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Montipora



Manopora Dana, 1846

Montipora es un género de corales duros de la familia Acroporidae.

Montipora es el segundo género de corales más grande en términos de especies,[1]​ se citan 211 especies de Montipora, aunque el Registro Mundial de Especies Marinas[2]​ reconoce sólo ochenta y cinco especies válidas, y otras 22 clasificadas como nomen dubium. Dada la enorme variedad de formas, algunas aparentemente idénticas a otras especies de Porites, por ejemplo, la única identificación válida tiene que hacerse observando con el microscopio su esqueleto.

Entre las especies de .Montipora y sus parientes del género Acropora, suman más del tercio del total de especies coralinas constructoras de arrecifes.[3]

El Registro Mundial de Especies Marinas reconoce las siguientes especies válidas:[4]


Especies consideradas nomen dubium:

Montipora aequituberculata

Montipora caliculata

Montipora capitata

Montipora capricornis

Montipora circumvallata

Montipora danae

Montipora digitata

Montipora efflorescens

Montipora ehrenbergii

Montipora flabellata

Montipora foliosa

Montipora cf. foveolata

Montipora grisea

Montipora hispida

Montipora cf. hoffmeisteri

Montipora informis

Montipora monasteriata

Montipora nodosa

Montipora peltiformis

Montipora setosa

Montipora tuberculosa

Montipora turtlensis

Montipora venosa

Montipora verrucosa

Cualquier especie de Montipora puede variar su forma de crecimiento por su localización, condiciones ambientales, edad, tamaño, estación, etc. Así pues, la forma de crecimiento de la colonia de Montipora que se pretenda identificar puede tener o no una forma de crecimiento típica de la especie, lo cual hace muy difícil su identificación.

Pueden crecer en alguna de las siguientes formas:

Los pólipos de Montipora son muy pequeños y presentan unas células urticantes denominadas nematocistos, empleadas en la caza de presas microscópicas de plancton. Su coloración varía según la especie y las condiciones ambientales de ésta. La gama de colores abarca la práctica totalidad, siendo más comunes el marrón, verde, rosa, violáceo o azul. Normalmente sólo extiende sus pólipos durante la noche.

El esqueleto es poroso y ligero. Los coralitos son diminutos, < 1 mm de diámetro, sus septos se disponen en dos ciclos, carecen de columela, y están separados por muros porosos.[4]

Suelen vivir en arrecifes localizados en los mares tropicales (a una latitud situada entre 30ºN y 20ºS) en zonas poco profundas, 0 a 40 m, bien iluminadas y cercanas a las costas. Aunque también se encuentran en lagunas y zonas protegidas del arrecife, y a mayores profundidades, mayoritariamente se dan en zonas de fuertes corrientes.

Se distribuyen en Oceanía, junto a las costas NO y NE de Australia, en el océano Índico y en las costas orientales de África y América principalmente.

Los pólipos contienen algas simbióticas; mutualistas llamadas zooxantelas. Las algas realizan la fotosíntesis produciendo oxígeno y azúcares, que son aprovechados por los pólipos, y se alimentan de los catabolitos del coral (especialmente fósforo y nitrógeno).[5]​ Esto les proporciona entre el 75% y el 95% de sus necesidades alimenticias. El resto lo obtienen atrapando plancton microscópico y materia orgánica disuelta en el agua.

Se reproducen asexualmente mediante gemación y sexualmente lanzando al exterior sus células sexuales. En este tipo de reproducción, la mayoría de los corales liberan óvulos y espermatozoides al agua, siendo por tanto la fecundación externa. No obstante, algunas especies mantienen el óvulo en su interior (cavidad gastrovascular) y es allí donde son fecundados.

Los huevos una vez en el exterior, permanecen a la deriva arrastrados por las corrientes varios días, más tarde se forma una larva plánula[6]​ que cae al fondo, se adhiere a él y, tras evolucionar a pólipo, comienza a generar un esqueleto, o coralito, y, tras reproducirse por gemación, conforma la colonia y su vida sésil.

Como norma, las montiporas son de los corales duros más fáciles de mantener en cautividad. Una luz de moderada a alta satisfará a la mayoría de las colonias aclimatadas a nuestro acuario. Respecto a la corriente, deberá ser fuerte. Es una especie poco agresiva con otros corales. Su arma para conseguir espacio, en orden a atrapar luz, es su rápido crecimiento frente a otras especies.

Debemos aditar microplancton u otros preparados para animales filtradores, adaptados a sus pequeños pólipos.

Con independencia del resto de niveles de los parámetros comunes del acuario marino: salinidad, calcio, magnesio, dureza, etc., hay que mantener los fosfatos a cero y los nitratos a menos de 20 ppm. Algunos autores, con independencia de aditar oligoelementos (yodo, hierro, manganeso, etc.), recomiendan aditar estroncio hasta mantener un nivel de 10 ppm. Se recomienda cambios de agua semanales del 5% del volumen del acuario.



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