5]​ Luego se cambiaron por Santa María, Pinta y Niña y posteriormente por las que fueron sus designaciones definitivas.



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