x
1

Semana Grande de Bilbao



La Semana Grande de Bilbao (en euskera Bilboko Aste Nagusia), es la principal fiesta de Bilbao (España), que se celebra anualmente durante nueve días a partir del sábado siguiente al 15 de agosto, festividad de la Asunción de Nuestra Señora.

Gaspar Melchor de Jovellanos le escribió a su Rey refiriéndose a los vascos: “este pueblo no ha menester que le diviertan, sino que le dejen divertirse”.

Durante los años de dictadura franquista en Bilbao la llamada Semana Grande de agosto ofrecía principalmente espectáculos de pago como ópera, toros y teatro que se complementaban con algunos actos públicos como paseos de los Gigantes y Cabezudos, presencia en plazas y parques del Gargantúa "traga niños", recorridos de txistularis y tamborileros, conciertos de la Banda Municipal, actuaciones esporádicas de danzas vascas, guiñoles, barracas -muchos años en la Campa de los Ingleses-, fuegos artificiales ocasionales y poco más. Todo ello sin participación organizativa de la ciudadanía.

En 1973 (del 20 al 25 de agosto) el Corte Inglés organizó y patrocinó la “I Semana de Deporte Rural Vasco” en Bilbao. Durante una semana se ofrecieron exhibiciones gratuitas de diferentes modalidades de deporte rural (en euskera herri kirolak) con los mejores deportistas del momento. Esta actividad fue algo nuevo y tuvo una gran acogida entre la población.

Ante la gran acogida Quico Mochales, relaciones públicas de El Corte Inglés, tuvo la idea de realizar un concurso para reunir propuestas que acercasen las fiestas a los ciudadanos. En 1974 expuso esta idea al ayuntamiento, cuya alcaldesa era Pilar Careaga, que lo rechazó.

En 1977 Zorion Eguileor, periodista y locutor de radio, lanzó desde su programa la idea de realizar una kalejira y de esta forma iniciar unas futuras fiestas populares, callejeras, participativas,… El éxito de la convocatoria superó al propio Eguileor y ese día se dieron cita en la calle unas 5.000 personas. Hombres y mujeres de todas las edades, ikurriñas, banderas del Athletic, txistularis, dantzaris,…

En este mismo año, con una gestora municipal en el Ayuntamiento y con un alcalde en funciones, José Luis Berasategui, que no se presentaría a las elecciones, se volvió a presentar la propuesta, y esta vez sí fue aceptada. El concurso de ideas “Hagamos populares las Fiestas de Bilbao” fue finalmente convocado por el Ayuntamiento de Bilbao y patrocinado por El Corte Inglés. El prólogo fue el siguiente:

“Las Fiestas de Bilbao. Durante años y tradicionalmente se ha asegurado que carecen de la autenticidad de una participación popular. Que las Fiestas de Bilbao, en definitiva, no son populares. No trascienden al gran público de Bilbao porque el pueblo no participa en ellas. Repetidamente se ha tratado el tema en nuestros medios de comunicación social, en el sentido de que las fiestas en su espíritu y argumento más popular, deben representar el tipismo y la personalidad de un pueblo.

Por ello, El Corte Inglés con la colaboración del Ayuntamiento de la Villa y la participación de los medios informativos, convoca el presente Concurso de Ideas bajo el lema “Hagamos populares las Fiestas de Bilbao”.

Somos los propios bilbaínos quienes debemos aportar, sugerir, las ideas realizables de unos festejos eminentemente populares, que satisfagan a las gentes de nuestros barrios, a la comunidad toda de los vecinos de Bilbao y que respondan a la expresión más sincera de conseguir, entre todos, “hacer un Bilbao mejor”.

Ahora tenemos la oportunidad de hacer algo positivo, de construir los comienzos de unas verdaderas fiestas del pueblo, pensadas por el pueblo y realizadas por y para el pueblo con la participación de todos los bilbaínos. ¡Esta es la ocasión!”

Se redactaron las Bases del Concurso y, una vez aprobado por la Comisión Municipal Permanente, se lanzó el 1 de abril de 1978 cerrándose el plazo de admisión de propuestas el 31 de mayo. El premio era de 100.000 pesetas pagadas por los grandes almacenes.

Se buscaba una amplia participación ciudadana con la presentación de ideas realizables y para ello el articulado que se redactó era sencillo y claro. Las críticas hacia la campaña fueron duras y se la tachó de marketing comercial. A pesar de todo siguió adelante y tuvo bastante éxito.

El jurado estaba compuesto por:

Una vez cerrado el plazo se habían registrado 37 proyectos. El jurado se reunió el 9 de junio de 1978 y seleccionó dos trabajos. El voto de calidad del Presidente del jurado resolvió el empate y el reparto del premio se hizo de la siguiente forma:

El 75% del premio se lo llevó el proyecto “Txomin Barullo” presentado por la Comisión de Cultura y Arte de la Organización en Vizcaya del Movimiento Comunista de Euskadi (EMK).

El 25% del premio se lo llevó el proyecto “Tximbo Zarra” presentado por Luis Cardas.

El concurso era consultivo y no vinculante. Sin embargo, tanto desde los movimientos populares como desde los propios ganadores del concurso, se buscó comprometer al Ayuntamiento para que lo llevase a cabo y al final, con muchas reticencias se consiguió. 1978 fue un año muy especial y coincidió que el movimiento asociativo estaba en auge y que se iba a producir el cambio político en las instituciones.

A raíz de esto, y para crear la Primera Comisión de Fiestas abierta y popular, se convocó a una asamblea en los locales de la biblioteca de Bidebarrieta el 28 de junio a todos los organismos culturales, deportivos, partidos políticos, sindicatos,… consiguiéndose una numerosa asistencia. Esa misma noche se conformada la Comisión de Fiestas que se constituiría el 2 de julio. Estaba formada por 17 miembros: Angel Cámara, Maria Jesus Lanciano, Santiago Burutxaga, Álvaro Gurrea, Karmelo Landa, Josepe Zuazo, Itziar Villa, Natxo de Felipe, Antonio Caro, Felipe Fernández, José Manuel Martínez, Marino Montero, Eduardo Aretxalde, Iñaki Bengoetxea, Manu Fernández, Josetxu Martínez y Marga Vázquez.

En esta Comisión de Fiestas no hubo ningún concejal y fue la más amplia y popular de todas. Hasta el alcalde en funciones, Berasategi, se marchó de vacaciones y toda la responsabilidad para organizar las fiestas quedó en manos de esa Comisión. Era curioso ver como todos los estamentos, policía municipal, bomberos, bedeles,… esperaban órdenes de esa Comisión y le presentaban sus informes.

En seguida se pusieron a trabajar para en este corto periodo de tiempo organizar unas fiestas. Se designó a Karmelo Landa, del colectivo cultural Txomin Barullo, como portavoz. Las reuniones de la Comisión de Fiestas tenían lugar en el Ayuntamiento, en una sala anexa al Salón Árabe, y el presupuesto aprobado por el Ayuntamiento sería de 8.438.000 ptas. Para no dispersar a los participantes se decide centralizar los actos en un único espacio geográfico, el recinto festivo, y se eligió la zona del Arenal y Casco Viejo. En este espacio la mayoría de las actividades serían gratuitas.

Había que buscar un elemento dinamizador y se hizo un llamamiento a la población para crear comisiones por barrios. Cuadrillas de amigos, asociaciones, sectores sociales… responden con entusiasmo y se van organizando en konparsas. Se pedían unos requisitos mínimos: contar con su fanfarria y con un mínimo de 50 personas que compartirán trajes de una misma clase. Asimismo, cada una levantará su txosna en el recinto festivo (un espacio con barra abierta a la calle donde se servirán bebidas, comidas y se contará con música). El periódico La Gaceta del Norte iba informando puntualmente del proceso de formación de las nuevas konparsas. A comienzos de agosto se pensaba que no pasarían de ocho, pero rápidamente van surgiendo nuevas hasta llegar a las 24 que finalmente toman parte, conformando un tejido social de más de 1600 personas.

Se crea entonces la Coordinadora de Comparsas formada por:

Dentro de la dinámica emprendida para recuperar señas de identidad de nuestro pueblo, la Comisión se propuso recuperar los Gigantes, cuya tradición en las fiestas se remontaba al siglo XVI, y a Gargantua. De la última generación de 8 gigantes realizada en 1962 (Don Terencio y Doña Tomasa, El aldeano y la aldeana, el inglés y la bilbainita , y el angulero y la sardinera) no quedaba ninguno. El Gargantua realizado en 1962 por los escultores J.L.Teresa y Tomas Martinez de Arteaga estaba destrozado en un local del ayuntamiento y solo se podía contar con 6 cabezudos desconchados y sin ropaje. Sin tiempo material se contactó con el ayuntamiento de Gasteiz el cual cedió tres parejas de gigantes y su veterano Gargantua de 1922 para la primera Aste Nagusia bilbaína.

Apenas una semana antes del inicio de las fiestas, la Comisión encarga a la artista Mari Puri Herrero la realización de un muñeco que habría de servir como seña de identidad tomando como base la dama de Anboto. Así nacía Marijaia, una mujer de cuatro metros de altura, con los brazos alzados en actitud festiva y maternal, vestido llamativo y sonrisa eterna, que aparecería por sorpresa en el primer acto.

Por fin, la tarde del 19 de agosto de 1978 en Begoña la txupinera Mª Jesus Aguirregoitia de la konparsa Uribarri disparaba el txupin. Había nacido la Aste Nagusia.

El éxito fue espectacular y la población se volcó en sus primeras fiestas populares y participativas. La bajada de Begoña era interminable y la gente acortó sus vacaciones estivales para regresar porque en Bilbo estaba ocurriendo una maravillosa locura. Según contaba El Correo Español en su portada del 23 de agosto que “los mozos tenían que reponer todo aquello que se consumía en las txosnas en cantidades realmente espectaculares. Durante el pasado fin de semana se agotaron prácticamente todas las existencias de vino (alrededor de 40.000 litros) a lo que hay que añadir el consumo de otros 40.000 litros de diversos tipos de bebidas y 120.000 de refrescos. Y para comer, nada menos que 50.000 barras de pan, 300 kilos de chorizo, 200 de patatas entre otras cantidades igualmente respetables de condimentos para reponer fuerza”.

Las fiestas terminaron con la quema de Marijaia en la ría. Del presupuesto inicial para la Aste Nagusia hubo un superávit de 360.000 pesetas y la Comisión propuso que se invirtiesen en la recuperación de los Gigantes y de Gargantua.

En 1979 la Coordinadora de Comparsas recupera para la Villa los Carnavales. El primer desfile se hizo por la Ribera, desde Atxuri hasta el Arenal.

Para la Aste Nagusia de 1979 se pudo contar con el Gargantua reconstruido, trabajo realizado por Cómicos de la Legua con un coste final de 400.000 pesetas que asumió la Caja de Ahorros Vizcaína. Los Gigantes en esta edición fueron de nuevo los de Gasteiz.

En los Carnavales de 1980, el 24 de febrero, se presentarían por fin los 12 Gigantes: Don Terencio y Doña Tomasa; El aldeano y la aldeana; El Inglés y La Bilbainita; El Minero y La Cigarrera; La Carguera y El Marino; y Zumalakarregi e Isabel II.

En 1980 el ayuntamiento, con su alcalde Jon Castañares (EAJ-PNV) a la cabeza, pretendió hacerse con el control de la organización de la Aste Nagusia, apartando a los colectivos ciudadanos. El conflicto derivó en dos Comisiones de Fiestas: la Comisión de Fiestas Municipal, formada solo por concejales de EAJ-PNV y la Comisión de Fiestas Popular, formada por la Coordinadora de Comparsas y variados colectivos cívicos con ganas de trabajar por la Fiesta. En 1980 se “celebraron” las llamadas Bilboko Jaiak, sin Marijaia, ni pañuelos, ni txupinera, ni konparsas, ni participación popular,… ni ninguno de los símbolos que definen la Aste Nagusia.

En 1981 se crea la Comisión Mixta Paritaria de Fiestas, con una representación paritaria de los concejales de todas las formaciones políticas con representación en el Ayuntamiento y de los representantes de la Coordinadora de Comparsas, pero sin colectivos cívicos de ningún tipo y el voto de favor para el presidente. Este sistema es el que se mantiene en la actualidad y a esta composición hay que añadir un representante de la Asociación de Comerciantes del Casco Viejo, un representante de la Asociación de Minusválidos y una plaza que hoy en día se encuentra sin ocupar. El primer presidente de esta Comisión Mixta Paritaria fue Jose Luis Padura (EAJ-PNV) y fue el que comienza ya a discutir actos puntuales del programa que eran labor de la Coordinadora de Comparsas.

El primer Certamen Pirotécnico de la villa llegaría en 1981, durante la IV Aste Nagusia. Por petición de la Coordinadora de Comparsas, los fuegos comenzaron a lanzarse todas las noches de las fiestas y, en 1982, el concurso ya tenía un suculento premio.

El 2 de julio de 2009 se eligió a la Aste Nagusia / Semana Grande de Bilbao, como uno de los 10+2 Tesoros del Patrimonio Cultural Inmaterial de España, consiguiendo el primer puesto en la clasificación.[1]

Las comparsas (konpartsak) son el corazón de la Semana Grande de Bilbao. Surgieron con el modelo festivo de 1978 y son "cuadrillas" de ciudadanos que se agrupan para dinamizar las fiestas a través de las txoznas de El Arenal, música y diferentes actividades durante los 9 días.

No solamente realizan actividades en la Semana Grande, sino que también animan los Carnavales y la Feria de Santo Tomás.

Actualmente hay 30 comparsas,[2]​ y las más antiguas son Bizizaleak, Hontzak, Pinpilinpauxa, Satorrak, Tintigorri, Txomin Barullo y Uribarri.

Es la persona encargada de leer el pregón anunciador de las fiestas, animando a acudir a ellas.

En los años 1978, 1979 y 1982 los pregones los realizó la Coordinadora de Comparsas, en bilingüe, eligiendo por sorteo a dos de ellas para que cada una lo lea en un idioma. En el año 1980 fue el alcalde Jon Castañares quien redactó y leyó el pregón. El resto de los años, la comisión mixta comparsas-Ayuntamiento elige una persona conocida en Bilbao para que ocupe el puesto de pregonero en la Semana Grande.

Hasta el año 1986 el pregonero se limitaba a leer su pregón y desaparecía de las fiestas, pero dicho año Natxo de Felipe, por iniciativa propia, asistió a diversos actos festivos, dándole una mayor dimensión al cargo.

En 1988 Josepe Zuazo diseñó un uniforme para este puesto, cuyas líneas generales se mantienen hasta hoy: chaquetilla en frac amarilla, bicornio negro empenachado, gerriko (faja) blanca, y pantalón o falda blanco para diario y negro para ceremonia. El uniforme del pregonero tiene similitudes con el de las milicias liberales que defendieron la villa frente a los carlistas durante los sitios de Bilbao.

Desde 1978 los pregoneros elegidos por la comisión mixta han sido:

Un antiguo empleo municipal bilbaíno, vinculado exclusivamente a mujeres y que según parece se transmitía de madres a hijas, consistía en avisar a los vecinos de la Villa mediante el disparo de varios “chupines” de las grandes solemnidades populares.

La Primera Comisión de Fiestas de 1978 creyó imprescindible la recuperación de esta singular figura para la recién creada Aste Nagusia, atribuyéndole la función de anunciar el inicio de la propia Aste Nagusia y de cada uno de sus días de fiesta con el disparo de los “chupines”. Perdida la condición de empleada municipal, la txupinera será siempre una konpartsera. Para determinar a qué konpartsa ha de pertenecer la txupinera de la edición se realiza un sorteo entre las konpartsas que hasta el momento no han tenido ninguna. Queda en manos de la konpartsa el elegir la persona que será la Txupinera de la Aste Nagusia.

En 1983 se encargó al escultor José Ángel Lasa la realización de la “percha” lanzachupines y la makila representativa del cargo de Txupinera, que este realizó en maderas nobles (roble viejo para la “percha”; tejo para el pomo de la “makila”, que permite su ensamblaje con la “percha”, para según que usos; y boj para la vara) por un precio de 80.000 pesetas. La “percha” será respuesta en el año de 1995 por el mismo José Ángel Lasa, para cubrir la desaparición de la original. Estos elementos son guardados en el Ayuntamiento y entregados por la Txupinera saliente a la recién elegida. La primera Txupinera en utilizar la “percha” y “makila” del cargo fue Alazne Olabarrieta de la konpartsa Mamiki en 1983.

En 1985 la Comisión de Fiestas solicitó a Alejandro Gutiérrez que diseñara el “Uniforme de la Txupinera”, que este fijó en: Guerrera roja con charreteras y vivos al cuello negros, y botonadura dorada; falda negra con abertura lateral; txapela blanca o roja (posteriormente se optó por dejar solo la roja), con el escudo de la Villa bordado; y zapatos negros de charol, de medio tacón, con medias blancas. El uniforme, costeado con cargo a los presupuestos municipales de fiestas, lo corto y cosió un familiar de la propia Mª Luisa Crespo, Txupinera de ese año de 1985, pero apenas si fue usado más allá de los actos oficiales de inicio y final de Aste Nagusia.

En 1986, el entonces presidente de la Comisión de Fiestas, el exconcejal Julian Fernández, entendió que el Ayuntamiento no tenía porque sufragar el Uniforme de la Txupinera, y la Coordinadora de Konpartsas tampoco lo tenía claro, así que entre cuatro de aquellas Konpartsas: Txomin Barullo, Hontzak, Tintigorri y Pinpilinpauxa hicieron frente a los gastos necesarios para que la Txupinera de ese año, Manoli Cruces, volviera a llevar aquel uniforme. Pero Manoli, que compartió cargo con Natxo de Felipe, como Pregonero, apenas si se quitó el uniforme en toda la semana, acudiendo a todos los actos posibles. Quedaba establecido el “Uniforme de la Txupinera”.

A lo largo de todas las fiestas de Bilbao las chupineras han sido las siguientes:

Desde el año 1978, Marijaia es el símbolo oficial de las fiestas y desde 1997 tiene una canción propia, llamada "Badator Marijaia", compuesta por Kepa Junkera y cuya letra es del escritor euskaldun Edorta Jiménez.

Se trata de una señora regordeta que siempre tiene los brazos en alto como si estuviese bailando. Nació el 19 de agosto de 1978, creada por Mari Puri Herrero, quien la diseñó y construyó en tan solo 5 días, tras el encargo de la Comisión de Fiestas.

Los conciertos de música son una parte importante de la Semana Grande. Dentro del programa oficial se han incluido conciertos de artistas como Ainhoa Cantalapiedra, Alpha Blondy, Amaral, Ana Torroja, Andy y Lucas, Antonio Orozco, Asian Dub Foundation, Augustus Pablo, Baccara, Barón Rojo, Basque Dub Foundation, Benito Lertxundi, Berri Txarrak, Burning Spear, Carlinhos Brown, Carlos Núñez, Carmen París, Chambao, Chenoa, Chico y Chica, Coldplay, Coti, Dani Martín, Diego Martín, Doctor Deseo, Dover, Egan, El Arrebato, Earth Wind and Fire, El Consorcio, El Mentón de Fogarty, Fangoria, Fito & Fitipaldis, Fundación Tony Manero, Gari, Guano Apes, Hiru Truku, Iggy Pop and The Stooges, Iguana Tango, Ismael Serrano, Jeanette, Jorge Drexler, Juan Magán, Juanes, Karina, Keane, Ken Zazpi, Kepa Junkera, La Otxoa, Mala Rodríguez, La Quinta Estación, La Pegatina, La sonrisa de Julia, Liam O'Flynn, Los del Río, Luar na Lubre, M Clan, Mägo de Oz, Mano Negra, Manu Chao, Marlango, Melendi, Merche, Micky, Miguel Bosé, Morodo, Negu Gorriak, Nena Daconte, OBK, Orishas, Pennywise, Pereza, Pet Shop Boys, Pignoise, Potato, Primal Scream, Public Enemy, Reincidentes, Ruper Ordorika, Safri Duo, Santiago Auserón, Septeto Santiaguero, Sergio Dalma, Simple Minds, Ska-P, Sólo los Solo, Su Ta Gar, The Pogues, The Prodigy, Tony Ronald, Tote King, Travis, Turbonegro, Urtz, Violadores del Verso, etc.

Aparte de estos actos oficiales, la iniciativa privada ─principalmente las comparsas y empresas de hostelería─ también ha organizado conciertos alternativos con grupos como Banda Bassotti, Geronación, Macarrada, Skalariak, El Reno Renardo, etc.

Se celebra durante las fiestas el Concurso internacional de Fuegos Artificiales Villa de Bilbao en el que cada noche de la semana grande una pirotecnia presenta un espectáculo de fuegos artificiales. Algunos días son fuegos de concurso y otros de exhibición.



Escribe un comentario o lo que quieras sobre Semana Grande de Bilbao (directo, no tienes que registrarte)


Comentarios
(de más nuevos a más antiguos)


Aún no hay comentarios, ¡deja el primero!