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Pyrus



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Los perales (Pyrus) son un género de árboles frutales perteneciente a la familia de las rosáceas, la misma que el manzano. El género tiene alrededor de 30 especies con frutos carnosos. Su cultivo está muy extendido, principalmente para la obtención del fruto, llamado pera. Es originario de la zona templada de Europa y Asia. A lo largo de los siglos se han ido seleccionando variedades a partir de los perales silvestres y las especies de perales asiáticos.

Los perales suelen adoptar forma arbórea. Son árboles de tamaño mediano, que alcanzan de media 10–17 m de alto, a menudo con una coronación alta y estrecha; unas pocas especies son arbustivas. El peral silvestre alcanza unos 20 metros de alto, que es lo que pueden alcanzar también algunas variedades cultivadas. Las especies más bajas tienen su límite en los 12 metros, como ocurre con el peral de hojas de almendro y el peral de las nieves. La corteza de los perales es pardo negruzca, con placas nudosas y oblongas en el peral común y con grietas transversales y longitudinales en el peral silvestre. Dentro de este tono, hay especies con la corteza pardo grisácea más clara (como el peral de Callery) y otras que lo tienen más oscuro, como el peral de hojas de almendro o el de las nieves. Llega a ser de color negro en el peral de hojas de sauce. Una característica de las ramas o brotes de los perales silvestres es que son espinosas, aunque esto no suele ocurrir en los perales cultivados. En cuanto a las hojas, son alternas y de formas variadas, pero en términos generales puede decirse que son ovaladas, pecioladas y agudas. La longitud de las hojas, en el peral común se sitúa entre los 3 y los 8 centímetros. Las del peral silvestre suelen ser más pequeñas, 4 cm. Las más grandes son las del peral Nashi que llegan hasta los 10 centímetros. El borde suele ser finamente serrado, pero alguna especie carece de tales dientes, como Pyrus salvifolia.

Las flores de los perales se agrupan en corimbos. Son hermafroditas, pentámeras y de color blanco. Los estambres son purpúreos, lo que en muchas especies dan un matiz rosado al aspecto del árbol florecido como en el peral silvestre atlántico y peral del Himalaya. Los frutos son pomos de forma redondeada o piriforme, comestibles y son más grandes y carnosos en las variedades cultivadas que en las silvestres. En estas últimas suelen tener unos 4 cm, así ocurre en el peral silvestre y en el de las nieves. No obstante, en otras son diminutos como canicas, de 2 cm, como ocurre en los frutos de los perales silvestres atlánticos, el del Himalaya y también el del peral de Callery.

Debido a su cultivo para la producción de peras, se trata de unos árboles muy extendidos. Los perales son originarios de las regiones templadas y costeras del Viejo Mundo, desde Europa occidental y norte de África hacia el este pasando por toda Asia. El peral cultivado en huertos de frutales prefiere zonas de clima más bien fresco y húmedo, pero con veranos cálidos. Para que prospere su cultivo es preciso que sea una zona abierta y bien drenada, es decir, no resulta un árbol apropiado para valles cerrados, umbríos, encharcados o neblinosos. La especie de peral preferida para la producción de peras comestibles en China es el Nashi. El peral silvestre prefiere bosques y matorrales zonas de media montaña, junto con robles y olmos. Se le puede encontrar desde la llanura hasta la montaña. En la zona alpina hay perales silvestres hasta los 850 msnm.

En España las plantaciones de Pyrus communis en sus variedades culta (cultivada) se encuentran en las provincias de Lérida, Badajoz, Huesca, Valencia, Castellón y Zaragoza. El peral silvestre vive en zonas montuosas, acompañando a los bosques de haya y roble, y no coincide con el olivo. Hay una especie, el peral silvestre atlántico, que se da en toda la vertiente atlántica de la península ibérica, además del oeste de Francia.

Pyrus fue descrito por Carlos Linneo y publicado en Species Plantarum 1: 479–480, en el año 1753.[2]​ La especie tipo es: Pyrus communis L.

El género Pyrus tiene unas 30 especies. Del peral común Pyrus communis proceden la mayor parte de las variedades que se cultivan para la producción de peras. Esta especie se originó en Europa del Este y procede de Pyrus nivalis y Pyrus caucasica.

Entre los híbridos más frecuentes cabe citar:

Los perales se cultivan, en casas sobre todo, por su fruto carnoso y refrescante, bien para su consumo fresco, para saber cómo procesarlo como sidra de pera, obtenida del peral de las nieves o para elaborar conservas, compotas y mermeladas.

También se usa como ornamento en parques y jardines, sobre todo determinadas especies, como el peral de hojas de sauce, especialmente los ejemplares péndulos.

Del peral se obtiene también madera para la fabricación de instrumentos musicales debido a su dureza, grano y peso relativamente liviano.



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