x
1

Partido del Pueblo (Estados Unidos)



El Partido del Pueblo (People's Party, también conocido como el Partido PopulistaPopulist Party― o los Populistasthe Populists―) fue un partido político agrario populista de los Estados Unidos de América que estuvo activo en la última década del siglo XIX y la primera del XX. Tras su fundación en 1892 se convirtió en una fuerza importante en los estados del sur y del oeste de los Estados Unidos donde consiguió representación en las asambleas legislativas de algunos de ellos, aunque nunca obtuvo una representación nacional. En ese año presentó como candidato a la presidencia a James B. Weaver que obtuvo el 8,5% de los votos. El partido se hundió después de que no saliera elegido el candidato demócrata William Jennings Bryan, con el que se había aliado, en las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 1896. Sin embargo, una facción del partido continuó operando en la primera década del siglo XX, aunque nunca consiguió la popularidad del partido de principios de la década de 1890. Se disolvió en 1908.[2]​ Según Aurora Bosch, el Partido del Pueblo se convirtió en «el mayor desafío político a los dos grandes partidos» (el demócrata y el republicano).[3]

En las décadas finales del siglo XIX los pequeños y medianos propietarios agrarios se fueron empobreciendo debido fundamentalmente a la caída de los precios de los productos agrícolas ―la fanega de trigo había pasado de 1,45 dólares en 1866 a 49 centavos en 1894; el maíz de 75 a 28 centavos; y la bala de algodón de 31 centavos a 6―[4]​ como consecuencia del aumento de la producción nacional y de la creciente competencia internacional resultado de la puesta en cultivo de nuevas tierras en Argentina, Australia, Canadá y Rusia y de la caída del precio de los fletes. Al desplome de los precios agrícolas se sumó el aumento de los costes de producción y de transporte por ferrocarril lo que les llevó a endeudarse fuertemente ―en 1890 más de un cuarto de las granjas familiares estaban hipotecadas, porcentaje que se acercaba al 50% en los estados del medio-oeste― y muchos propietarios pasaron a ser arrendatarios de sus propias tierras. «Por eso ―señala Aurora Bosch― ferrocarril, banqueros y comerciantes fueron identificados como los enemigos de los campesinos empobrecidos». También se sentían perjudicados por la política arancelaria del gobierno federal destinada a proteger a la industria y por la política monetaria restrictiva que contribuía a mantener los precios bajos y encarecer los créditos. Por eso como alternativa proponían el bimetalismo y la libre acuñación de moneda, poniendo fin así al «crimen del 73», en referencia al año 1873 en que se puso fin a la libre acuñación de monedas de plata.[3][5]

La difícil situación del campesinado del sur y del medio oeste les llevó a organizarse. Así en 1867 Oliver H. Kelley, un agricultor de Minnesota, fundó en el sur The National Grange of the Order of Patrons of Husbandry, más conocido por su nombre abreviado The Grange.[6][7]​ Ocho años después, en 1875, se constituyó el Partido de los Billetes Verdes (Greenback Party) que tenía como principal punto de su programa, de ahí su nombre, el aumento de la emisión de billetes (conocidos popularmente como greenback) para así frenar la caída de los precios agrarios ―pero el partido se disolvió a finales de la década de 1880―.[8][7]​ En 1877 nació en Texas la más radical Farmers' Alliance ('Alianza de Agricultores') que enseguida se extendió por otros estados del sur y del medio oeste. Cuando en 1890 el Congreso rechazó su propuesta de que el Tesoro concediera créditos a los agricultores al 1 por 100 de interés ―y que se les permitiera almacenar su grano en silos gubernamentales― los aliancistas se organizaron políticamente para defender sus intereses y contribuyeron a fundar el Partido del Pueblo.[8]

En una reunión celebrada en San Luis en febrero de 1892, a la que acudieron representantes del Partido de los Billetes Verdes y de otros grupos como la Farmers’ Alliance, se organizó formalmente el Partido del Pueblo (People’s Party).[9]

Unos meses después, el 4 de julio, se reunió en Omaha, Nebraska, la Convención Nacional del Partido del Pueblo que nominó como candidato a la presidencia de Estados Unidos a James B. Weaver, de Iowa, antiguo miembros del Partido de los Billetes Verdes.[10][9]​ Según Philip Jenkins, Weaver se presentó «con uno de los programas más radicales que se hayan visto nunca en unas elecciones nacionales». En él se decía que Estados Unidos estaba al borde de la «ruina moral, política y material» y para remediarla se defendía la jornada de ocho horas, un impuesto progresivo sobre la renta y el control del gobierno sobre los servicios públicos. Asimismo se propugnaba la libertad de acuñación de moneda de plata, como una medida que elevaría los precios beneficiándose de ello los agricultores del Oeste, aunque perjudicaría a la industria y a la banca del Este por lo que los republicanos calificaron esta propuesta de «dinero blando» como «anarquista» y revolucionaria.[11][9]​ El programa también incluía otros temas populistas como controlar la especulación de la tierra y limitar el poder de los bancos, así como medidas dirigidas a los trabajadores industriales, como la nacionalización de los ferrocarriles y el cese del uso de los detectives de la agencia Pinkerton para reprimir a los huelguistas, y de profundización de la democracia, como la promoción de la iniciativa legislativa popular y los referéndums, la limitación a un solo mandato de los presidentes y la elección directa de los senadores.[10]​ En las elecciones Weaver consiguió más de un millón de votos populares, que supusieron el 8,5% del total, y 22 votos electorales. [11][9]

El brutal recrudecimiento de la crisis durante el invierno de 1893-1894 ―hubo alrededor de dos millones y medio de parados, que no tenían ningún tipo de protección social― es uno de los factores que explican que los populistas se aliaran con el candidato del Partido Demócrata a los presidenciales de 1896 William Jennings Bryan y que este asumiera gran parte de su programa, incluyendo la libre acuñación de plata, y que nombrara como candidato a la vicepresidencia al miembro del Partido del Pueblo Thomas E. Watson.[12][13][14]​ Su discurso ante la Convención Demócrata, que enfervorizó a los reunidos, concluyó con la siguiente frase: «No debéis imponer sobre la frente de los trabajadores esta corona de espinas. No debéis crucificar a la humanidad en una cruz de oro» ―una alusión directa al patrón oro que defendía su oponente del Partido Republicano William McKinley, que resultaría elegido―.[10]

Jennings Bryan fue derrotado porque no consiguió atraer el voto de las zonas urbanas e industriales, que él mismo había calificado como «el país enemigo» ―obtuvo el 47% de los votos populares gracias sobre todo a las zonas rurales del Sur y del Oeste y no ganó ningún estado al norte de Virginia ni al este de Missouri―.[12][13]​ Una de las consecuencias de la rotunda derrota de Bryan fue, según Aurora Bosch, que «acabó con las posibilidades nacionales de formar un tercer partido populista que supusiera una alianza entre agricultores y movimiento obrero».[13]​ La derrota de Bryan destruyó por completo a los populistas, afirma Mario Hernández Sánchez-Barba. «Sobrevivió un puñado de congresistas durante algunos años, pero como fuerza importante el populismo murió en 1896», concluye. Además, según este mismo historiador, «el retorno a la prosperidad aplacó el descontento agrario. En las elecciones de 1900 se oyó poco sobre la plata libre y Mckinley volvió a derrotar a Bryan, esta vez por un margen todavía mayor».[14]



Escribe un comentario o lo que quieras sobre Partido del Pueblo (Estados Unidos) (directo, no tienes que registrarte)


Comentarios
(de más nuevos a más antiguos)


Aún no hay comentarios, ¡deja el primero!