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Motril



La ciudad de Motril, con Sierra Nevada al fondo

Extensión del municipio en la provincia.

Motril es una ciudad y municipio español situado en la parte central de la comarca de la Costa Granadina, en la provincia de Granada, comunidad autónoma de Andalucía. A orillas del mar Mediterráneo, este municipio limita con los de Salobreña, Vélez de Benaudalla, Lújar, Gualchos - Castell de Ferro y Torrenueva Costa. Otras localidades próximas son Lobres y Caleta-La Guardia.

El municipio motrileño es el más meridional de toda Granada, y comprende los núcleos de población de Motril —capital municipal, comarcal, y sede de un partido judicial propio—, El Varadero, Carchuna, Calahonda, Puntalón, Playa Granada, Las Ventillas, La Perla, La Garnatilla, Los Tablones y La Chucha.

Situado dominando la vega del río Guadalfeo, en la que el principal cultivo es la chirimoya y el aguacate —también se produce mango, guayaba y otros frutos tropicales— así como el cultivo en invernadero, como el tomate y el pepino. Hasta 2006 también se producía caña de azúcar, habiendo cerrado la única fábrica azucarera que quedaba en España y en el resto de Europa, aunque se pueden encontrar plantaciones para uso doméstico en la vega motrileña. Su posición geográfica la convierte en un centro industrial y comercial (fabricación de papel). El puerto de Motril es, a la vez, puerto comercial y de pesca. Teniendo también un puerto deportivo —el Real Club Náutico de Motril— como puerto de recreo. En los últimos años el puerto está experimentando un importante crecimiento debido a sus líneas de comunicación con el continente africano.

Motril es la capital de la comarca Costa Granadina, situándose a 65 kilómetros de la capital provincial. El término municipal está atravesado por las autovías A-7 y A-44 y por las carreteras N-340 —entre los pK 329 y 336 y entre los pK 341 y 345— y N-323.

El relieve del municipio tiene dos partes bien diferenciadas. La llanura litoral se extiende por el sur, desde la vega del Guadalfeo hasta el municipio de Torrenueva Costa, continuando posteriormente por la llanura litoral en la que se encuentran las entidades motrileñas de Carchuna y Calahonda. El resto del municipio es mucho más montañoso, al estar integrado en el Sistema Penibético, concretamente en la sierra de Lújar. Entre el litoral y las primeras colinas se asienta el núcleo urbano, a 40 metros sobre el nivel del mar. El techo del territorio municipal es el Cerro Alto, a 1006 metros de altitud, en el límite con Vélez de Benaudalla y Lújar.

La Costa de Granada, con más de 300 días de sol al año, posee un microclima subtropical, influenciado por la protección de la sierra de Lújar al norte, que frena los vientos fríos de Sierra Nevada, y el mar cálido de Alborán, situado al sur, que funciona como regulador térmico. La temperatura media anual oscila entre los 18 y los 20 grados: Mientras que los veranos son cálidos, rondando las máximas entre los 27 y 31 grados mientras que los inviernos son muy suaves, con máximas de entre 17 y 19 grados. Según la Clasificación climática de Köppen, Motril posee un clima semiárido cálido (BSh) debido a su escasa precipitación anual.

En cuanto a las precipitaciones, los meses de julio y agosto suelen ser muy secos, mientras que los meses de noviembre y diciembre las precipitaciones rondan los 60 mm. Suelen ser frecuentes las lluvias torrenciales.

A pesar de que sus orígenes permanecen aún ocultos, no hay datos historiográficos ni arqueológicos que hagan pensar que fue un enclave fenicio, ni que tuviese poblamiento estable en época ibérica, ni que existiera como núcleo urbano en época romana; aunque algunos restos arqueológicos muy escasos nos pueden aseverar de cierta presencia romana y tardorromana en la zona. De todas formas, la etimología más probable del topónimo es latina, seguramente de Murteto “lugar de mirtos”, cuya evolución parece que debió ser: Murtetu > Mutreto > Mutrit > Mutril > Mutrayil >Motril.[2]

Se puede hablar de Motril como una entidad de población concreta durante el Reino de Granada, al haber dejado los musulmanes amplias huellas, como el nombre actual de la población —derivado para algunos autores de Motril y para otros de Metrel—, la gran cantidad de topónimos de su vega, la acequia o la introducción del cultivo de la caña de azúcar del que ya existen referencias en el siglo X.

Al ser conquistada por los ejércitos de los Reyes Católicos en diciembre de 1489, contaba con más de dos mil habitantes dedicados a la agricultura, la pesca y la producción de seda[3]​ y azúcar, que motivaban un comercio cada día más floreciente. La villa ocupaba una extensión de 3,5 km² y su núcleo principal estaba rodeado de una muralla.[4]​ Extramuros se extendían dos arrabales: arrabal al-Manjòn y arrabal al-Couruch y un barrio conocido por el nombre de Jabdara. Existían cinco mezquitas: aljama Alçijara, aljama al-Coruch, aljama Mayor, aljama Arrabal y aljama Arrofot. Había, además, una rábita denominada de Aynaneze. El baño musulmán, situado al sur de la población junto a la acequia, se conservó hasta mediados del siglo XIX y la auxiluguia, sede del cadí hasta los primeros años del siglo XX. Para la defensa de la villa, contaban, además de las murallas, con una pequeña alcazaba situada en el cerro de la Carquifa, que sirvió de residencia a la reina Aixa al-Horra durante los últimos años del Reino nazarí de Granada.

Sublevada contra los cristianos en 1490, se entregó definitivamente en las capitulaciones de Granada en 1492. El siglo XVI comenzó con una nueva sublevación mudéjar tras la cual los Reyes Católicos otorgaron una nueva capitulación (3 de septiembre de 1500) por la cual concedían, entre otras cosas, jurisdicción propia a Motril y le permitían tener su propio ayuntamiento. Sin embargo, esta nueva capitulación no consigue pacificar la zona y en diciembre de 1507 la mayoría de la población morisca se subleva, produciéndose la casi total despoblación de la villa y el abandono del cultivo de la caña y de la producción de azúcar.

Otro de los problemas con los que se encontraban era la defensa de los innumerables ataques berberiscos y turcos, motivo por el cual se reedificó la muralla para rodear todo el núcleo central de la población. Poseía dos puertas: la de Castell de Ferro y la de Granada y dos postigos, Beas y Toro. Esto motivó que hasta la Iglesia Mayor de la Encarnación (monumento más antiguo que se conserva de la ciudad) se construyera a modo de fortaleza.

En la historia motrileña también cabe destacar la sublevación morisca de 1569, que finalizó en 1570 con la victoria cristiana y la expulsión de los moriscos. Esto supuso un enorme bache demográfico y una recesión en la producción de azúcar, situación que finalizó cinco años más tarde con la repoblación de la villa con 400 cristianos viejos.

Al finalizar el siglo XVI se construyeron dos edificios religiosos: la iglesia de Nuestra Señora de la Cabeza, patrona de Motril, y el convento de los Frailes Mínimos de la Victoria, del que solo se conserva en la actualidad la iglesia de la Victoria. En el siglo XVII Motril se fue recuperando demográfica y económicamente; así a principios del siglo contaba con 4300 habitantes y al finalizar el mismo se llegaba a los 8000. En 1620, bajo las directrices de don Luis de Paniza Ladrón de Guevara[5]​, regidor de Motril y sargento mayor de las costas del Reino de Granada, se pudo repeler el ataque de los piratas berberiscos que previamente habían saqueado Adra. [6]​En 1657, tras haber comandado con éxito el capitán Paniza-Ladrón de Guevara[7]​ las compañías de Motril y Adra en diversas conquistas de Italia, Felipe IV concedió a Motril el título de ciudad, separando su jurisdicción de Granada y facultándola para utilizar dosel con las armas reales y de la ciudad. En la agricultura seguía predominando la caña, que posteriormente era transformada en las trapiches locales. Una Memoria de Jorge Próspero Verboom indica que la principal ocupación de los 800 vecinos de Motril es la producción de azúcar y miel de caña, y la existencia de cuatro ingenios azucareros. [8]​De estos, quizás una de las más conocidas sea la Casa de la Palma. Se trata de una edificación en ladrillo que ha sido muy modificada a lo largo de los siglos hasta convertirla en casa solariega en el XIX. En la actualidad es la sede del Museo Preindustrial de la caña de azúcar, donde se enseña cómo se realizaba este cultivo y su recolección, así como todo el proceso hasta llegar a obtener el azúcar. Al iniciarse el siglo XVIII Motril fue distinguida por Felipe V con el título «Muy Noble y Leal», que desde entonces ostenta en su escudo. Pataura, una alquería de Motril ubicada frente a Lobres, sufrió en numerosas ocasiones avenidas del río Guadalfeo, que provocaron que acabara despoblada. El 4 de octubre de 1751 el Guadalfeo arrasó el ingenio real que había, en 1778 otra inundación provoca daños en todo el lugar y en la iglesia, ya la avenida de 1784 hace que Pataura se quede despoblada y, hoy en día, permanece enterrada en su antigua ubicación.[9]​ En 1786 le fue concedida por Carlos III la creación de la Real Sociedad Económica de Amigos del País.

Durante este siglo Motril sufrió su más importante epidemia, que redujo la población entre 1500 y 2000 personas. A consecuencia de ella, los motrileños levantaron la ermita de San Antonio en la zona norte de la villa, en el camino que conducía a Granada.

Tras el paréntesis de la Guerra de la Independencia, en la que Motril fue ocupada por las tropas francesas, la ciudad resurge pujante a mediados del siglo al iniciarse una nueva expansión de la caña y de la industria azucarera.[10]

En el siglo XIX Motril fue partícipe de un acontecimiento singular, se proclamó Cantón Independiente desde el 22 al 25 de julio de 1873.[cita requerida] Los motivos fueron varios, sobre todo el secular abandono institucional a Motril y así mismo la falta de comunicación con Madrid. Los motrileños se reunieron en la plaza y obligaron al ayuntamiento a dimitir y apoyar el movimiento cantonal de Granada. Fueron los capitanes del regimiento de voluntarios de Motril, Ruperto Vidaurreta de la Cámara y Francisco Trujillo Carmona[11]​ proclamados "presidentes" de esta efímera República de Motril que acabó el 25 de julio una vez restablecido el contacto con Madrid.[12]​ En 1842 contaba con 2765 vecinos que sumaban 10 470 habitantes.[13]

Durante el viaje de Ramón de la Sagra, que determinó la gran cualidad de suelos, clima, salida al mar y gentes del litoral de la provincia de Granda para la producción de azúcar, éste observó que en Motril había varios ingenios azucareros en desuso y que en funcionamiento se encontraba el de Ramón de Burgos. Asimismo señaló que los sistemas de producción de caña vigentes entonces empleaban demasiada mano de obra y agua, eran perjudiciales para las tierras de labor y el sistema de producción de azúcar era mejorable. Con las mejoras introducidas por de la Sagra en cuanto a maquinaria importada de Francia y modernos sistemas de producción de caña y azúcar observados en Cuba, y el capital aportado por la burguesía granadina, malagueña o catalana, se produce el auge de la industria azucarera y llega a haber en Motril, al igual que en otras poblaciones costeras como Almuñécar o Salobreña, numerosas fábricas azucareras de diferente tamaño. En 1850 Azucarera Nuestra Señora de la Cabeza, propiedad de los Larios fue segunda en emplear el vapor. En 1868 la Azucarera Nuestra Señora de las Angustias de José Ramón Lachica incorpora también el vapor y en 1875 lo hace la Azucarera San José de Aurioles, Ravana y Moré y en 1881 Azucarera Santa Margarita de Bermúdez de Castro y en 1882 lo hace la emblemática Azucarera Nuestra Señora del Pilar.[14]​ En este momento, Motril se pone a la cabeza de la industrialización de la provincia de Granada. Se abre al público el paseo de más tradición en la ciudad, Las Explanadas, a mediados del siglo XIX. A finales del mismo la población llega a los 14 000 habitantes. Pero no solo en estos aspectos destaca Motril sino que también merece mención el desarrollo cultural; así a finales de siglo dispone de dos teatros: el teatro Sexi y el teatro Calderón de la Barca, único que se conserva en la actualidad. En 1908 se inician las obras del puerto y se mejoran las comunicaciones por carretera con Granada capital, Almería y Málaga. A principios del siglo XX, con la introducción de la remolacha azucarera se produce el declive de la industria azucarera de Motril, con el cierre en cascada de azucareras desde el cierre de Nuestra Señora de la Cabeza en 1902 hasta el cierre de Azucarera el Carmen en 1932.[8]​ En la década de los setenta solamente una azucarera molía y otras tres se dedicaban a la producción de alcohol. Además, Destilerías Arehucas contó con una embotelladora y almacén en las instalaciones de la Azucarera La Almudena.[15]​ Motril en la actualidad mantiene un importante patrimonio industrial y museos ligados al azúcar y la caña.

En 2005, el Gobierno español le otorga al Puerto de Motril la independencia de la Autoridad Portuaria de Almería, creándose así la Autoridad Portuaria de Motril y respondiendo a una reivindicación histórica de la ciudad. En 2018, la localidad de Torrenueva se segrega del término municipal de Motril tras la creación del municipio de Torrenueva Costa, aprobada por el Gobierno de la Junta de Andalucía presidido por la socialista Susana Díaz, poniendo fin a un proceso de segregación cuyo expediente fue aprobado por la unanimidad del pleno del Ayuntamiento de Motril en 2014.

La administración política se realiza a través de un ayuntamiento de gestión democrática cuyos componentes se eligen cada cuatro años por sufragio universal desde las primeras elecciones municipales tras la reinstauración de la democracia en España, en 1979. El censo electoral está compuesto por los residentes mayores de 18 años empadronados en el municipio, ya sean de nacionalidad española o de cualquier país miembro de la Unión Europea. Según lo dispuesto en la Ley Orgánica del Régimen Electoral General, que establece el número de concejales elegibles en función de la población del municipio, la corporación municipal está formada por 25 concejales. La sede del Ayuntamiento de Motril se ubica en la Plaza de España de la ciudad.

En 1979 se celebraron las primeras elecciones democráticas municipales tras la dictadura franquista, en las que se alzó con el triunfo el Partido del Trabajo de Andalucía siendo elegido alcalde Enrique Cobo con el apoyo del PSOE y el PCE. En 1983, Cobo y el resto de miembros del PTA se integraron en la candidatura del PSOE logrando más del 70% de los votos. En 1987, le sucede en el cargo el edil socialista Miguel López Barranco, que se mantiene en la alcaldía durante dos mandatos.

En 1995, el PSOE pierde la mayoría absoluta y 4 ediles de la mano de Luis Manuel Rubiales López, que es investido con el apoyo de IU. Mientras tanto el Partido Popular local atraviesa una profunda crisis interna que deriva en la creación de la escindida ADMI encabezada por el exedil popular José Carlos López Pérez. Rubiales amplía apoyos en las elecciones de 1999 y revalida la alcaldía en un pacto con IU.

A partir del 2000 se abre una enorme crisis interna[16]​ en el PSOE local que acaba con el reemplazamiento de Rubiales por Pedro Álvarez en la candidatura socialista de 2003. Álvarez logra una pírrica victoria en en 2003 y el PP arrebata el gobierno municipal al PSOE tras un acuerdo con el GRITO-PDDC (independientes de Torrenueva y Carchuna-Calahonda) y el PA liderado entonces por el conocido político local Antonio Escámez.

En 2004, el socialista Pedro Álvarez accede a la alcaldía mediante una moción de censura apoyada por IU, ADMI y un edil del GRITO. En 2007, el PP vence las elecciones y Carlos Rojas se proclama alcalde con el apoyo del PA. En 2011, se produce una escisión en el PSOE (CA) encabezada por Rubiales y el PP de Rojas revalida la alcaldía obteniendo la mayoría absoluta. En 2012, Carlos Rojas renuncia a la alcaldía de Motril para ser portavoz del PP en el Parlamento autonómico, siendo reemplazado por Luisa García Chamorro, número dos del PP local y vicepresidenta de la Diputación provincial de Granada. Chamorro se convierte en la primera alcaldesa de la ciudad y se mantiene en el cargo durante tres años.

En 2015, el PP pierde la mayoría absoluta, permitiendo a la socialista Flor Almón proclamarse alcaldesa después de llegar a un acuerdo de gobierno con el PA de Escámez y el apoyo en la investidura de IU. Tras cuatro años de gobierno en minoría, la coalición PSOE-PA sufre un retroceso electoral en las elecciones municipales de 2019, donde se produce una gran fragmentación del voto con la entrada de cuatro nuevos grupos (PMAS, Andalucía por Sí, Ciudadanos, Vox) en el Consistorio. Finalmente, la candidata popular Luisa García Chamorro logrará ser investida de nuevo alcaldesa al llegar a un pacto de Gobierno de coalición con Ciudadanos y el histórico andalucista Antonio Escámez, que se manendrá en el equipo de Gobierno después de presentarse por Más Costa Tropical, una nueva formación de corte comarcal seguida de la disolución del PA.

Pedro Álvarez López

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Luisa María García Chamorro

2004-2007 (Moción de censura)

PSOE-IU-GRITO-ADMI

El movimiento de población en Motril fluctúa en muchos períodos debido a las épocas en las que el monocultivo dejaba de ser rentable y la emigración era la primera consecuencia. En 1610 se cuentan 4300 habitantes; en 1788 la cifra llega a 9000; en 1820 son 12 000; en 1848 se cifra en 15 000 y a finales de 1899 se contabilizan 11 599 habitantes en Motril.[17]

A partir de 2019, el censo municipal se ve reducido en más de 2500 personas tras la segregación del núcleo de Torrenueva del término municipal de Motril, seguido de la creación del municipio de Torrenueva Costa.

     Deuda viva del Ayuntamiento de Motril en miles de Euros según datos del Ministerio de Hacienda y Ad. Públicas.[18]

El edificio primigenio fue construido entre 1510 y 1514 sobre el lugar en el que se había levantado una antigua mezquita. Alonso Márquez construyó un sobrio templo de estilo gótico-mudéjar. En el siglo XVII se acometen por parte de Ambrosio de Vico las obras de ampliación que incluyen un crucero clasicista. El cardenal motrileño Luis Belluga y Moncada impulsó la nueva Capilla de los Dolores en 1729, que fue destruida en la guerra civil española. Tras este periodo bélico, se reconstruyó, volviendo más al estilo sobrio del proyecto de Vico.

También conocido como "El Cerro de la Virgen". En este montículo se levantaba un castillo árabe, que ejercía de residencia de Cefi Fátima Horra, madre de Boabdil, último rey nazarí de Granada. Tras su derribo por parte de los Reyes Católicos en 1499, se construyó una ermita, donde se dio culto durante un siglo a la Virgen de la Cabeza. De 1615 a 1630, le siguió un convento de franciscanos. En 1641, se consagra el templo a la Virgen de la Cabeza, que fue nombrada patrona de Motril en 1635. En 1711 se declara como Real Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza de Motril. Fue destruido en parte en la Guerra Civil y reconstruido, intentando respetar su antigua estructura. El retablo y el camarín fueron trazados y realizados por el escultor Manuel González Ligero. Su interior, el exterior (símbolo de Motril) y el entorno, le convierten en visita obligada para cualquier visitante.

En un antiguo convento de la orden religiosa de Capuchinos, se erige un templo de estilo sobrio, construido en 1656, en el que destacan el camarín e imagen de la Virgen de la Pastora, que goza de gran devoción entre los motrileños.

El convento originario se construyó en 1580, pero fue destruido en la Guerra Civil de 1936. Se reconstruyó en 1957. En la actualidad, es propiedad privada de la orden de los Agustinos Recoletos. De estilo prebarroco, influenciado en gran medida por la tradición mudéjar.

Fue construida en 1583 como la antigua ermita de San Roque sobre un promontorio, tumba colectiva de 500 víctimas de la peste. Actualmente es un acogedor templo, de estilo barroco, con una llamativa cruz de piedra en su plaza. Esta última es tumularia comendadora de todas las víctimas de las epidemias de los siglos XVI y XVII. Es en la localidad, la única borneada (embolada en los remates), seguramente que a imitación de las granadinas de San Miguel, la Rauda o la del barrio gitano.

Forma parte de un convento fundado en 1717, aunque la iglesia se volvió a levantar en 1830, que es la que ha perdurado hasta nuestros días. La de Jesús del Gran Poder, que se encuentra en su interior, es una de las imágenes más veneradas en Motril.

Aunque sobria en el exterior, cuenta con una profunda decoración barroca en el interior. Se encuentra en la zona norte de la ciudad.

De estilo barroco, fue construida en el siglo XVII y declarada patrón de Motril por la epidemia de peste de 1679. Está situada en la zona norte de la localidad.

Esta pequeña ermita está dedicada a la advocación de San Nicolás de Bari. Fue construida a finales del siglo XVIII y ha sido rehabilitada recientemente. Está situada en el norte del municipio.

De pequeñas dimensiones, alberga la imagen del Nazareno, que desde el siglo XIX posee una especial significación en la religiosidad de los motrileños.

Ha mantenido su cuerpo central, por ser el más antiguo y tener unas características arquitectónicas, tanto exteriores como interiores, merecedoras de conservación. Siglos XIX y XX.

Tiene el carácter de Bien de Interés Monumental. Interiormente, tiene forma de concha. Siglos XIX y XX.

El primitivo edificio se construye en el último tercio del siglo XVII, aunque se modificó a finales del siglo XIX y rehabilitado en el año 2000 por el Ayuntamiento de Motril para sede del Área Municipal de Cultura y Patrimonio y para exposiciones temporales. El edificio es de estilo neoclásico. Cuenta con tres plantas de alzada, con gran simetría. La última planta está constituida por una galería de arcos de medio punto con ménsulas en la clave, tipología que se repite asiduamente en las casas nobiliarias de Motril. Dentro, el edificio se vertebra en torno a un gran patio cuadrado de luces con columnas toscanas de color rojizo, que se elevan sobre plintos de mármol negro. El acceso a la planta principal se realiza a través de una monumental escalera en mármol blanco. Se usa también para exposiciones temporales.

Edificación singular del siglo XIX, construida en una colina. Destaca el Jardín del Generalife del siglo XVIII y el Jardín de Invierno del siglo XIX.

Forma conjunto con la iglesia de la Divina Pastora. Siglos XIX y XX.

Edificio de estructura muy clara, sencilla y funcional. Se desarrolla en dos plantas, con escalera central que sirve de eje de simetría a los dos cuerpos de patios que separan usos.

Conexión peatonal con Señor de Junes. Se cataloga por su singularidad constructiva mediante bóveda apoyada en las construcciones residenciales laterales. Siglo XIX.

Acueducto del siglo XVIII, que formaba parte de una antigua acequia.

La Playa de Carchuna también cuentan con la Bandera Azul que otorga la Unión Europea.

Los productos típicos son:



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