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Juventudes Socialistas de Asturias



Las Juventudes Socialistas de Asturias (JSA) (en asturiano, Mocedaes Socialistes d'Asturies), son la federación regional asturiana de las Juventudes Socialistas de España, una asociación política juvenil de izquierdas fundada en 1903 por Tomás Meabe. En el año 2008, forman parte de esta organización más de 800 jóvenes de entre 14 a 30 años. Está integrada en la Unión Internacional de Juventudes Socialistas y de la Internacional Socialista. Es también la organización juvenil del Partido Socialista Obrero Español en el ámbito territorial de la Federación Socialista Asturiana (FSA-PSOE).

El Partido Socialista Obrero Español se funda y constituye en Madrid el 2 de mayo de 1879 en tanto que asociación de hombres y mujeres organizados en la lucha por la defensa de los derechos y la dignidad de todos los trabajadores. A los diez años, y constatada la insuficiencia y dificultad de sus militantes para incidir directamente en el seno de las empresas y sus centros de trabajo, se constituye, en Barcelona, la UGT, sindicato de orientación socialista. Diez años más tarde, un grupo de jóvenes socialistas vascos liderados por Tomás Meabe deciden la constitución de la Federación Nacional de las Juventudes Socialistas, si bien es cierto que en este caso con fuertes reticencias de veteranos del Partido incluido Pablo Iglesias que estimaban que encajaban perfectamente dentro de la estructura del Partido en tanto que sección o grupos juveniles.

Los acontecimientos históricos demostraron que la autonomía estratégica y la opinión crítica de la organización juvenil fue una labor positiva y eficaz en la renovación ideológica y generacional del Partido impidiendo su anquilosamiento. En la huelga general de 1917 ya se hizo notar la presencia activa de las JJ.SS. En la dictadura de M. Primo de Rivera efectuaron de forma organizada y permanente la contestación y protesta contra la restricción de las libertades.

En Asturias desempeñaron un protagonismo de vanguardia y fundamental en la lucha del movimiento obrero. Superada la crisis escisionista provocada por la III Internacional y la “Veinte y una condiciones de Moscú…” que pretendían bolchevizar el movimiento obrero mundial y eliminar a los “social burgueses”. Las JJ.SS en Asturias tuvieron, en el acierto y en el error, una participación vanguardista en el movimiento revolucionario de 1934. Como manifestaría en El Socialista allá por el año 60, José Barreiro García, “…honor al gesto, aunque no al hecho…”.

Perpetrado y fracasado el golpe de Estado que degeneró en la Guerra Civil, las Juventudes Socialistas de Asturias estuvieron liderando el ejército miliciano en defensa de la legalidad republicana. Jóvenes socialistas como Manuel Otero, José Mata Castro, Manuel Fernández Peón (Flórez), Avelino Cadavieco, Abelardo Carcedo Castaño y Baldomero Fernández Ladreda, estos dos ejecutados a garrote vil, entre otros muchos ocuparon el grado de comandantes. Al ser derrotado el ejército republicano en el norte de España y en Asturias como último reducto, los milicianos que no pudieron embarcar en Gijón rompieron el cerco enemigo y se refugiaron por la sierra del Aramo y los montes de Peñamea y Peñamayor. Eran en su inmensa mayoría de las Juventudes Socialistas o Unificadas.

En la clandestinidad y después de que los guerrilleros socialistas, en octubre del 48, abandonan la resistencia por los montes y consiguen huir en barco a Francia, la organización adopta la fórmula de Dirección única o simplificada, es decir, PSOE, UGT Y JJ.SS tenían un solo Comité clandestino debido a la fuerte represión policial franquista. Entrada la década de los cincuenta van entrando en escena jóvenes como Herminio Álvarez, Fernando Cabal Pintado, Francisco y Luis Fernández Roces, Manuel Peláez, Avelino Pérez, José Castro Mayobre, Manuel Mondelo Rondo y Emilio Barbón…etc., que al mismo tiempo que, significan un relevo generacional, rompen con el espíritu de confrontación heredado de la Guerra Civil y se plantean únicamente como cuestión prioritaria la recuperación de sindicatos libres representativos, partidos políticos y el restablecimiento de la democracia y las libertades para todos los españoles. En Mayo del 58 ya están en la cárcel Fernando Cabal y Manolo Peláez. En agosto del 60 son detenidos y condenados a un año y un día, después de llevar 16 meses de cárcel, Herminio Álvarez, Avelino Pérez y José María Martínez. En las huelgas de Asturias de Marzo-Junio de 1962 participan activamente los jóvenes socialistas y son detenidos y procesados Luis Fernández Roces, Ramón García Carrio, Florentino Vigíl y Avelino Pérez, por pertenencia a organizaciones marxistas, propaganda ilegal e incitación a la huelga.

Es también a partir de estas fechas que empiezan a salir jóvenes socialistas a los campos escuela de verano a Francia subvencionados por la CIOSL-UGT y dirigidos por la ejecutiva de la Federación de Juventudes en el exilio. En la ejecutiva de ésta participaron jóvenes socialistas asturianos como Angelita y María Dolores Ardines, Mª Luisa Fernández de la Fuente, José Castro Mayobre y Avelino Pérez. Desde el exterior y en conexión con los grupos del interior, las JJ.SS inician una fuerte campaña de captación de militantes entre la fuerte emigración de jóvenes españoles que salían en busca de trabajo a Francia, Suiza, Alemania, Bélgica y Holanda. Este iniciativa culminó en que la Federación de Juventudes llegara a tener secciones de afiliados en todos estos países y a través de las mismas se incrementaran las del interior, en Sevilla, Málaga, Valencia, Galicia y, sobre todo, en Cataluña.

Este fuerte incremento de la afiliación juvenil, sobre todo en el interior, impone la necesidad de trasladar la Dirección al interior de España lo que obliga a la militancia del exterior-exilio a dedicar toda su actividad en el seno del PSOE y de la UGT. Como consecuencia se acelera también el traslado de la Dirección del sindicato al interior y en el 72 la del Partido, lo que significó la primera renovación y una ruptura con el espíritu también de la Guerra Civil. Lo del Congreso de Suresnes ya fue más bien “vestir el muñeco”.

Cabe destacar que las JJ.SS supieron ser siempre pioneras en la actualización y renovación del ideario socialista y demostrando que la militancia juvenil es una credencial de solvencia para articular un Proyecto de socialismo que solo puede salir adelante con militantes de cuna.

Los últimos años del franquismo y la época de la transición supusieron un punto de inflexión en la organización, en unos tiempos en los que primó la lucha por la reestructaración interna y la respuesta a los retos inmediatos que la política española y asturiana marcaba en esos años. Gran importancia tuvo en los años 70 la estructuración de la militancia a través de la Universidad, donde las Juventudes Socialistas de Asturias comenzaron a tener una fuerte presencia y actividad, iniciando una línea que en gran medida encauza con el momento actual.

En el ámbito orgánico, esa reestructuración interna da el primer paso con la Asamblea Regional de las Juventudes Socialistas de Asturias convocada en mayo de 1975 en Barredos, en la que se eligió a la que fue la primera Comisión Ejecutiva de las Juventudes desde el final de la Guerra Civil, con Francisco Villaverde como secretario general, cargo que abandonó en 1977 para integrarse en la Ejecutiva Nacional. En aquel momento, los jóvenes socialistas asturianos, no solo se confirman como organización autónoma dentro del común proyecto socialista, sino que ejercen una marcada influencia en el mismo. Así, en septiembre de 1975, en Asamblea reunida en Peña Mayor con presencia de 20 a 25 delegados de toda la región, se constituye una nueva Comisión Ejecutiva de la FSA de la que Jesús Sanjurjo, joven de 20 años es elegido secretario general (lo será durante los 12 años siguientes salvo el paréntesis obligado del servicio militar durante el cual asumió la Secretaría General Rafael Fernández recién llegado del exilio). De la misma forman también parte otros jóvenes que como Ludivina Arias, Aladino Cordero, Celestino Suárez, y Fran Varela rondan su misma edad. Son a nivel regional el símbolo de los nuevos tiempos de un socialismo español renovado en Suresnes.

Desde entonces hasta la actualidad la historia de las Juventudes Socialistas de Asturias ha transcurrido en el marco de una convivencia democrática ganada a pulso por quienes les precedieron. Su activismo, relaciones con el Partido y la sociedad en general, ejercidos en condiciones de normalidad siguen siendo objeto de interés suficiente como para que alguien, tal vez los propios jóvenes socialistas, pongan manos a la obra para su reconstrucción evitando olvidos irreparables.

Las Juventudes Socialistas de Asturias se encuadran en la ideología socialdemócrata. Estatutariamente, se configuran como un instrumento de la juventud para la consecución de su completa emancipación, a través de la transformación de la sociedad con el propósito de luchar por el progreso de los pueblos y por un modelo de estado federal y republicano en el que tengan cabida todas las nacionalidades del Estado.

La igualdad, que entienden como la posibilidad de todas las personas para acceder a las mismas posibilidades con independencia de su poder adquisitivo o condición social, de su sexo, de su sexualidad, o de cualquier otra circunstancia personal. Íntimamente ligada a ésta, la libertad, que es considerada la oportunidad de forjar cada individuo su propia vida y pensamiento, de tener un proyecto de realización personal.

La justicia, que la organización identifica con el ideal de cambiar la sociedad para disminuir las desigualdades, tratando de erradicar las diferencias económicas y materiales que imposibilitan la consecución de una igualdad plena. Una meta que, para las Juventudes Socialistas de Asturias, también debe alcanzarse a través de la solidaridad, la actitud solidaria de todos para mejorar la situación personal de quien más desprotegido está.

El pacifismo y la defensa de la paz, que, según la doctrina de esta organización, debe guiar la evolución de todas las sociedades y del actuar humano. Para ellos, constituye un deber ético para evitar cualquier actitud belicista que solo contribuya a sembrar odios y crear pobreza entre territorios. Hay que precisar que Juventudes Socialistas de Asturias diferencia entre el pacifismo y las creencias antimilitaristas, pues entienden que el ejército es una herramienta útil si no es usado como un elemento de proyección del poder.

El respeto al medio ambiente, que las Juventudes Socialistas de Asturias entienden como el desarrollo sostenible de las sociedades; el avance del desarrollo industrial que no lleve consigo la destrucción del medio natural y ecológico. También el respeto a la pluralidad, la convivencia de las diversas culturas, formas de vida, creencias y concepciones políticas respetándose las unas a las otras; el rechazo a todas las actitudes sectarias, racistas, xenófobas u homófobas.

Las Juventudes Socialistas de Asturias están implantadas en una gran parte de la región. En la actualidad, cuenta con unos 850 afiliados que se concentran en las diferentes agrupaciones locales y comarcales de la organización. Entre ellas, las más influyentes y numerosas son las de Oviedo, Gijón y Avilés. Debido a la fuerza histórica del socialismo en aquellos municipios, son destacables también las agrupaciones de las Cuencas Mineras.

Las Juventudes Socialistas de Asturias se estructuran de manera federal, siendo además una de las federaciones territoriales de las Juventudes Socialistas de España. El órgano supremo de la organización es el Congreso Regional, asamblea de delegados de todas las agrupaciones locales, que escoge al Secretario General y a la Comisión Ejecutiva Regional, marca las líneas programáticas, los grandes objetivos y las directrices políticas que regirán la actividad hasta el siguiente Congreso. En el Congreso se dan cita los representantes de las distintas agrupaciones locales integradas en la federación, la agrupación comarcal del Valle del Nalón y la agrupación mancomunada de la Comarca de la Sidra.

El máximo órgano regional entre Congresos es el Comité Regional, asamblea que dirige la política del partido, controla la gestión de la Comisión Ejecutiva Regional (CER), aprueba su Plan de Trabajo y tiene potestad sobre cualquier asunto no expresamente atribuido al Congreso. El Comité Regional se reúne al menos dos veces al año.

La Comisión Ejecutiva Regional es la dirección regional del partido. Está formada por el Secretario General, la Vicesecretaría General, la Secretaría de Organización (cargo que ha atesorado históricamente un gran poder sobre las estructuras del partido), y ocho secretarías de área. Además también cuenta con un número variable de miembros natos en virtud de los cargos que ostentan. Entre sus tareas destaca la concreción de la estrategia y la acción política a desarrollar por la organización y la coordinación entre las diferentes estructuras. La CER se reúne quincenalmente.

Entre el resto de foros, hay que señalar los Consejos Regionales, que reúnen a los responsables regionales, locales y comarcales de cualquier determinada área sectorial y que tiene capacidad para definir determinadas políticas del partido. También destaca la Comisión Regional de Garantías y Cuentas, que vela por el cumplimiento de los Estatutos y Reglamentos de la organización.

Las agrupaciones locales son el medio por el que Juventudes Socialistas de Asturias mantienen una representación permanente en los municipios y comarcas de Asturias. En el marco de una organización federativa, todas las agrupaciones locales tienen autonomía para, dentro de su ámbito territorial, desarrollar las políticas y actividades que consideren oportunas. En la actualidad, existen las siguientes agrupaciones locales:



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