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Parapsicólogos



La parapsicología es el estudio de tres supuestos tipos de eventos inusuales (percepción extrasensorial, interacción mente-materia; conocida anteriormente como telequinesis y fenómenos sugestivos de supervivencia después de la muerte corporal), que están asociados con la experiencia humana.[1]

Sin embargo, dado que la propia existencia de los fenómenos paranormales no ha sido demostrada científicamente,[2][3]​ muchos científicos han visto la parapsicología con gran suspicacia porque el término además se ha asociado con una gran variedad de fenómenos misteriosos, y temas marginales. La parapsicología a menudo también está vinculada, de nuevo de manera inapropiada, con una amplia gama de animadores "psíquicos", magos y los llamados "investigadores paranormales". Además, algunos autoproclamados "practicantes psíquicos" se autodenominan parapsicólogos, pero eso no es la labor del parapsicólogo.[4]

Sin embargo, en organizaciones como la Parapsychological association se emplea, con ayuda de profesionales de diversas áreas de la ciencia (incluyendo escépticos como Richard Wiseman), el método científico mediante metodologías cuantitativas y cualitativas, arrojando resultados que encajan en ocasiones al conocimiento actual de la ciencia, así como patrones anómalos (que no se adaptan al conocimiento científico actual) suficientemente importantes como para estudiarlos, ajustándose más efectivamente en el concepto de protociencia. Explican también el hecho de no estudiar cuestiones paranormales (concepto relacionado con factores mediáticos y personas ajenas al estudio científico) sino fenómenos inusuales.

Desde el año 1996, la Fundación Educativa James Randi ofrece la suma de un millón de dólares estadounidenses a quien consiga, bajo condiciones controladas y supervisadas de laboratorio, demostrar un solo fenómeno paranormal como los anteriormente mencionados. El desafío estuvo abierto durante muchos años, pero fue cancelado oficialmente en 2015 cuando Randi anunció que se jubilaba oficialmente. El dinero fue transferido a otros intereses de la fundación de Randi, pero todavía existe un comité especial para investigar las demandas de poderes paranormales. Hasta ahora nadie ha podido hacer una demostración satisfactoria y el premio sigue sin ser reclamado. Sin embargo, no ha estado exento de críticas, sobre la metodología utilizada en gran cantidad de casos, considerada pseudoescéptica y poco rigurosa sin poder ajustarse a los hechos o por tener una interpretación improbable.[5]

Todos los trabajos sobre parapsicología han sido publicados en revistas de asociaciones dedicadas al tema, como el Journal of Parapsychology (1959-1968)[6]​ y el European Journal of Parapsychology (que dejó de publicarse en 2010 debido a la falta de artículos).[7]

La palabra «parapsicología» fue acuñada por primera vez por el psicólogo alemán Max Dessoir en junio de 1889 en un artículo publicado en la revista alemana Sphinx:

El término proviene del griego para: ‘junto a’, psico: ‘mente’ y logía: ‘estudio’).[9]

Este término sustituyó a «investigación psíquica» y «metapsicología» que venían utilizándose desde décadas atrás para nombrar la investigación de los fenómenos paranormales.[10]

En 1882, William Barret y Jules Romanes fundaron en Londres la Society for Psychical Research (Sociedad para la Investigación Psíquica) con el propósito de investigar «una gran cantidad de fenómenos designados por términos como hipnótico, psíquico y espiritualístico».[11]​ Otra asociación contemporánea fue la London Dialectical Society.[12]

Años más tarde Franz Anton Mesmer afirmó haber descubierto el magnetismo animal o mesmerismo, dando amplia publicidad del mismo en 1775. Con esta técnica pretendía ejercer un influjo terapéutico sobre sus pacientes con una finalidad de curación, utilizando un medio etéreo llamado «pase magnético», que no era sino la antesala de lo que más tarde llamaríamos hipnosis, estudiada y desarrollada más ampliamente en 1842 por el neurocirujano James Braid, que publicaría al año siguiente Neurypnology: or the rationale of nervous sleep, donde la calificaba de «sueño nervioso». James Braid, no obstante, consideraba incorrecta la hipótesis de que el pase magnético era un fluido etéreo.[cita requerida]

A finales del siglo XIX, el espiritismo recibió la mayor atención de la sociedad en general y las revistas de moda.

En 1919 se fundó en París el Institute Metapsychique Internationale, en cuyas actividades participaron Pierre Janet, Charles Richet y Theodore Flournoy, y que incluían entre otras el automatismo, la hipnosis telepática y la mediumnidad. Tras la Segunda Guerra Mundial se creó la primera cátedra de parapsicología en la universidad de Utrecht, bajo la tutela de Tenhaeff. En Europa del este y la actual Rusia las investigaciones se centraron en la hipnosis y la telepatía, fundamentalmente de la mano del fisiólogo Leonid Leonidovich Vasiliev (1891-1966),[13]​ que intentó demostrar que la hipnosis era producida por la irradiación de las «ondas cerebrales», sin obtener resultado. Durante el estalinismo estas investigaciones fueron ridiculizadas y reprimidas.

En 1922, Charles Robert Richet (1850-1935) publicó Traité de métapsychique, donde dividía la historia de los fenómenos paranormales en cuatro etapas:[14]

Se extendería desde la antigüedad hasta Mesmer y su magnetismo animal (en 1778). Según Richet, la antigüedad tiene más importancia histórica que científica, ya que no existe la razón, sino los libros religiosos.

Desde Mesmer y su magnetismo animal (en 1778) ―precedente de la hipnosis― hasta las hermanas Fox en 1847.

En 1639, un siglo antes que Anton Mesmer, se publicó en Europa un libro titulado The sympathetical powder of Edricius Mohynus of Eburo (el polvo simpático de Edricius Mohynus de Eburo), que explicaba cómo las heridas podían ser supuestamente curadas sin contacto con ellas, a distancia y mediante la «facultad directiva y la virtud» que podría aportar la virtud del «polvo simpático» en una toalla o servilleta con sangre.[15]​ Según el libro, el concepto central sería inyectar la «buena voluntad» o el «deseo positivo» sobre la herida. Según el autor el «poder simpático» dependería de las estrellas como imitadoras de las influencias que sobre ellas se ejercen. Sin embargo, Francis Barrett lo atribuía, en su obra «El mago, un completo sistema de filosofía oculta», a la inteligencia por su poder de dirigir las ideas que son engendradas por la «caridad» o el «deseo de buena voluntad».[16]

El fraile dominicano Uldericus Balk escribió en 1611 en Fráncfort del Meno La lámpara de la vida, donde afirmaba que existía una «cura magnética» de varias enfermedades como la hidropesía, la gota o la ictericia, en un nuevo adelanto a las tesis de Mesmer.[17]

En 1775, Mesmer anuncia mediante experimentos y sanaciones una nueva técnica de curación milagrosa que se basaría en el «pase magnético», un fluido etéreo que comunicaba las mentes y que permitiría ejercer un influjo sobre los seres biológicos, al que llamó «magnetismo animal» que luego derivaría en mesmerismo. El término «magnetismo animal» se utilizó para diferenciarse del «magnetismo planetario», «magnetismo cósmico» y «magnetismo mineral». La ayuda ulterior de Puységur (1751-1825) sería fundamental para el desarrollo de la hipnosis actual mediante su obra Rapport des cures opérées à Bayonne par le magnétisme animal, adressé à M. l'abbé de Poulouzat, conseiller clerc au Parlement de Bordeaux (1784).[18]

Desde las hermanas Fox 1847 a Crookes (1847-1872). Richet consideraba que el mesmerismo, después de todo, era una «terapia dudosa que no hacía ningún progreso». Para él las hermanas Fox (1847) habrían anunciado la llegada del espiritismo como hoy lo conocemos, y con él nuevas prácticas y formas de estudio que habrían resultado una evolución radical en la historia de la parapsicología.

El momento exacto del nacimiento del espiritismo moderno es desconocido, pero se aproxima a la mitad del siglo XIX con la creación de la obra, denominada en su totalidad, Spiritist codification por el pedagogo francés Allan Kardec entre 1857 y 1868. Los libros que componen la colección son Le livre des esprits, Le livre des médiums, L'Évangile selon le spiritisme, Le ciel et l'enfer y La genèse, y son una compilación de preguntas hechas por Kardec y las respuestas supuestamente dadas por los espíritus con los que se comunicaba. Esta obra sienta, además, las bases de la doctrina espiritista. Kardec se influenció de las hermanas Fox (1814-1893), de Franz Mesmer (1734-1815) y la ouija de entonces.[19]

Las hermanas Fox: Kate (1837-1892), Margaret (1833-1893) y Leah (1814-1890), suelen ser consideradas las fundadoras del movimiento espiritista o el espiritismo. En todo caso fueron las impulsoras principales del movimiento creado por Kardec y las sucesivas investigaciones sobre los fenómenos poltergeist en todo el mundo. En 1848 las hermanas se fueron de gira mostrando sus habilidades por Estados Unidos y el extranjero. El entusiasmo despertado fue tal, que el químico William Crookes escribió después de una sesión de espiritismo en Londres en 1871:

En 1888, no obstante, las hermanas confesaron públicamente que los ruidos habían sido provocados intencionalmente haciendo sonar las articulaciones de los dedos del pie o colgando una manzana de una cuerda y haciéndola golpearse en el piso.[21]​ El sonido se desviaba de alguna forma, de modo que nadie fuera capaz de localizar la fuente de procedencia del mismo.

Desde Crookes (1847-1872) hasta la actualidad. Richet consideraba que a partir de la investigación de Crookes se iniciaba una etapa de doctrina «científica» en contraposición a las religiosas y místicas que hasta entonces se habían llevado a cabo, afirmando que estaba dotada de la precisión deseada como en la química, la física y la fisiología.

Si bien los sucesos paranormales llevaban ya sucediéndose desde principios de la historia, no fue hasta 1937 cuando se produjeron los primeros avances en la investigación parapsicológica, de la mano del psíquico inglés Harry Price. La Rectoría de Borley, en Inglaterra, fue el desencadenante. Desde 1863 se reportaron fenómenos de diversa índole, en ocasiones de gran violencia; el espectro de fenómenos abarcaba absolutamente todas las modalidades fenomenológicas descritas en la parapsicología. Harry Price elaboró, mediante la ayuda de 38 observadores voluntarios dentro de la casa, un registro detallado de todos los acontecimientos paranormales que sucedían, para más tarde expresar sus conclusiones en The Most Haunted House in England: Ten Years' Investigation of Borley Rectory (La casa más encantada de Inglaterra: diez años de investigación en la Rectoría de Borley) en 1940.[22]

Algunos tipos de fenómenos paranormales tienen ya una respuesta científica válida y razonable.

Los fenómenos visuales pueden deberse a simples alucinaciones, a la resonancia de sonidos de baja frecuencia en el humor vítreo del ojo o a estados alterados de conciencia, como la duermevela.[cita requerida]

Edgar Mauer, en su libro Of spots before the eyes (1952), argumenta que muchos fenómenos visuales tienen explicación física dentro del propio ojo. Ciertas células del humor vítreo proyectarían sombras en la retina. Adicionalmente, los flashes visuales pueden tener origen en simples estimulaciones mecánicas (entrar en contacto con el ojo) que producen el envío de señales eléctricas al cerebro que son interpretadas como luz; este sería el origen de los fosfenos.[23][24]

Los fenómenos sonoros capturados (llamados psicofonía) pueden deberse a interacciones entre el equipamiento eléctrico y ciertas aberraciones en los campos magnéticos, de igual manera el movimiento de objetos no puede deberse a una pérdida temporal de la gravedad en un área concreta del espacio.[25]

El consumo de drogas psicodélicas o enteógenas inconscientemente es otra posibilidad, al igual que una esquizofrenia no diagnosticada o tratada.

Existe, según numerosos estudios, la psicosis inducida por estimulantes, entre los que se destacan las anfetaminas, la cocaína y en menor medida, la cafeína. Esto puede ser una causa de ciertos fenómenos paranormales. Los síntomas abarcan delirios, alucinaciónes y catatonia, entre otros.[26]

En las ecuaciones de campo de Einstein, de la relatividad general, se define una relación proporcional entre la materia y la curvatura del espacio-tiempo alrededor de la misma.

Esto induce a distintas resoluciones, exactas o inexactas. Alguna de tales resoluciones exactas incluye la posibilidad de que los agujeros negros sean un vínculo de acceso a universos paralelos. Los universos paralelos formarían parte de un todo multiplexado; cada posibilidad en la sucesión de un determinado evento, infinitas combinaciones de posibilidades, correspondería a uno de los planos dimensionales, cada uno paralelo al plano adyacente que continuarían su curso naturalmente.

La interconexión del plano actual con alguno de estos planos, mediante algún mecanismo desconocido actualmente, permitiría cambios de naturaleza física en el entorno.[cita requerida]

Los campos magnéticos terrestres son producidos naturalmente, se cree que por el movimiento continuo del hierro fundido en el núcleo terrestre. Este campo terrestre tiene una intensidad de flujo del orden de los 500 mG. Esta peculiaridad, unida a diversos hechos, como el incremento de la actividad sísmica a lo largo de zonas de fallas, la actividad eléctrica durante las tormentas y las características de ciertos minerales conductores en determinadas áreas, inducen probablemente a un incremento de la intensidad del flujo geomagnético. Ciertas personas con daño cerebral o hipersensibilidad de sus lóbulos temporales pueden ser más susceptibles de experimentar sucesos paranormales. Estadísticamente existe correlación entre los fenómenos de incremento de la actividad geomagnética con experiencias con familiares difuntos. La estructura de las construcciones humanas y la geología del lugar afectan indudablemente a determinada casuística.[27]

Esta teoría ha sido corroborada sin mucho éxito fuera del mundo científico, relacionándola generalmente con la presencia de agua, utilizando técnicas pseudocientíficas, como la radiestesia. No existe actualmente evidencia en la alteración del movimiento de los péndulos radiestésicos producida por la existencia o no de ciertos campos electromagnéticos.[cita requerida]

El estudio Consistent magnetic-field induced dynamical changes in rabbit brain activity detected by recurrence quantfication analysis (2002),[28]​ reveló la relación entre los cambios de la intensidad del flujo magnético, de 2,5 gauss, y los cambios en la actividad cerebral de varios conejos, mediados directamente por el N-metil-D-aspartato y los α(2)-adrenoreceptores cerebrales. Esto fue probado usando un método no lineal de análisis.[29]

De acuerdo a Hoyt L. Edge y J. Finley Hurley, durante la era soviética muchos científicos afirmaban que los fenómenos psi, en especial aquellos de telepatía, tenían bases físicas. Ferdinando Cazzamali en los años 20, mediante una serie de estudios efectuados, alegó que los fenómenos de telepatía sucedían mediante algún tipo de radiación electromagnética. Dado que la comunicación telepática persistía tras colocar barreras como jaulas de Faraday, que teóricamente debían bloquear cualquier tipo de flujo electromagnético entre el emisor y el receptor, la mayoría de los parapsicólogos rechazaron esta teoría. Persinger, M. Kogan y otros científicos alegaron que un tipo de radiación electromagnética de muy baja frecuencia (ELF), entre los 3 y 300 Hz, podrían tener la habilidad de penetrar estos obstáculos.

La teoría parapsicológica define la existencia de orbs, un fenómeno visual, como la manifestación evidente de ciertas entidades en el flujo del espacio-tiempo. La ciencia ha demostrado que se deben fundamentalmente a un efecto óptico generado por la reflexión de la luz de los dispositivos fotográficos y de vídeo en partículas de diversa naturaleza. Estas partículas son generalmente polvo, nieve, gotas de agua y otras partículas en suspensión y movimiento por el aire.[30]

La existencia de este fenómeno se produce por tres factores fundamentales: La corta distancia entre el dispositivo electrónico, la intensa luz proveniente del flash y el pequeño tamaño de la partícula. La corta distancia hace que la incidencia de la luz en la partícula sea mayor, su pequeño tamaño impide que el aparato lo enfoque correctamente, de modo que se genera un «efecto lupa» que incrementa de sobremanera el tamaño de la partícula. La forma del orb es generalmente circular, aunque esto dependerá de la forma de la propia partícula, por lo que existen variabilidades.[31]

La parapsicología es una seudociencia; ello es así porque cuando las pruebas científicas no dan el resultado esperado se ignoran, solo usándose las favorables, aunque no se puedan refrendar o reproducir. Fuera de esto no utiliza el método científico, aunque utilice ocasionalmente metodologías experimentales. En esencia, y descartado el gran porcentaje de fraude que asume la propia parapsicología sobre los supuestos hechos que estudia, se centra en la posible existencia de la percepción extrasensorial y la telepatía. También se podrían incluir en el campo de la parapsicología el análisis de experiencias cercanas a la muerte o la telequinesis. No está demostrada la existencia de ninguno de estos fenómenos.

El psi es una entidad creada para intentar comprender la supuesta mecánica de los fenómenos parapsicológicos, entre los que se incluirían la percepción extrasensorial, la telepatía, la clarividencia, la precognición, la psicoquinesis, los poltergeist, las experiencias cercanas a la muerte, la mediumnidad, las experiencias extracorpóreas o la sanación milagrosa.

Véase también: Lista de poderes psíquicos.

Existen algunos programas de investigación e incluso algunas cátedras sobre parapsicología, como la de la Universidad de Edimburgo, y otros programas en universidades como la Universidad Duke.[cita requerida]

En 1953 en la Universidad de Utrecht (Países Bajos) creó una cátedra de parapsicología. En 1960, en la Universidad de Leningrado (actual San Petersburgo) comenzó a funcionar un instituto para el estudio de los efectos psíquicos. En los Estados Unidos, en la Universidad de Virginia, se funda una cátedra de parapsicología. En 1976, Ramos Perera, presidente de la Sociedad Española de Parapsicología, se convirtió en el primer profesor de Parapsicología en la Universidad Autónoma de Madrid.[33]

La Parapsychological Association es la asociación profesional de parapsicólogos en Estados Unidos. Probablemente el mayor respaldo recibido en su historia ocurrió en 1969, cuando la American Association for the Advancement of Science (AAAS: asociación estadounidense para el avance de la ciencia) la reconoció como miembro de pleno derecho. Este es uno de los argumentos que suelen aducir los partidarios de la parapsicología para afirma la seriedad de su disciplina.[34]

En la inmensa mayoría de los países el estudio de la parapsicología no forma parte de los estudios reglados por sus gobiernos respectivos. En todo caso y fuera de la educación reglada, existen ciertas instituciones que imparten formación en parapsicología.

La condición de seudociencia de la parapsicología se basa en que el uso del método científico es necesario en su totalidad, y el mero uso de «metodologías experimentales» no es sinónimo de ello ni suficiente para otorgar estatus científico a una disciplina. Así, la investigación de la parapsicología no encaja dentro de los modelos teóricos estándar aceptados ni por las ciencias naturales ni en la psicología, dentro de las ciencias sociales. Se necesita, además, que la disciplina en cuestión, a partir del verdadero y/o completo uso del método científico produzca alguna teoría (comprobable y por tanto demostrable por el método científico) que pueda relacionarse con el cuerpo de conocimientos científicos actualmente aceptados, es decir, que pueda 'engranarse' con el resto de los conocimientos. Hasta la fecha, la parapsicología no ha producido ninguna teoría de este tipo, por lo que en su estado actual es considerada una disciplina pseudocientífica. Adicionalmente, tampoco se ha probado la existencia de ningún fenómeno paranormal bajo condiciones controladas de laboratorio. Los defectos metodológicos proporcionarían la mejor explicación para los aparentes éxitos experimentales, en lugar de las anómalas explicaciones ofrecidas por muchos parapsicólogos.

No obstante, sistemas como la hipnosis, años atrás considerada como parte de lo paranormal, parapsicológico y anticientífico, hoy en día es aceptada por la ciencia.[cita requerida]

En EE. UU. existe desde el año 1996 la Fundación Educativa James Randi del ilusionista y escéptico James Randi, dedicada a desenmascarar las falsedades en torno a los supuestos fenómenos paranormales. La fundación ha venido ofreciendo la suma de un millón de dólares de EE. UU. a quien consiga, bajo condiciones controladas de laboratorio (y supervisadas por la fundación), demostrar un solo fenómeno paranormal como los anteriormente mencionados. Hasta ahora nadie ha podido hacer una demostración satisfactoria. Ya en 1964 James Randi, como particular, había ofrecido la suma de $ 1000 dólares de EE. UU. para la misma finalidad, posteriormente ha aumentado ese importe a 10 000 dólares de EE. UU.

Los requisitos para reclamar este premio no son triviales; los precandidatos deben pasar una prueba preliminar (que tiene menor importancia que la prueba formal) para filtrar a candidatos supuestamente prometedores de meros charlatanes. Sin embargo, hasta la fecha nadie ha logrado superar las pruebas preliminares de la Fundación.



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