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Marquesado de Pontejos



Grandeza de España el 16 de diciembre de 1916 por Alfonso XIII

El marquesado de Casa Pontejos es un título nobiliario español, de Castilla, que desde 1916 comporta la dignidad de grande de España. Fue creado por el rey Felipe V con el vizcondado previo de San Antonio, mediante Real Decreto del 9 de marzo de 1728[1]​ y Real Despacho del 29 de abril siguiente,[2][3]​ en favor de Antonio de Pontejos y de la Cagiga, caballero de Santiago, del Consejo de las Órdenes, gentilhombre y ayuda de cámara de S.M.

La grandeza de España fue concesión del rey Alfonso XIII, por Real Decreto del 24 de febrero de 1915 y Real Despacho del 16 de diciembre de 1916, a la VII titular: Genoveva de Samaniego y Pando, dama de la reina María Cristina y de la Orden de María Luisa.[3]

Los Pontejos eran un linaje hidalgo montañés, oriundo del lugar de su nombre en la Marina de Cudeyo, merindad de Trasmiera. Avecindados en Santander, eran regidores perpetuos de esta villa y del lugar de Valdecilla desde el siglo XVII. La línea agraciada con el título se estableció en Madrid: la casa de su mayorazgo estaba en la carrera de San Jerónimo, feligresía de San Sebastián.[4]​ Y de esta morada pasaron al palacio de Miraflores en la misma calle, al unirse por matrimonio ambas casas marquesales. En la corte poseyeron también una bóveda o cripta con sus enterramientos en el convento de la Purísma Concepción, de mercedarias descalzas, llamado de Don Juan de Alarcón.[5]

El concesionario de la merced fue

Antonio de Pontejos y de la Cagiga (1676-1735), I marqués de Casa Pontejos, caballero de Santiago,[7]​ del Consejo de las Órdenes, gentilhombre y ayuda de Cámara de S.M.

Natural, regidor perpetuo y procurador general de la entonces villa de Santander, recibió el bautismo el 24 de junio de 1676, y era el menor de los hijos de Pedro de Pontejos y Salmón, de igual naturaleza, caballero de Calatrava,[8]​ pagador de las Cuatro Villas por S.M., procurador general, regidor perpetuo y alcalde ordinaro de Santander, y de Margarita de la Cajiga Bustamante y Calva, natural de Revilla de Camargo. Los dos hermanos varones del primer marqués,[9]​ y tres tíos suyos, hermanos de su padre,[10]​ se cruzaron también de Órdenes Militares, y casi todos sirvieron a S.M. en Indias. Los méritos y servicios de padre y tíos fueron también apreciados por S.M. y premiados en 1728 con la merced de título, según expresa el Real Decreto.[1]

Casó dos veces: primera en Madrid el 30 de septiembre de 1705 con Francisca Javiera de Anchía y Rodríguez de los Ríos, hija de José de Anchía y Moya, natural de Huete, y de Francisca Rodríguez de los Ríos, su mujer, que era hermana del I marqués de Santiago.

Y segunda vez casó en 1716 con María Nicolasa Rodríguez de los Ríos y Bueno,[11]​ natural de Madrid y prima de la anterior, viuda de Juan de Sesma y Díaz de Tejada (de quien tenía hijos que más abajo se citarán). Era hija de Francisco Esteban Rodríguez de los Ríos, I marqués de Santiago, señor de Uterviejo y de la villa de Cuevas de Santiago, familiar del Santo Oficio, asentista y del Consejo de S.M. en la Contaduría Mayor de Hacienda, arrendatario de diversas Rentas Reales, y de María Bueno y Mansilla, su primera mujer, naturales de Madrid.

El marqués falleció en Madrid el 3 de abril de 1735,[12]​ habiendo otorgado poder para testar el 17 de enero anterior ante José Fernández Montero, escribano de dicha villa, en el que declaraba por sus hijos, nacidos del primer matrimonio, a


En 1735 sucedió su hijo

Antonio Juan de Pontejos y Anchía (1711-1773), II marqués de Casa Pontejos, caballero de Calatrava,[14]​ que fue diputado general de la provincia de Nueve Valles en las Asturias de Santillana en los años 1729, 1731 y 1736. Natural de Madrid, recibió el bautismo en la parroquial de San Sebastián el 2 de junio de 1711, murió de accidente en Torrejón de Ardoz el 13 de junio de 1773 a los 62 de edad, y fue enterrado en Madrid en la iglesia conventual de San Hermenegildo o de los Carmelitas (actual iglesia de San José), donde los marqueses de Santiago poseían la capilla de San José.

Casó el 17 de julio de 1731, velándose el 21 según va dicho, con María Gertrudis de Sesma y Rodríguez de los Ríos, su hermanastra y prima segunda, pupila de su padre[15]​ y hermana entera de su cuñado. Hija de Juan de Sesma y Díaz de Tejada, caballero de Santiago, Contador de Resultas de S.M., arrendatario de diversas Rentas Reales, natural de Mendavia (Navarra) y bautizado en San Juan el 1.º de marzo de 1663, y de Nicolasa Rodríguez de los Ríos y Bueno, su segunda mujer, ya citada porque en segundas nupcias casó con el I marqués de Casa Pontejos. Nieta de otro Juan de Sesma, nacido en la misma villa y oriundo de Allo, y de María Díaz de Tejada, natural de Lodosa. Tuvieron por hijos a


En 1773 sucedió su hijo[16]

Antonio Bruno de Pontejos y Sesma (1732-1807), III marqués de Casa Pontejos, que nació en Madrid el 6 de octubre de 1732, en la casa de los Sesma de la calle de Atocha; fue bautizado en la parroquial de San Sebastián, apadrinado por su abuelo el marqués de Casa Pontejos, y falleció el 2 de octubre de 1807.[12]​ Fue alumno del Seminario de Nobles de Madrid,[17]​ y poseyó la casa de su título de la carrera de San Jerónimo, en la citada feligresía.[4]

Casó en Madrid el 5 de abril de 1760, en la parroquial de la Santa Cruz, con María Vicenta de Sandoval y Blasco de Orozco, VII condesa de la Ventosa, natural de Madrid, donde falleció el 22 de febrero de 1801 a los 60 de edad, habiendo dado poder para testar a su marido el 24 de marzo de 1765 por ante Tomás González Blanco, y que fue enterrada en el convento de Carmelitas de San Hermenegildo. Era hermana y sucesora de José Joaquín de los mismos apellidos, el VI conde, quien la dotó para casar con Pontejos,[18]​ e hija de Alonso Jacinto de Sandoval y Rojas y Portocarrero, V conde de la Ventosa, y de Mariana Blasco de Orozco.

Tuvieron los siguientes hijos, todos nacidos en la casa de la carrera de San Jerónimo y bautizados en la parroquial de San Sebastián:


En 1807 sucedió su única hija supérstite:

María Ana de Pontejos y Sandoval (Mariana, 1762-1834), IV marquesa de Casa Pontejos, VIII condesa de la Ventosa, que nació en Madrid el 11 de septiembre de 1762, recibió el bautismo al día siguiente en la parroquial de San Sebastián, apadrinada por el lego franciscano fray Julián de Alcocer, y falleció el 18 de julio de 1834 en el palacio de su yerno el marqués de Miraflores. Estudió desde los ocho años en el colegio de las Salesas Reales; fue retratada por Goya en 1786, poco antes de su primera boda, y en 1787 fue una de las fundadoras de la Junta de Damas de Honor y Mérito de la Real Sociedad Matritense de Amigos del País.[19]​ En 1817 se le impuso una multa de tráfico.[6]

Casó tres veces: la primera en su parroquia natal el 23 de diciembre de 1786 con Francisco Antonio Moñino y Redondo, veinte años mayor que ella, ministro de capa y espada del Consejo de Indias.[20]​ Nacido el 9 de junio de 1742, era hermano e inmediato sucesor del secretario de Estado José Moñino y Redondo, I conde de Floridablanca, con quien estuvo muy vinculado y a quien premurió en el mismo año de 1808. Hijo de José Moñino y Gómez y de Francisca Redondo y Bermejo. Había desempeñado varias misiones diplomáticas,[21]​ y cuando contrajo matrimonio estaba nombrado embajador en Lisboa, pero no llegó a servir el puesto porque fue promovido a gobernador del Consejo de Indias. Presidió el Consejo durante cinco años, recibiendo la gran cruz de Carlos III, pero cesó en 1792 al caer Floridablanca, y también como él sufrió destierro de la corte y confinamiento en el reino de Murcia, donde los Moñino tenían propiedades. Los dos hermanos se retiraron a Hellín, a la casa de campo de Francisco y Mariana. Aquí permanecieron varios años los condes de la Ventosa (título que llevaron desde 1801), antes de volver a Madrid, mientras que el de Floridablanca se estableció en Murcia, su ciudad natal, donde edificó el palacio de su título.

Francisco Moñino, marqués de Casa Pontejos, falleció en Madrid en septiembre de 1808, en plena Guerra de la Independencia. Su muerte ocurrió cuando los franceses habían abandonado ya la corte ante el avance del general Castaños,[22]​ y vino a coincidir con la elección de Floridablanca para presidir la Junta Central. La marquesa marchó en seguida a Sevilla buscando la protección de su cuñado, y allí casó ese mismo año con Fernando de Silva Meneses y Ascarza, oficial de guardias de corps y caballero de Carlos III,[23]​ a quien consignó pensión de viudedad.[24]​ Nació este señor en Sevilla en 1775 y falleció a principios de 1817, habiendo sufrido la confiscación y venta de sus bienes bajo el reinado de José Bonaparte. Era hijo de otro Fernando de Silva Meneses y Vidal Xarama, descendiente de los condes de Cifuentes, y de Isabel de Ascarza y Eguía, su mujer. El nuevo matrimonio residió en Cádiz durante los años de las Cortes, y en su casa convocaba una célebre tertulia.[25]

A los ocho meses de su segunda viudez, en septiembre de 1817 y previa información genealógica,[26]​ Mariana volvió a contraer matrimonio en la iglesia madrileña de San Sebastián. Su tercer marido fue Joaquín Vizcaíno y Martínez Moles, capitán de dragones y caballero de Santiago,[27]​ dieciocho años más joven que ella y socio destacado de la Matritense de Amigos del País. También a este le consignó pensión.[28]​ Había combatido en la Guerra de la Independencia, y durante el Trienio Liberal se alistó en la Milicia Nacional de Caballería. En 1823, tras la restauración del absolutismo, se exiló con su mujer a París, donde permanecieron una década.[29]​ Siendo ya viudo, fue corregidor de Madrid[30]​ y jefe político de la provincia. Fundó el Ateneo, la Caja de Ahorros y el Asilo de San Bernardino de la villa y corte, y recibió la gran cruz de Isabel la Católica.[31]​ Nacido en La Coruña el 21 de agosto de 1790, era hijo de Vicente Vizcaíno y Pérez, del Consejo de S.M., fiscal togado en la Real Audiencia de Galicia, natural de Vicálvaro (Madrid), y de María Antonia Martínez Moles y Valdemoros, que lo era de Almazán (Soria). Sendos hermanos de sus padres —Ignacio Vizcaíno y Tadeo Martínez Moles— vistieron también el hábito de Santiago. El marqués viudo de Pontejos fue muy querido del pueblo de Madrid, que tenía amplia constancia de su solicitud por los desfavorecidos. Su muerte, acaecida en el palacio de Miraflores el 30 de septiembre de 1840,[32]​ dio ocasión a grandes demostraciones de duelo popular. Su memoria perdura en varios monumentos y en tres odónimos de la villa y corte.[33]

Del primero tuvo por hijos a


Por Real Carta del 25 de junio de 1848,[36]​ sucedió su hija

María Vicenta Moñino y Pontejos (1795-1867), V marquesa de Casa Pontejos, II condesa de Floridablanca y IX de la Ventosa, grande de España,[37]dama de la reina Isabel II y de la Orden de María Luisa,[38]​ presidenta de la Junta de Damas de Honor y Mérito de Madrid.[39]​ Nació en Hellín el 24 de abril de 1795[40]​ y falleció en Madrid el 14 de febrero de 1867, a los 72 de edad, en el palacio de Miraflores, carrera de San Jerónimo n.º 35. A raíz de la muerte de su madre, y bajo la representación legal de su marido, litigó con su hermana Mariana y con su sobrino José María de Castillejo sobre la incompatibilidad de la casa de Floridablanca con las de Pontejos y la Ventosa. Parece ser que Vicenta pretendía que esta incompatibilidad, establecida por el I conde de Floridablanca, no afectaba al condado y señorío de la Ventosa y vínculos de los Sandoval, que incluían mucha hacienda en la comarca de Huete. La elección de los apellidos Moñino y Sandoval que usaba Vicenta en su juventud trasluce con claridad su pretensión respecto a estas casas. Sólo cuando quedó judicialmente establecido que la casa de la Ventosa también era incompatible con la de Floridablanca, decidió renunciar a esta última, que era la de menor importancia patrimonial, y quedarse con lo de su madre.

Casó con Real Licencia en la madrileña iglesia de San Sebastián el 21 de agosto de 1814 con Manuel María de Pando y Fernández de Pinedo, II marqués de Miraflores, IV conde de Villapaterna, grande de España,[41]presidente del Consejo de Ministros[42]​ y del Senado,[43]embajador de S.M.C. en París y Londres y ante la Santa Sede, jefe superior de Palacio, caballero del Toisón de Oro,[44]gran cruz de Carlos III,[45]​ de la Legión de Honor francesa y de la Orden de Cristo portuguesa, maestrante de Valencia, académico de número de la Real de la Historia, que nació el 22 de diciembre de 1792 en su palacio madrileño, sito también en la carrera de San Jerónimo, fue bautizado al día siguiente en dicha iglesia,[46]​ y falleció viudo en Madrid el 20 de febrero de 1872, a los 79 de su edad. Hijo de Carlos Francisco de Paula de Pando y Álava Dávila, III conde de Villapaterna, concesionario del marquesado de Miraflores y de la grandeza de España, señor de Villagarcía, del Pinar de Miraflores[47]​ y del mayorazgo de Sancho Dávila,[48]regidor perpetuo de Ávila y alcalde constitucional de Madrid, caballero de Carlos III y maestrante de Granada, mayordomo de semana de S.M., y de María de la Soledad Fernández de Pinedo y González de Quijano, de los marqueses de Perales del Río.

Fueron sus hijos:


Por Real Carta del 6 de julio de 1867,[49]​ sucedió su única hija supérstite:

Carlota de Pando y Moñino (Carolina, 1815-1890), III marquesa de Miraflores y VI de Casa Pontejos, grande de España, dama de la reina Isabel II[50]​ y de la Orden de María Luisa,[51]​ promotora de numerosas obras de beneficencia.[52]​ Nació en Madrid el 31 de julio de 1815; fue bautizada en la parroquial de San Sebastián, apadrinada por Carlos de Pando, su abuelo, marqués de Miraflores, y murió el 28 de diciembre de 1890.

Casó en su parroquia natal el 26 de marzo de 1832, siendo ambos muy jóvenes, con Manuel de Samaniego y Asprer, IX vizconde de la Armería, agregado a las embajadas de S.M.C. en Inglaterra y Francia, caballero de la Orden de Calatrava[53]​ y de la Civil Española de San Juan de Jerusalén,[54]​ nacido el 5 de septiembre de 1813 en Madrid, donde murió el 21 de agosto de 1853. Hijo segundo de Joaquín Félix de Samaniego Urbina Pizarro y Velandia, IV marqués de Valverde de la Sierra, VII de Caracena del Valle, V de Monte Real, IX de Villabenázar y VII de Tejada de San Llorente, II conde de Casa Trejo, VIII vizconde de la Armería, grande de España,[55]consejero de Estado, gentilhombre y mayordomo mayor de los reyes Fernando VII e Isabel II, académico de las Reales de Ciencias Naturales y de Bellas Artes de San Carlos y San Luis, caballero del Toisón de Oro, gran cruz de Carlos III y maestrante de Valencia, natural de Madrid, y el mayor de los habidos de Narcisa María de Asprer y de la Canal, su segunda mujer, dama de la reina Isabel II y camarera mayor de la reina viuda, nacida en Puigcerdá.

Fueron padres de


En el marquesado de Casa Pontejos, por Real Carta del 14 de diciembre de 1891,[66]​ sucedió su hija

Genoveva de Samaniego y Pando (1841-1926), V marquesa de Miraflores y VII de Casa Pontejos, a quien el rey Alfonso XIII concedió la grandeza de España agregada a este título en 1916. Fue X condesa de la Ventosa de 1867 a 1912.[67]​ En 1917 sucedió en el marquesado de Miraflores, también con grandeza, por muerte de su hermano Honorio, y en 1923 cedió el de Casa Pontejos a su segundogénito. Dama de las reinas María Cristina y Victoria Eugenia[68]​ y de la Orden de María Luisa,[69]​ y presidenta de la Junta de Damas de Honor y Mérito de Madrid. Nació en París —donde el marqués de Miraflores, su abuelo materno, era embajador ante el rey Luis Felipe—, fue bautizada en la parroquial de San Felipe de Roule el 3 de enero de 1841, y falleció el 21 de enero de 1926.

Casó con Real Licencia[70]​ en Madrid el 2 de julio de 1866, en la parroquial de San Sebastián, con Alonso Tomás Álvarez de Toledo y Silva, X marqués de Martorell, coronel de Infantería, maestrante de Sevilla, natural de Nápoles, que fue bautizado en Santa María de las Nieves el 25 de junio de 1835 y expiró en Madrid el 11 de julio de 1895. Hijo segundo de Pedro de Alcántara Álvarez de Toledo y Palafox, XVII duque de Medina Sidonia, XI de Fernandina, XIII marqués de Villafranca del Bierzo, XIII de los Vélez, cuatro veces grande de España, XV marqués de Cazaza en África, XII de Molina, IX de Martorell y VIII de Villanueva de Valdueza, XXV conde de Niebla y VIII de Peña Ramiro, que fue embajador en San Petersburgo del rey carlista Carlos V, y después —pasado al servicio de Isabel IIsenador del Reino, ministro de Marina, gentilhombre y caballerizo mayor de la reina, gran cruz de Carlos III y teniente hermano mayor de la Real Maestranza de Sevilla, y de María del Pilar de Silva y Téllez Girón, su mujer, de los marqueses de Santa Cruz.

Tuvieron cinco hijos varones:


Por cesión de la anterior y Real Carta del 22 de enero de 1923,[12]​ sucedió su hijo segundogénito (después subrogado en la primogenitura)

Manuel Álvarez de Toledo y Samaniego (1868-1932), VI marqués de Miraflores (desde 1927) y VIII de Casa Pontejos, VI conde de Villapaterna, dos veces grande de España, licenciado in utroque jure,[84]​ diplomático de carrera, consejero de Estado,[85]​ presidente de la Cruz Roja Española,[86]​ secretario de la Diputación Permanente de la Grandeza de España,[87]​ consejero de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Madrid,[88]​ caballero gran cruz de Isabel la Católica[89]​ y maestrante de Sevilla, gentilhombre de Cámara del rey Alfonso XIII con ejercicio y servidumbre, jefe de la Casa de los infantes Doña María Teresa y Don Fernando. Nació en París el 19 de noviembre de 1868 y falleció en San Sebastián (Guipúzcoa) el 29 de julio de 1932, a los 63 de edad.[90]

Casó primera vez en Pamplona, el 26 de febrero de 1896, con María de la Blanca Mencos y Rebolledo de Palafox, X condesa de Eril y XI de los Arcos, XV marquesa de Navarrés y X de San Felices de Aragón, dos veces grande de España. Nacida el 19 de octubre de 1873, era medio hermana de la mujer de José María, e hija de Joaquín María de Mencos y Ezpeleta, IX conde de Guenduláin y del Vado, marqués de la Real Defensa y barón de Bigüezal, grande de España, caballero de la Orden de Malta, maestrante de Zaragoza y collar de Carlos III, académico de la Real de San Fernando, senador del Reino por derecho propio, gentilhombre de Cámara de S.M. con ejercicio y servidumbre, y de María del Pilar Rebolledo de Palafox y Guzmán, su primera mujer, de los condes de los Arcos y marqueses de Lazán.

Y contrajo segundas nupcias en 1918 con María del Rosario Mencos y Sanjuán, prima carnal de su primera mujer, que estaba viuda de Pedro de León y Manjón, VI marqués del Valle de la Reina. Esta señora fue dama de la reina Victoria Eugenia[91]​ y de la Junta de Damas de Honor y Mérito de Madrid.[92]​ Falleció en Burgos el 24 de octubre de 1934, siendo viuda por segunda vez, y fue enterrada en Hernani. Era hija de Alberto de Mencos y Ezpeleta, VII conde del Fresno de la Fuente, maestrante de Sevilla, hermano del IX conde de Guenduláin, y de María de los Ángeles de Sanjuán y Garvey, de los marqueses de San Juan, que en segundas nupcias casó con el conde de Benamejí y de las Cuevas del Becerro. No tuvieron prole.

Del primer matrimonio nacieron:


En 1935, por acuerdo de la Diputación de la Grandeza (que no fue convalidado),[97]​ sucedió su hijo

Alonso Álvarez de Toledo y Mencos (1896-1990), IV duque de Zaragoza, VII marqués de Miraflores y IX de Casa Pontejos,[98]​ XI conde de Eril y XIII de los Arcos, cinco veces grande de España, XI marqués de San Felices de Aragón y VIII de Lazán, maestrante de Sevilla, embajador de España de carrera. Se cubrió ante el rey Alfonso XIII el 10 de marzo de 1917,[99]​ y fue su gentilhombre de Cámara con ejercicio y servidumbre. Algunos de dichos títulos los distribuyó en vida entre sus hijos, conservando para sí hasta el fin de sus días los de duque de Zaragoza y marqués de Miraflores, ambos con grandeza. Nació el 28 de noviembre de 1896 en Madrid, donde murió el 2 de abril de 1990, y fue enterrado en su panteón del Monasterio de San Isidoro del Campo, en Santiponce (Sevilla).[100]

Casó en San Sebastián el 6 de julio de 1921 con Rosalía Blanca Rúspoli y Caro, su prima segunda, nacida en París el 5 de agosto de 1898 y finada en Madrid el 28 de junio de 1926, hija de Carlos Rúspoli y Álvarez de Toledo, III duque de Sueca y III de la Alcudia, XVII conde de Chinchón, tres veces grande de España, y de María del Carmen Caro y Caro, su primera mujer, de los condes de Caltavuturo.

Y contrajo segundas nupcias en Madrid el 25 de septiembre de 1935 con María del Rosario Mencos y Armero, su prima segunda y sobrina carnal de su madrastra, nacida en Sevilla el 6 de octubre de 1915 y fallecida en Madrid el 24 de diciembre de 2010, hija de Alberto Mencos y Sanjuán, VIII conde del Fresno de la Fuente, y de María de la Concepción Armero y Castrillo, de los marqueses del Nervión, naturales de Sevilla.


Por renuncia del anterior y Carta del generalísimo Franco del 28 de septiembre de 1951,[12]​ sucedió su hija

María del Rosario Álvarez de Toledo y Rúspoli, X marquesa de Casa Pontejos, grande de España, que nació en Madrid el 5 de noviembre de 1923 y murió soltera en la misma villa el 12 de febrero de 2017, a los 93 años de edad.[103]

Por Orden publicada en el BOE del 26 de enero de 2018[104]​ y Real Carta del 27 de junio del mismo año,[12]​ sucedió su hermano consanguíneo

Manuel Álvarez de Toledo y Mencos, V duque de Zaragoza, XI y actual marqués de Casa Pontejos y VIII de Miraflores, XIII conde de los Arcos, cuatro veces grande de España.

Casó en la ermita del Rosario de Chinchón, en mayo de 1970,[105]​ con María Victoria González Quirino, hija de Luis M. González, embajador en Madrid de la República de Filipinas, y de Victoria Quirino y Syquía, su mujer (que en segundas nupcias casó con Francisco Delgado); nieta materna de Elpidio Quirino y Rivera, VI presidente de dicha República entre 1948 y 1953, y de Alicia Syquía. De este matrimonio tiene tres hijas:

La casa de los Pontejos estaba en la acera de los pares y hacía esquina con la calle del Lobo (hoy, Echegaray). Su solar lo ocupa actualmente el Teatro Reina Victoria, que ostenta el n.º 20, pero era el n.º 38 durante el reinado de Isabel II. Quedó prácticamente deshabitada desde 1823, cuando la marquesa Mariana y su tercer marido se exilaron a París, quienes al regresar en 1834 se instalaron en el palacio de su yerno el marqués de Miraflores, donde murió ella ese mismo año y también el marqués viudo en 1840. Se habían dictado ya las Leyes Desvinculadoras, y hacia 1825 la casa fue vendida al general Pascual de Liñán y Dolz de Espejo, quien puso en la fachada su escudo de armas. Ramón de Mesonero Romanos, El antiguo Madrid: paseos histórico-anecdóticos por las calles y casas de esta villa (1861), p. 238.

Curiosamente, los nuevos propietarios acabaron entroncando con descendientes de los Pontejos. En efecto, José Pascual de Liñán y Eguizábal, nieto del general, casó en 1880 con Josefa de Heredia y Saavedra, II condesa de Doña Marina, hija de Narciso de Heredia y Heredia y de Leonor de Saavedra y Cueto, de los duques de Rivas, y nieta de Narciso de Heredia y Peralta, I conde de Doña Marina, y de Josefa de Heredia y Cerviño, su mujer y prima, que era a su vez hija de otro Narciso de Heredia, II conde Heredia Spínola, y de Soledad Cerviño y Pontejos, su primera mujer, nieta de los II marqueses de Casa Pontejos.

El dicho conde consorte de Doña Marina escribió un Armorial de Aragón (Huesca, 1911) donde reseña su propia casa: «Apellido Liñán. Título conde de Doña-Marina. Casa núm. 28 de la carrera de San Jerónimo, Madrid.» (p. 39). En 1915, el edificio fue derribado para edificar en su solar el teatro.



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