x
1

Robledo de Chavela



Vista del pueblo y la iglesia de la Asunción

Robledo de Chavela es un municipio de España perteneciente a la Comunidad de Madrid. Está situado en la Sierra Oeste de Madrid, a 63 km de la capital, en una zona situada a medio camino entre el área occidental de la sierra de Guadarrama y la sierra de Gredos.[3]​ En 2017 contaba con una población de 4073 habitantes.

El origen de este término es el latín roburetum (roble), nombre que pusieron los romanos a esta zona por la abundancia de este tipo de árbol, hoy en día ampliamente sustituido por los pinos.

Sobre el origen de este término existen opiniones encontradas:

El escudo heráldico y la bandera que representan al municipio fueron aprobados oficialmente el 23 de enero de 1992. El escudo se blasona de la siguiente manera:

La descripción de la bandera es la siguiente:

La localidad capital del municipio está situada a una altitud de 901 msnm[5][6]​ en el suroeste de la Comunidad de Madrid. Limita, al norte, con Santa María de la Alameda y Zarzalejo, al este, con San Lorenzo de El Escorial, Navalagamella y Fresnedillas de la Oliva, al sur, con Colmenar del Arroyo y Navas del Rey, al oeste, con Valdemaqueda y Cebreros.

El pueblo, además, forma parte de lo que se ha denominado la Ruta Imperial, es decir, los distintos municipios por donde pasaba el rey Felipe II en sus desplazamientos entre el Monasterio de El Escorial y Madrid.

Según el Directorio Cartográfico de España:[7]

El término está recorrido longitudinalmente por una cadena montañosa, cuyas alturas más representativas son los montes:

Otras alturas menores del municipio son las siguientes:

Cercanos a Robledo, pero fuera de su término municipal, se encuentran las siguientes alturas:

La geomorfología de la zona es esencialmente granítica, debiendo destacarse especialmente las antiguas explotaciones mineras de granito existentes en la zona del embalse de Robledo de Chavela y del puerto de la Cruz Verde, desde donde salió parte de la piedra que se utilizaría en la construcción del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.

El principal río es el Cofio, afluente por la izquierda del Alberche.

Asimismo, el municipio se encuentra interrumpido por varios valles fluviales:

Aunque dentro del término municipal de Robledo de Chavela, no hay ningún embalse, existe uno que lleva su nombre, el Embalse de Robledo de Chavela, precisamente porque el mismo se construyó para abastecer de agua al término, aunque actualmente sirve para la regulación del río Cofio, que es el principal curso de agua que pasa por el municipio.

El municipio se abastece del agua del embalse de La Aceña, situado en la finca de Peguerinos, por mediación del Canal de Isabel II.

La belleza de los paisajes de este municipio hizo que, hace años, se le denominase La Suiza Española, nombre que actualmente recibe una de sus urbanizaciones.[9]

La superficie de Robledo presenta una importante riqueza forestal, donde destacan extensos pinares de gran valor, y encinares, así como jara y robles de tipo melojo.

En toda la zona hay instalado un conjunto de sensores térmicos para detectar posibles incendios.[10]

Montes públicos:

Robledo pertenece al Patronato Madrileño de Áreas de Montaña, por las numerosas aves rapaces y carroñeras que pueden encontrarse en los alrededores del municipio (águilas imperiales, halcones, buitres negros...) y está catalogado como zona ZEPA, (Zona de Especial Protección de Aves) (ZEPA número 56).
También pueden observarse cigüeñas negras, perdices, codornices y zorzales.

Jabalí, zorro, comadreja, tejón, erizo europeo occidental, liebre de pironal, conejo de monte, murciélago montañero, ardilla común y lirón careto. Posiblemente existan en la zona ejemplares de lince ibérico.[11]

Sapo común, rana común, rana bermeja, y galápago leproso.

Lagartija colilarga, lagartija serrana, lagartija roquera, lagarto verde, culebra bastarda y culebra viperina.

En el río Cofio podemos encontrar lamprechuela, boga, cacho, barbo, pez gato, carpa y black bass. En el río Perales, cachuelo, calandino y pardilla.

La mayoría de los terrenos del municipio son cotos de caza, quedando escasas zonas libres. En algunas grandes fincas privadas se está procediendo a la reintroducción de especies como el gamo, el ciervo y el muflón.

A diferencia de las fincas de caza mayor (que suelen ser privadas), las de caza menor están gestionadas por la sociedad local de cazadores La Madroñera.

Para encontrar la primera referencia de Robledo de Chavela, nos tenemos que remontar 1500 años atrás, cuando los romanos construyeron una calzada romana en los aledaños de Robledo. Lo llamaron Roburetum, debido a las agrupaciones de robles que existían en el entorno de la villa. Actualmente podemos encontrar vestigios de lo que fue una calzada romana, en las cercanías de Robledo, entre este municipio y Zarzalejo. Del hipotético asentamiento, no queda rastro.

Durante la época visigoda y árabe, la zona estuvo despoblada y es ya a partir de la Reconquista, a finales del siglo XI, cuando los reyes cristianos avanzaron hacia el interior y recuperaron esta zona como asentamiento pastoril, repoblándose nuevamente en el siglo XIII.

La repoblación en el siglo XIII, de la que queda constancia en documentos escritos, fue promovida por el rey Alfonso VIII de Castilla, una vez asegurada la frontera frente a los musulmanes en el Tajo. Esta repoblación fue producto de la política ganadera expansionista llevada a cabo por el Concejo de la Ciudad de Segovia (ciudad a la que pertenecía Robledo), cuya actividad económica se basaba en la ganadería y en el aprovechamiento forestal, además de en una agricultura de supervivencia. Documentos de 1302 señalan a los quiñoneros segovianos como repobladores del lugar.

Robledo formaba parte de la Comunidad de ciudad y tierra de Segovia o Universidad de la Tierra, perteneciendo, dentro de la misma, al Sexmo de Casarrubios. El Estado de Robledo estaba formado por el lugar de Santa María de la Alameda y sus anejos Roblehondo, Navalespino, Alaminejo, La Hoya y la mitad de La Lastra. También pertenecían al mismo las villas de Peralejo, Zarzalejo, Las Fresnedillas y la mitad de Los Degollados.[12]​ Todos ellos eran términos de realengo.

A pesar de que las tierras de Robledo eran de realengo, sufrían con frecuencia de usurpaciones por parte de nobles y concejos, especialmente a finales del siglo XV. Esto obligó a que sus habitantes buscaran nuevas tierras. Los antiguos robledanos acabaron por asentarse en torno al altozano donde hoy se encuentra situada la iglesia parroquial.

En los siglos XIV y XV, Robledo adquiere gran importancia. De esta época proviene la imponente iglesia y su magnífico retablo mayor. También, en esta época, se establece el mercado en los alrededores de la iglesia, se construyen las plazas de España y Piedita, se edifican las casonas, se reedifican los puentes y se levantan el molino viejo y el torreón de Fuentelámparas.

La recesión demográfica debida a las epidemias que asolaron Castilla en el siglo XVI y su consecuente empobrecimiento de la población se paliaron en Robledo con el aprovechamiento forestal y la cantería para la construcción del Monasterio de El Escorial.[13]

Los terrenos pertenecientes a Robledo, por aquella época, eran mucho más extensos que los actuales. Felipe II, ordenó construir el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial hacia 1563, y, como algunos dicen, el Escorial se construyó en Robledo de Chavela; eligió el monarca estos entornos por ser un paraje de singular belleza y para cumplir los deseos de su padre, Carlos V de construir un Panteón Real que, en su tiempo, representaría el espíritu de su imperio y la grandeza de la dinastía austriaca.

En principio, Felipe II había elegido para la ubicación de su monasterio el término de Zarzalejo, que, por aquel entonces, como se dijo más arriba, formaba parte de los Estados de Robledo. De aquella época proviene la denominación de caribes para los habitantes de Zarzalejo de arriba: según es tradición, éstos se opusieron duramente a la construcción del Monasterio de El Escorial en su término y, ante su actitud, Felipe II afirmó que eran "más indómitos que los indios caribes".

La existencia de aguas, buena piedra berroqueña y pinares en los alrededores proporcionarían los elementos básicos para la construcción de tan espléndido monumento, de ahí que el monarca iniciase un proceso de adquisición de tierras que sirvieron para ubicarlo y para el mantenimiento del Monasterio y de la comunidad jerónima que en aquellos tiempos lo administró.

Estos terrenos, que incluyeron extensiones como la Herrería, la Fresneda, Campillo y Monasterio (actual Valle de los Caídos y terrenos hacia Collado Villalba) y la dehesa Boyal (Monte de la Jurisdicción hacia Abantos) del original término de El Escorial, configuraron un entorno privilegiado que combinaba su tradicional dedicación agro-silvo-pastoril, con otras actividades de ocio y esparcimiento (paseo, caza, hípica…) realizadas por los sucesivos monarcas que lo habitaron.

Pero, volviendo a la afirmación de que el Real Sitio se construyó en Robledo: todos los terrenos y fincas anteriormente nombrados, eran de Robledo de Chavela, hasta que, en 1565, Felipe II otorgó a El Escorial el reconocimiento de Villa, y por lo tanto, su independencia de Robledo.

Felipe II y los reyes que le sucedieron tenían algo en común, su afición por la caza, que practicaban frecuentemente en fincas de Robledo. El torreón de Fuentelámparas, se construyó precisamente para que la Corte lo usara como puesto de vigía o refugio palaciego.

Además, Felipe II visitó la Ermita de Navahonda en más de una ocasión; esta ermita se construyó sobre otra que ya pagaba tributos al Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.

En 1558, el rey Felipe II quiso enajenar las tierras de Robledo al marqués de las Navas, pero la ciudad de Segovia (provincia a la que pertenecía Robledo) no se lo permitió. A principios del siglo XVII, en 1626, Robledo de Chavela y sus anejos compraron su jurisdicción al Rey, obteniendo así el villazgo, pero, poco después, se tuvieron que vender a un señorío particular a nombre de José Strata y Espínola, al no poder hacerse cargo del endeudamiento generado por su independencia.

En 1649 el Señorío se convirtió en Marquesado de Robledo de Chavela, título que se transfiere al duque de Canzano, al casar con la marquesa, viuda en 1670. Finalmente es comprado por Eugenio de Mena Benavides en 1756. En los Estados de Robledo se incluían, además de Robledo, Santa María de la Alameda y sus anejos, Fresnedillas y Zarzalejo, tras perder El Escorial y anejos. Incluían también territorios adyacentes, con más de 15.000 ha de superficie total. La villa mantuvo un pleito con Segovia en 1663, sobre su jurisdicción, Señorío y vasallaje. En 1711, y con el consentimiento del citado duque de Canzano, también marqués de Robledo de Chavela, Felipe V exime a Zarzalejo, que en esta fecha tenía 108 vecinos, de la jurisdicción de la Villa de Robledo de Chavela, pero siempre dentro de los Estados del citado marqués, a partir de un pago a la corona de 810.000 maravedíes (por dicho privilegio de villazgo, que no entró en vigor hasta 1715). Algo más tarde, en 1740, Fresnedillas obtiene el villazgo.

En 1760, dicho Señorío salió a concurso con todas sus propiedades, procediéndose a su venta; en contra de ella, interpusieron una demanda de tanteo las villas vinculadas al marquesado, que eran Robledo de Chavela, Santa María de la Alameda, Zarzalejo, Peralejo y Fresnedillas, por lo que fueron todas separadas a petición del comprador, volviendo a su mano este territorio dividido con las villas. En 1769, terminado el pleito, consiguieron pasar de nuevo a poder real.

La economía de Robledo en el siglo XVII continuaba basada en la actividad ganadera y forestal, lo que permitió un aumento de la población; pero la situación creada por las malas cosechas de cereales entre 1630 y 1659 en todo el concejo segoviano se vio agravada en el término debido a la existencia de una agricultura muy pobre, aunque se siguieron explotando las viñas. Se realizaron unos tímidos intentos de diversificación de la producción, como la explotación minera a través de la concesión en 1627 al vecino Ruiz-Frías de una cédula para administrar unas minas existentes al sur de la villa de Robledo, en el cerro de la Oliva, con veta de cobre, oro y otros metales.

En el siglo XVII, se suceden importantes acontecimientos para la villa de Robledo. El más importante es la venta del Estado y País de Robledo de Chavela al joven, de unos 20 años, José Strata, de origen italiano, hijo del genovés Carlos Strata y de su mujer Agustina Spínola y Eraso, natural de Madrid, venta que se realizó el uno de abril de 1640 y en la que se incluían todas las aldeas y anejos de Robledo:

Tales fueron Santa María de la Alameda (parroquia), Las Herrerías de Arriba y Abajo (de El Escorial), Navalespino, La Aceña, La Cereda, Robledondo, La Hoya, El Alaminejo, La Paradilla y la mitad de La Lastra, la otra mitad de Peralejo (parroquia), la mitad de Los Degollados y la otra mitad de Navalagamella, La Rozuela y Navahonda con Fresnedillas (parroquia).

Se incluye en la compra la dehesa de Navalquejigo (actualmente perteneciente a El Escorial). Se hipoteca la dehesa de Fuentelámparas, que es del concejo de Robledo y contiene abundante monte de roble y ocupa una legua y media del término.

La venta se hizo ante el escribano Antonio de Pedraza, miembro de una familia importante en Robledo, realizándola por parte de este lugar un descendiente de los marqueses de Moya, que tan desagradable recuerdo dejaron en Segovia, Fernando de Cabrera de Córdoba, vecino de Robledo y alcalde ordinario de la villa en virtud del poder que le otorgó el citado lugar y sus anejos para esta venta.

José Strata instituyó un patronazgo en la capilla mayor bajo el titular de la Asunción de la Virgen en Robledo, con la obligación de reparar siempre los deterioros de la capilla citada. La capellanía había de tener siete sacerdotes con el título de capellanes. Empezó a regir esta fundación el 1 de enero de 1645.

Ordenó que el día de fiesta de la Virgen de Navahonda se hiciera una procesión cada año hasta el lugar de la ermita de Nuestra Señora de Navahonda, situada al pie del risco de la Almenara, en cuya ermita se celebraban los oficios religiosos. Tendrían también derecho los patronos de ser enterrados en la bóveda.

Del siglo XVII, se conserva parte del trazado, como la casa con escudo de la calle Alonso Martínez y, en especial, un importante número de viviendas rurales de una planta con una clara tipología serrana, sobre parcelas muy estrechas y sin patios (a excepción de los ejemplos perimetrales), situadas en la parte oeste de la vía principal, dentro del núcleo medieval, en ladera. Se construyeron con mampostería de piedra, estructura de cubierta de madera, generalmente a un agua, con teja árabe y pequeños huecos. En estas fechas comienzan a surgir, al otro lado de la calle, unas viviendas de mayor tamaño, principalmente de dos plantas, con corrales posteriores, de materiales similares, pero con fachadas escaladas, huecos ordenados y cubiertas a dos aguas, que se alinean en manzanas regulares de gran tamaño delimitadas por calles amplias y de directriz recta.

Estas amplias viviendas se acompañaban de corrales y de todo tipo de construcciones agropecuarias. Las fachadas traseras de estos corrales tenían una función de servicio, como se puede ver en la calle de Traspalacio, cuyo trazado cierra un casco almendrado que hace pensar en una posible cerca o tapia, pero que parece ser más un posible camino rural de acceso a estas fincas.

El nombre de Traspalacio alude a la existencia de la Casa de las Cadenas, propiedad de gran tamaño e importante fábrica de los Bernaldo de Quirós, que se encuentra hoy prácticamente destruida y donde se alojaron Carlos I, Felipe V, Carlos III, Carlos IV y Fernando VI.

Robledo de Chavela permanecía en el siglo XVIII como Señorío de la duquesa de Canzano, que tenía enajenadas de la Corona el señorío y las alcabalas, y pertenecía a la intendencia de Segovia, dentro del Sexmo de Casarrubios.

Constituía Robledo de Chavela el núcleo de población principal en la ladera este de la Sierra, entre El Escorial y San Martín de Valdeiglesias, más por el tamaño del término de su población que por su variedad productiva, pues, según el Catastro de Ensenada, además del aprovechamiento agrícola (huertos de regadío, secano, prados, viñas y frutales) se beneficiaba del esquilmo de los montes y dehesas, colmenas, ganaderías y dos molinos harineros, pero no se citaban establecimientos industriales de otra índole.

La riqueza alcanzada por Robledo se refleja en el número de empleados y en los distintos oficios recogidos en el Catastro de Ensenada, como médico, dos cirujanos, cillero, maestro de primeras letras, tablajero, un tejedor de lienzos, dos alfareros, dos fabricantes de carbón y un herrador, así como ocho religiosos; este importante grado de especialización en muchas actividades, se puede encontrar en la edificación, donde sin desaparecer, por supuesto, la autoconstrucción, podemos ver a dos canteros, un carpintero, un albañil y dos herreros, dato que revela la existencia de una arquitectura más elaborada y necesitada de estos oficios, como se manifiesta en la calidad de las viviendas urbanas y casonas de Robledo, así como en los diversos edificios religiosos y públicos.

A mediados del siglo XVIII se edificaron la ermita de Nuestra Señora de la Antigua, en el camino de El Escorial y a unos 800 metros del Ayuntamiento, así como un Vía Crucis en dirección a las Navas del Rey, del año 1770; en la iglesia parroquial se realizaron en estas fechas las puertas y el cancel de la portada del lado de la Epístola, y se incorporaron nuevas pinturas y esculturas.

El desarrollo urbano de Robledo en el XVIII se manifestó en la mayor densificación de las manzanas regulares situadas al este de la vía principal, que permitía la consolidación del la calle Traspalacio (donde se construyó una ermita, la Ermita de la Concepción, de la que no quedan más datos) y debió de comenzar a originarse el arrabal de Pajares y cuadras al sureste de la población, llamado del Palomar, cercano al Vía Crucis; entre el núcleo antiguo y este nuevo asentamiento agropecuario, surgido probablemente por el aumento de la actividad ganadera (que implicaba una necesidad de espacio) y el alejamiento de los animales de las viviendas (como sucede en otras poblaciones de la misma época), se encontraban huertas y alguna edificación, sobre una suave vaguada que los separaba.

El centro de la población seguía constituido por el conjunto de las plazas de Piedita y de España, donde se ubicaban el Ayuntamiento, las fuentes y el arca del agua; es en esta época donde se debió de alcanzar una imagen cercana a la actual, con arquitectura residencial de calidad, de fachadas ordenadas y alineadas, que confieren al espacio una fuerte impronta urbana.

El primer dato sobre Robledo de Chavela en el siglo XIX, al igual que en el siglo anterior, es que sufre una importante variación en su población, que es el reflejo del hecho de incluirse en el recuento o no de las villas de dicho señorío. Así, en 1826, Robledo de Chavela tenía 297 vecinos y 1.166 habitantes, por lo que habría crecido en casi cuatro décadas un 57%. Teniendo en cuenta la Guerra de la Independencia, esta variación parece excesiva, como sucederá en el dato ofrecido en 1831, de 198 vecinos, un tercio menos que cinco años antes. La cifra de 1846, ofrecida por Madoz es la primera donde aparece Robledo de Chavela con su territorio actual, y es de 263 vecinos y 1.063 almas. Como en el resto del país, la población crece durante el siglo XIX, y a finales del mismo, en 1889, se alcanzaba la cantidad de 355 vecinos y 1.433 habitantes, más de un tercio superior a la población de mediados de la centuria.

La economía de Robledo mantiene, en los primeros años del siglo XIX, una preponderancia de la ganadería, a pesar del comienzo de la caída de la lana, por lo que permanecen los prados para pastos y un importante número de cabezas de cabaña ovina, caprina y bovina, seguidas de cerca por las cabañas mular, equina y asnal. En 1889 sumaban las dos primeras ganaderías casi 3000 animales, 300 de vacuno, 50 de cerda y 332 animales de carga. La agricultura estaba poco desarrollada, pero, ya en 1826, destacaban los cultivos de cereal.

Cabe destacar, sin embargo, el gran desarrollo forestal, y la producción de carbón y maderas, que se exportaban ya a mediados de siglo; casi el 25% de la superficie estaba ocupada en 1873 y 1898 por montes catalogados, sobre todo pino negral y piñonero, con lo que Robledo constituye, según los ingenieros de montes de la época, una de las tres zonas de riqueza forestal de la provincia de Madrid.

El hecho más destacado para este siglo, que es vital para su desarrollo económico, y el de toda la zona noroeste de Madrid, fue el establecimiento de la línea férrea Madrid-Irún, cuyo tramo El Escorial-Ávila fue inaugurado en 1863 por la Compañía de Ferrocarriles del Norte, proveyendo a Robledo de Chavela de estación, localizada a 3 km al norte del casco urbano, que propició el nacimiento de una colonia de veraneo llamada Colonia de la Estación. Hasta este momento, las comunicaciones de la villa eran dificultosas, pues la red de caminos era de ínfima calidad.

La actividad comercial se centraba en la explotación de productos agrícolas y forestales, pero ya a finales de siglo se vendían también al exterior leche y carnes, intercambio propiciado por las nuevas industrias y el establecimiento del ferrocarril; en estos años, además, se elaboraban jabones y conservas de carnes y frutos, pan vino y aceite. Estas producciones existían ya prácticamente en 1849, fecha en la que se contabilizaban, además tres molinos harineros. En el pueblo funcionaban dos tiendas de comestibles y algunas de telas y, ya en 1889, farmacia.

El incipiente desarrollo de la colonia veraniega en las cercanías de la estación y la posibilidad de trasportar los productos, añadido al hecho de constituir históricamente Robledo de Chavela la cabeza de todo el Señorío, nos permite hablar de una diversificación, aunque mínima, de la actividad económica y social; esta relativa riqueza se manifiesta en el mantenimiento de dos escuelas públicas elementales y una de adultos a finales de siglo (a mediados sólo existía una común de instrucción primaria), así como cárcel municipal, cuartel de la Guardia Civil con seis números y un cabo, tres posadas y un veterinario. Este desarrollo primario provoca un interés urbanístico que se cristaliza en las plantaciones de árboles en las calles, paseos y veredas (en 1889) y la fuente con tres caños, de mediados de siglo, aunque los caminos permanecían aún en muy mal estado.

Robledo perteneció a Segovia hasta 1833, fecha en la que pasa a formar parte de la provincia de Madrid, dentro del partido judicial de San Martín de Valdeiglesias, que hasta 1888 incluía demás a Santa María de la Alameda, Valdemaqueda y Zarzalejo; en este año se traslada la jurisdicción al nuevo partido judicial de San Lorenzo de El Escorial; la Comunidad de Ciudad y Tierra de Segovia desaparece en 1837, pero mantiene diversas propiedades en sus antiguos territorios.

En el municipio se instaló la Estación Espacial de Robledo de Chavela, desde la cual se monitorizó parte de la misión del Apolo 11 y pertenece a la Red Espacio Profundo. [14][15]​ Este complejo fue inaugurado en 1964 por el entonces príncipe de España, Juan Carlos I, y estrenó sus funciones (con una antena inicial de 26 m) en julio de 1965 con la misión Mariner 4. Esta instalación también es conocida como "Estación de Seguimiento y Adquisición de Datos de la NASA".

El municipio, que tiene una superficie de 93,01 km²,[16]​ cuenta según el padrón municipal para 2017 del INE con 4073 habitantes y una densidad de 43,79 hab./km². En verano, la población del municipio llega a sobrepasar los 12 000 habitantes,[cita requerida] debido a la gran cantidad de viviendas de la localidad utilizadas como segunda residencia por muchos madrileños durante los períodos vacacionales y fines de semana.

     Población de derecho (1842-1897, excepto 1857 y 1860 que es población de hecho) según los censos de población del siglo XIX.[17]      Población de derecho (1900-1991) o población residente (2001) según los censos de población del INE.[17]      Población según el padrón municipal de 2011[18]​ y de 2017 del INE.

Durante los últimos decenios se han incrementado las urbanizaciones, tanto en el núcleo (Plaza de la Aurora, Las Aloberas, El Jardín, La Antigua, Canopus, Cerrillo del Carmen, Chavela Club, Huerta de Arriba, Los Prados, Primer Atajo), como en la Estación (Río Cofio y La Suiza Española).

La Urbanización Río Cofio está declarada como Entidad Urbanística Colaboradora de Conservación en la Comunidad de Madrid.

Además del casco urbano, existe un núcleo de población al norte del mismo, llamado La Estación, (donde, como su nombre indica, está situada la estación de FC) y un caserío, denominado Dehesa de la Sierra, así como antiguos núcleos de población hoy despoblados (Navahonda, Los Degollados, Fuentelámparas y La Carbonera).

El municipio pertenece al Consorcio Sierra Oeste y depende del partido judicial de San Lorenzo de El Escorial.

Separada del núcleo urbano (a unos 3 km de él), se encuentra la estación de ferrocarril, formada, aproximadamente, por una decena de edificios (vestíbulo de viajeros, muelle de carga y algunas viviendas). Actualmente funciona sólo como apeadero.

La construcción de la línea de ferrocarril Madrid-Irún y de la estación se remonta a 1863 y, tras su construcción, se desarrolló la Colonia de la Estación como lugar de veraneo.

Cerca de ella se encuentra la famosa urbanización de chalets Río Cofio.

Parte del trazado de la vía de la línea de ferrocarril atraviesa una finca de caza y recreo que en su día fue propiedad de los Primo de Rivera. En el proyecto, dicha familia permitió la construcción de la vía en sus terrenos, pero con la condición de que los vecinos del pueblo no pagasen el kilometraje del tramo que transcurría por la misma, privilegio que aún permanece hoy.

Existen diversas posibilidades de acceso a Robledo de Chavela:


En Robledo de Chavela prestan servicio 3 líneas de autobús, enlazando con Madrid una de ellas, teniendo la cabecera en el Intercambiador de Moncloa. Las tres líneas son:


El municipio también cuenta con una estación de tren a la que prestan servicio una línea de media distancia y una de Cercanías.

El municipio goza de las siguientes infraestructuras y servicios:

En las afueras de la localidad, cercana al monte de la Almenara, se encuentra una base de seguimiento de satélites de la NASA y el INTA (Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial Esteban Terradas), conocida como MDSCC (Madrid Deep Space Communications Complex). También es conocida como "Estación de Seguimiento y Adquisición de Datos de la NASA".[23][24]

Una de las antenas de la estación (la de 34 m, apodada la Dino) sirvió de apoyo, junto al resto de antenas de la Red del Espacio Profundo, al vuelo del Apolo 11 en 1969, primera misión tripulada en llegar a la Luna, y al resto de las misiones Apolo. «Sin las vitales comunicaciones mantenidas entre el Apolo 11 y la estación madrileña (el seguimiento se realizó desde tres puntos equidistantes, Canberra (Australia), Cabo Cañaveral y Fresnedillas de la Oliva (Madrid)), nuestro aterrizaje en la Luna no habría sido posible», afirmó Neil Armstrong.[9]​ Por aquel entonces, dicha antena era sólo de 24 m y se encontraba en la Estación de Fresnedillas de la Oliva, hoy clausurada. Posteriormente fue trasladada a Robledo de Chavela, pieza a pieza, y fue ampliado su diámetro hasta los actuales 34 m.

Previamente, en esta estación de Fresnedillas, el 23 de agosto de 1966, se había recibido la primera fotografía de la Tierra vista desde las cercanías de la Luna.[25]

Las viviendas tradicionales de Robledo de Chavela se caracterizan por estar levantadas con mampostería y sillares gruesos en las esquinas, con muros de ángulos casi rectos.[12]

De acuerdo a los datos oficiales de la Comunidad de Madrid el último callejero oficial de Robledo de Chavela es de enero de 2011.

En Robledo de Chavela hay 1 guardería (1 pública) y 1 colegio público de educación infantil y primaria.

Dentro de la localidad, en la estación de radioastronomía se ha puesto en funcionamiento un programa educativo en colaboración con centros de ESO y Universidad que tiene gran interés.[30]

En Robledo de Chavela, en la primavera, sobresalen los siguientes festejos:

En Robledo de Chavela al llegar la primavera se elige un día para realizar el Día de la Merienda, celebración de la llegada de la primavera

En esta fiesta, se reúnen en el campo amigos y familiares dispuestos a compartir un día en comunidad. En la celebración, es típica la elaboración de los Panecillos del Día de la Merienda y se comen tortillas, preparadas por las abuelas de la localidad, y se acompañan con vino de la tierra.

Antiguamente las abuelas guardaban los huevos de sus gallinas durante toda la semana. Con ellos se elaboraban las tortillas; primero hacían las de los nietos y luego las de los mayores.

Una vez dispuesta la merienda, se juntan las pandillas para ir a celebrar la fiesta. Uno de los lugares preferidos por los vecinos es el Cerro de Robledillo, en las proximidades del núcleo urbano.

La celebración, en realidad no tiene consideración de fiesta local, pues, durante el día, la población acude a sus trabajos y los niños van al colegio.

Esta fiesta es una variante del tradicional Día de la Tortilla que se celebra en numerosos pueblos de España.

En verano, destacan las siguientes fiestas:

El día 12 de septiembre se celebra una misa en la ermita con motivo de su onomástica.

En Robledo de Chavela, el día del Corpus Christi, los niños que han recibido la Primera comunión durante el año, vuelven a ponerse sus trajes para asistir a la Misa de Corpus; al terminar la ceremonia, se sale en procesión y, estos mismos niños, tapizan las calles con pétalos de rosas.

La procesión va recorriendo los distintos altares que los vecinos han construido en determinadas zonas del casco urbano.

La etapa final de la procesión se realiza en la Plaza Mayor, donde el Ayuntamiento, con la ayuda de los vecinos, ha preparado otro altar donde se realiza la última bendición.

En Robledo de Chavela existe otra procesión en la que también intervienen los niños: la Procesión de los Niños, en honor a San Blas.

Las fiestas patronales de Robledo de Chavela se realizan en honor al Santísimo Cristo de la Agonía (cuya imagen puede verse en la Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora) y suelen comenzar el último miércoles de agosto, para finalizar el lunes siguiente, inclusive.

Los festejos suelen comenzar el miércoles por la tarde, en que las múltiples peñas de la localidad se reúnen en el parque municipal, donde reparten sangría gratuita y pañuelos conmemorativos. A continuación, es típico que un grupo de tamborileros argentinos o uruguayos amenicen la celebración, acompañados de un grupo de mulatas brasileñas. Una vez reunidos, peñas, vecinos y artistas, marchan en un alegre desfile hasta la Plaza del pueblo. Allí, tiene lugar el Pregón de las Fiestas, normalmente leído por un personaje popular en España, tras lo cual dan comienzo las fiestas propiamente dichas.

Los festejos abarcan habitualmente las siguientes actividades:

Las fiestas culminan en lunes, con una Becerrada de Mozos y Casados del Pueblo, y una caldereta para todo el pueblo, donde se come la carne de las reses sacrificadas en la corrida:

El último día podría considerarse el mayor de todos y el más divertido, porque en él se celebra la conocida Becerrada de Mozos y Casados del Pueblo, y, ya por la noche, la popular Caldereta.

Existen algunas referencias antiguas a esta tradición, como la que señala Carmen Iglesias:[33]

Aunque, Colón no sale, el 12 de octubre, sino que zarpa el 3 de agosto de 1492, del Puerto de Palos de la Frontera, desembarcando en América (en la isla de Guanahani) en 12 de octubre de 1492.

Las principales fiestas de Robledo de Chavela en invierno son las siguientes:

La Procesión de los Niños es una celebración realizada el día de San Blas, en la que los niños sacan en procesión a su Santo, abogado y protector.

Todo en ese día se realiza a la medida de los pequeños: las andas de San Blas, las cintas del Santo, el convite y el día de vacaciones escolares.

Es un típico ejemplo de las distintas procesiones infantiles que se realizan en España.

También en Robledo, el día del Corpus, los pequeños intervienen en otra procesión.

Entre los hijos ilustres de este lugar, destaca el poeta Antonio Robles, a quien está dedicada la biblioteca municipal.

El rey Felipe II llegó a alojarse en este municipio en varias ocasiones, en sus viajes a San Lorenzo de El Escorial.

El Barrio de la Estación es lugar de residencia de la ensayista y judeóloga María Martha Fernández, "Maru Fernández".

También han veraneado en él diversos personajes de la historia de España como Miguel Primo de Rivera y Enrique Tierno Galván,[34]​ y el famoso locutor de radio Antonio Herrero.

Los datos del presente artículo han sido extraídos del INE, del Instituto de Estadística de la Comunidad de Madrid, de la bibliografía indicada abajo y de los siguientes sitios Web:

Páginas web de información general sobre Robledo de Chavela:

Bibliografía general:

Datos estadísticos y cartográficos:



Escribe un comentario o lo que quieras sobre Robledo de Chavela (directo, no tienes que registrarte)


Comentarios
(de más nuevos a más antiguos)


Aún no hay comentarios, ¡deja el primero!