x
1

Werner von Braun



Wernher Magnus Maximilian Freiherr von Braun (Wirsitz, Imperio alemán;[1]​ 23 de marzo de 1912-Alexandria, Estados Unidos; 16 de junio de 1977) fue un ingeniero mecánico y aeroespacial alemán, nacionalizado estadounidense en 1955[2]​ con el fin de ser integrado en la NASA. Está considerado como uno de los más importantes diseñadores de cohetes del siglo XX,[3]​ y fue el jefe de diseño del cohete V-2,[2]​ así como del cohete Saturno V, que llevó al ser humano a la Luna.[3]

Von Braun fue un personaje muy controvertido, que dedicó su vida al desarrollo de los cohetes para la conquista del espacio, aunque tuviese que ofrecerlos como armas para su desarrollo, cosa que dudó en hacer, como comentó a sus allegados en sus últimos años.[4]​ Estas declaraciones pueden verse en una entrevista de Ernst Stuhlinger para un documental sobre Wernher von Braun.

Su padre fue el barón Magnus Maximilian von Braun, un noble alemán, y su madre la baronesa Emmy von Quirstorp. Desde pequeño, Von Braun se enamoró de las posibilidades de la exploración espacial a través de las novelas de Julio Verne y H. G. Wells, y también a través de trabajos científicos de Hermann Oberth, cuyo estudio clásico Die Rakete zu den Planetenräumen (Al espacio en cohete) alentó a Von Braun a estudiar cálculo y trigonometría para comprender la física de la cohetería.[3]

El día de su confirmación en la iglesia luterana, su madre, aficionada a la astronomía, le regaló un telescopio. Rápidamente, agotó la capacidad del telescopio y convenció a algunos compañeros del colegio para que le ayudaran a construir un observatorio astronómico con piezas de un coche viejo.

En sus años de adolescente, Von Braun, interesado en los vuelos espaciales, se unió a la sociedad de cohetes alemana Verein für Raumschiffahrt (VfR) en 1929. En 1932 se graduó en ingeniería mecánica en el Instituto Politécnico de Berlín, y dos años más tarde obtuvo su doctorado en Física por la Universidad de Berlín.

En su búsqueda por desarrollar grandes cohetes, se enroló en el ejército alemán para desarrollar misiles balísticos antes de la llegada de Adolf Hitler al poder en 1933, y fue posteriormente adscrito a las SS en 1940. Como ya dijo su mano derecha (Ernst Stuhlinger) en una entrevista, a Von Braun le costó aceptar la oferta de enrolarse en las SS. Mientras realizaba su trabajo para el ejército, Von Braun obtuvo un doctorado en ingeniería aeroespacial el 27 de julio de 1934.[3]

El 3 de octubre de 1942 se lanzaba el A2, el primer cohete moderno, dotado de un mecanismo de guía automática. En unos minutos se alejó a una distancia de 190 km del punto de lanzamiento,[cita requerida] hasta que se le acabó el combustible, alcanzando una altura máxima de 3,5 km.[5]

Con el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, el alto mando alemán le encargó el diseño de un cohete cargado de explosivos con el fin de atacar territorio enemigo. El equipo de ingenieros de Von Braun trabajaba en un laboratorio secreto en Peenemünde, en la costa báltica, donde diseñó los modelos A3 y A4. Hitler, entusiasmado por los éxitos obtenidos, ordenó la producción masiva del A4 con el nombre de "Vergeltungswaffe 2" (arma de represalia número 2) o simplemente V2, destinado a atacar Londres y el suelo inglés. Para la producción de estas armas, Von Braun empleó a trabajadores forzados, prisioneros de los campos de concentración, y en las factorías murieron más trabajadores esclavos, se estiman unos 20 000, que las personas que mataron las propias bombas,[6]​Von Braun admitió haber visitado la planta de Mittelwerk, por lo que era plenamente consciente de los hechos; muchos trabajadores esclavos también murieron en un bombardeo posterior en Peenemünde.

La primera vez que se empleó un misil V2 con objetivos militares fue en septiembre de 1944:[3]​ a partir del 8 de septiembre de 1944, las fuerzas alemanas lanzaron V2 contra las ciudades de los Aliados, especialmente Amberes (Bélgica) y Londres (Inglaterra). La ventaja principal de los V2 era que impactaban sin dar señales de alarma (al volar a velocidad supersónica, alcanzaban su objetivo antes de oírse el ruido de su aproximación), por lo que no había un mecanismo de defensa efectivo. Como resultado de esto, los V2 constituían un factor de terror más allá de sus capacidades reales de destrucción, ya que el sistema de guiado de estos misiles era imperfecto y, por lo tanto, muchos no lograron llegar a su objetivo.

Para el fin de la guerra se habían disparado 1155 misiles V-2 contra Inglaterra, así como otros 1625 misiles contra Amberes y otros objetivos continentales.

A pesar de su colaboración con el ejército alemán, Von Braun tuvo problemas con la Gestapo al confirmar públicamente que le importaba muy poco el objetivo de Hitler; lo único que le importaba eran los viajes interplanetarios. Hacia principios de 1945 era obvio que Alemania no lograría la victoria en la guerra, por lo que Von Braun empezó a planificar su futuro en la posguerra.[3]

Von Braun pudo contactar con los Aliados y preparó su rendición ante las fuerzas estadounidenses, quienes desarrollaban la operación Paperclip para capturar a científicos alemanes y ponerlos al servicio del bando aliado. Von Braun se entregó junto a otros 500 científicos de su equipo, sus diseños y varios vehículos de prueba.[3]​ Estuvo a punto de ser capturado por los soviéticos, que deseaban integrarlo en el equipo de Serguéi Koroliov.[cita requerida]

Una vez en los Estados Unidos, Von Braun y sus colaboradores fueron instados a cooperar con la fuerza aérea estadounidense, y a cambio, se les eximiría de culpa por su pasado nazi; esto incluía las muertes ocasionadas por el uso de sus proyectos aéreos por los nazis y por utilizar obreros esclavos. Von Braun obtuvo la nacionalidad de los Estados Unidos el 14 de abril de 1955. Se había casado el 1 de marzo de 1947 con Maria von Quirstorp, con quien tuvo dos hijas, Iris y Magrit, y un hijo, Peter.

En los cinco años siguientes, Von Braun y su equipo fueron instalados en Fort Bliss (Texas), donde trabajó para el ejército de los Estados Unidos en el desarrollo de misiles balísticos que lanzaban en el terreno de pruebas en White Sands (Nuevo México).

El cohete V2 fue el precursor de los cohetes espaciales utilizados por Estados Unidos y la Unión Soviética. En 1950, el equipo de Von Braun se mudó al arsenal de Redstone, cerca de Huntsville (Alabama), donde construyeron para el ejército el misil balístico Júpiter y los cohetes Redstone usados por la NASA para los primeros lanzamientos del programa Mercury. En 1960, su centro para el desarrollo de cohetes fue transferido del ejército a la NASA y allí se les encomendó la construcción de los gigantescos cohetes Saturno, siendo el más grande de ellos el que puso al hombre en la Luna. Von Braun se convirtió en el director del Centro de Vuelo Espacial Marshall de la NASA y el principal diseñador del Saturno V,[3]​ que durante los años de 1969 y 1972 llevarían a los estadounidenses a la Luna.

En la década de 1950, Von Braun ya era conocido en los Estados Unidos y actuaba como el portavoz de la exploración espacial de ese país. En 1952 ganó más publicidad gracias a sus artículos sobre temas espaciales publicados en Collier, una revista semanal de gran importancia en aquellos días. Su nombre también pasó a ser parte cotidiana a través de su participación en tres programas de televisión de Disney dedicados a la exploración espacial. La hazaña estadounidense de colocar a un hombre en la Luna apagó a aquellos que aún atacaban a Von Braun por haber usado obreros esclavos durante el periodo nazi.[cita requerida]

La NASA le pidió en 1970 que se mudara a Washington D. C. para liderar el plan estratégico de la agencia. Si bien dejó su casa en Huntsville, Alabama, solo trabajó para la NASA otros dos años, yéndose a trabajar después para Fairchild Industries en Germantown (Maryland).[3]​ Afectado de un cáncer de pancreático, se retiró de Fairchild el 31 de diciembre de 1976. Seis meses después moriría.



Escribe un comentario o lo que quieras sobre Werner von Braun (directo, no tienes que registrarte)


Comentarios
(de más nuevos a más antiguos)


Aún no hay comentarios, ¡deja el primero!