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Alicantino



Alicante (en valenciano y cooficialmente Alacant)[6]​ es una ciudad y un municipio de España, capital de la provincia homónima, en la Comunidad Valenciana. Ciudad portuaria, está situada en la costa mediterránea. Con 337 482 habitantes (INE, 2020), es el segundo municipio más poblado de la comunidad autónoma y el undécimo del país. Forma una conurbación de 468 782 habitantes con muchas de las localidades de la comarca del Campo de Alicante: San Vicente del Raspeig, San Juan de Alicante, Muchamiel y Campello. Estadísticamente se asocia también con el área metropolitana de Alicante-Elche, que cuenta con 757 085 habitantes. Ciudad eminentemente turística y de servicios, es uno de los destinos turísticos más importantes de España.[7]

Es sede de organismos como la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO), Casa Mediterráneo o de la Consejería de Innovación, Universidades, Ciencia y Sociedad Digital de la Generalidad Valenciana. Cuenta con un importante puerto mediterráneo y su aeropuerto, ubicado en sus alrededores, es el quinto de España en número de pasajeros. La capital y su área metropolitana están conectados a través del TRAM Metropolitano de Alicante. La principal institución universitaria es la Universidad de Alicante y entre sus infraestructuras culturales destaca la Ciudad de la Luz.

Sus fiestas más importantes son las Hogueras de San Juan, que se celebran del 19 al 24 de junio y están declaradas de Interés Turístico Internacional. Destacan museos como el Museo Arqueológico de Alicante, el Museo de Arte Contemporáneo o el Museo The Ocean Race.

El primer topónimo que se conoce, en relación con Alicante, es el griego de Akra Leuké (Ἂκρα Λευκῆ, Akra Leukḗ o Λευκῆ Ἂκρα, Leukḗ Akra, «promontorio blanco»), referido a una factoría o asentamiento cartaginense anterior, cuyo nombre púnico se desconoce.[8]​ Aunque no se tiene certeza, se cree que se trata del mismo lugar al que las primeras fuentes romanas denominan Castrum Album («fortaleza blanca»).[8]​ Por mucho que no se haya confirmado que se trate de la misma ciudad, parece clara la relación etimológica entre Akra Leuké y la posterior denominación latina de Lucentum o Leukante, relacionada con el Tossal de Manises.[8]​ Con la llegada de los árabes, esta denominación evolucionó a medina Laqant[9]​ o al-Laqant (en árabe لَقَنْت o ألَلَقَنْت), denominación que se retuvo en la forma valenciana Alacant y que se castellanizó en Alicante.[10]

El escudo de la ciudad de Alicante es uno de sus símbolos representativos. Fue aprobado mediante Orden de 29 de marzo de 1941 del Ministerio de la Gobernación, con el informe previo favorable de la Real Academia de la Historia de 31 de enero, con el siguiente blasonamiento:

Aparece descrito en diversos tratados de heráldica de manera diferente, asociado también en algunos periodos, a las armas propias de la provincia. Así, Francisco Piferrer en su Nobiliario de los reinos y señoríos de España[13]​ lo describe como un castillo sobre un peñasco bañado por las olas del mar, y en el jefe, las cuatro barras de Aragón. Más recientemente, Vicente de Cadenas, cronista de armas de España fallecido en 2005, lo describe incluyendo la orden del Toisón de Oro y timbrado, como corresponde a la tradición de las capitales de provincia, con una corona real cerrada. Este autor también asocia al peñasco con una figura humana, alusión a la popularmente conocida como peña del moro, y letras representativas del lema Acra Leuka, Lucentum Alicante, que refleja en color oro.[14]

Bajo la alcaldía de Lassaletta, el Ayuntamiento de Alicante realiza una consulta al heraldista local Félix Ortiz, sobre la cuestión de las letras y su disposición en el escudo. Como respuesta a ello, dicho autor publica su estudio «El escudo heráldico municipal de Alicante»[15]​ en el que se compone el escudo con corona abierta, de acuerdo con las normas del Consejo Técnico de Heráldica valenciano, y sin las letras alusivas al lema en latín, por considerar como añadidos personales de diferentes cronistas de la ciudad en cada época. El Ayuntamiento viene empleando una representación heráldica con coronel abierto y sigue usando las letras «A-L-L-A» (Akra Leuka-Lucentum-Alicante).

Escudo oficial. Diseño según el Marqués de Rafal, informe oficial de la RAH, 1941.

Con corona cerrada. Diseño según Ampelio Alonso de Cadenas i Vicente de Cadenas, 1985.

Sin letras. Diseño según el blasonado de Félix Ortiz, 1990.

La ciudad se halla a orillas del Mediterráneo, en una planicie sorteada por una serie de colinas y elevaciones. El monte Benacantil, con 169 m de altura, sobre el que se asienta el castillo de Santa Bárbara, domina la fachada urbana y constituye la imagen más característica de la urbe. En esta encontramos también el Monte Tossal, donde se asienta el castillo de San Fernando, la Sierra Grossa (o Sierra de San Julián), las Lomas del Garbinet y el Tossal de Manises. Entre estas discurren barrancos y vaguadas, algunos completamente ocultos por el crecimiento urbano como las ramblas de Canicia, Bon Hivern o San Blas-Benalúa; otras, de más envergadura, se hallan canalizadas como la Rambla de las Ovejas o la del Juncaret. Al sur de la ciudad hay una zona pantanosa, el saladar de Agua Amarga y al noroeste se encuentran las Lagunas de Rabasa.

En la línea de costa cabe señalar las playas que son, de norte a sur: San Juan, La Almadraba, La Albufereta, El Postiguet, Agua Amarga, El Saladar, y las de la isla de Tabarca. Entre las playas de La Albufereta y la de San Juan está el Cabo de la Huerta, con numerosas calas: Calabarda, Cantalares, Los Judíos, La Palmera.

Hay un gran desnivel dentro de la misma ciudad: mientras que el ayuntamiento está a 0 m y se toma como referencia para medir la altura de cualquier punto de España, hay barrios al mismo nivel, como la Playa de San Juan, otros a más altura como el Pla del Bon Repós y San Blas a 30 m, Los Ángeles a 75 m o la Ciudad Jardín del General Marvá y Virgen del Remedio a más de 80 metros.

El término municipal abarca poco más de 200 km² y destaca como máxima elevación los 1209 m del Cabezón de Oro, en un exclave del municipio situado al norte entre Relleu, Busot y Aguas de Busot.[2]​ También hay sierras de menor altura como la Sierra de las Águilas, al oeste, en el límite con Monforte del Cid (monte San Pascual, 555 m), Sierra Mediana (407 m), Sierra de Fontcalent (446 m), Sierra de Sancho (229 m), al suroeste, en el límite con Elche, y Sierra de los Tajos (426 m), al noroeste, en el límite con Agost. Estas elevaciones son formaciones compuestas por materiales calizos, margas y areniscas. En cuanto a la hidrografía cabe señalar las cuencas del río Monnegre o Seco y de la Rambla de las Ovejas. Destaca también la isla de Tabarca, frente al cabo de Santa Pola y que forma parte del municipio.

Localidades limítrofes


La ciudad tiene un clima mediterráneo, con temperaturas muy suaves en el invierno y cálidas en el verano, lluvias concentradas principalmente en el otoño (de septiembre a noviembre) y con un verano marcadamente seco. De acuerdo con la clasificación climática de Köppen el clima de Alicante es semiárido (BSh).[16][17]

Los inviernos son suaves. El mes más frío (enero) presenta una temperatura media de 12 °C, unas máximas de unos 17 °C y mínimas de entre 6 y 7 °C. Las heladas son extremadamente raras, mientras que la nieve es prácticamente desconocida en la ciudad, la última nevada en la ciudad de Alicante ocurrió en 1926.[18]​ Los veranos son cálidos, siendo agosto el mes más cálido, con una media de alrededor de los 26 °C. En este mes las máximas no son demasiado altas (debido a la influencia marítima), situándose poco por encima de los 30 °C y siendo por tanto más suaves que en gran parte del centro y sur peninsular. Sin embargo las noches suelen ser tropicales en julio y agosto, con una media de las mínimas de alrededor de los 21 °C. La amplitud térmica diaria es pequeña (de unos 10 °C), aunque en episodios ocasionales de viento de poniente puede superar los 15 °C. La oscilación térmica anual es también reducida, rondando los 14 °C.[16][17]

Las precipitaciones apenas superando los 300 mm y con una regularidad en los meses de otoño y primavera. Los meses de julio y agosto resultan muy secos (con una media de unos 4 mm en julio), en contraste con los meses más lluviosos: septiembre y octubre, debido a las lluvias torrenciales causadas por la gota fría, que han llegado a superar en varias ocasiones los 200 mm en 24 horas causando severas inundaciones. En la ciudad hay aproximadamente 70 días de lluvia siendo octubre el que más tiene. Desde que se tienen registros históricos, 1934, las tres jornadas de lluvias más copiosas en la capital alicantina han sido: la del 30 de septiembre de 1997, con 270,3 mm, en la que la ciudad se inundó y cinco personas fallecieron. A esa fecha le sigue el 20 de octubre de 1982, con 233,1 mm, y la tercera jornada más lluviosa en la ciudad ha sido la noche del 13 al 14 de marzo de 2017 con 137 mm.[19]

Debido a que Alicante es una ciudad costera, la humedad media anual es alta (en torno al 66 %), variando poco a lo largo del año.[16][17]

A continuación se muestra una tabla con los valores climatológicos en el periodo de referencia 1981-2010 del observatorio de la AEMET situado en Ciudad Jardín, en el municipio de Alicante, situado a 81 m sobre el nivel del mar y los extremos históricos del observatorio que registra datos desde 1938.[16][17]

A continuación algunos récords climatológicos registrados en el observatorio de la AEMET situado en Alicante, considerados a partir del año 1938 para la temperatura y precipitación y a partir de 1939 para el viento. El récord de temperatura máxima absoluta es de 41,4 °C registrada el 4 de julio de 1994, y la mínima de -4,6 °C registrada el 12 de febrero de 1956. La precipitación máxima en un día es de 270,2 mm registrados el 30 de septiembre de 1997, y la máxima racha de viento es de 120 km/h registrada el 12 de abril de 1941.[20]

Madroño, palmito, hierba de San Juan, mirto, carrasca, nogal, astrágalo hispánico, rabo de gato y tomillo.

En la ciudad de Alicante y los municipios limítrofes pueden observarse conejos, liebres, muflones, perdices, tordos, tórtolas, torcaces, merlas, comadrejas, jabalíes, perros salvajes, gatos monteses, patos, ratones de campo, gorriones y erizos.[cita requerida]

La isla de Tabarca se caracteriza por la riqueza en especies y en ella priman tanto los artrópodos como los vertebrados. Destacan especies como el eslizón ibérico, Chalcides bedriagai, y del dermáptero Anisolabis marítima, localizado en pequeñas playas. La isla cuenta con algunas especies exclusivas del lugar como Cryptocefalus espagnoli y Brachynema espagnoli. Sí llama la atención la gran cantidad de aves marinas, como el cormorán moñudo, el alcatraz común, la gaviota de Audouin y el paiño común.

Desde su protección en 1986 los fondos marinos de Tabarca presenten una escasa contaminación por aguas residuales, siendo un enclave magnífico para el desarrollo de comunidades de algas feofíceas del género Cystoseira y especies de carácter tropical como Hypnea cervicornis, Penicillus capitatus y Anadyomene stellata. Se encuentran muy desarrolladas las praderas de fanerógamas marinas, con plantas de los géneros Cymodocea y Posidonia, particularmente la Posidonia oceánica que abarcan todo el contorno de la isla entre 0 a 30 metros. Esta pradera de Posidonia presenta una abundante y rica fauna vágil –con peces como la salpa o la oblada–. Las poblaciones de grandes crustáceos reptadores como la langosta y la cigarra de mar que han aumentado significativamente.

Son frecuentes en la zona de la isla de Tabarca ejemplares adultos de tortuga boba, Caretta caretta. Entre los peces de las aguas de la isla de Tabarca destacan los grandes serránidos como el dot, el cherne, el mero y el "gitano" y los grandes espáridos como la dorada, el pargo y el dentón. Entre los invertebrados de interés faunístico, destacan los moluscos vermétidos que construyen atolones y pequeñas plataformas en toda la plataforma de abrasión de la isla. También destacan las gorgonias, las nacras, los abundantes cangrejos, las caracolas, las esponjas, los erizos de mar y las estrellas de mar.

Los orígenes del asentamiento urbano en la huerta y alrededores de Alicante se remontan a la aparición de poblados íberos que datan del siglo III a. C., en estrecha relación con factorías comerciales griegas, principalmente la de los Baños de la Reina en Campello. Y es que son colonos de Focea (polis griega en Asia Menor) los que tomaron como referencia marítima para la navegación de cabotaje al monte Benacantil llamándolo Akra Leuka («Promontorio Blanco»), si bien no hay certeza de edificaciones hasta que Amílcar Barca situó allí su principal acuartelamiento poco antes de la segunda guerra púnica al valorar las posibilidades que ofrecía como asentamiento militar su cima.[8]

En el 201 a. C. los romanos capturan la ciudad íbera conocida como Leukante o LeukantoLucentum es una latinización del nombre original que solo existió en los mapas romanos— que contaba con un aceptable puerto marítimo-fluvial en la desembocadura del barranco de la Albufereta. Este será el primer solar de lo que con el tiempo se convertiría en Alicante.

Hacia la época del final del dominio romano el encenagamiento del torrente que desemboca junto al poblado de Leucante (Lucentum) hace que deje de ser adecuado como el puerto y queda el asentamiento rodeado de marismas y pantanos palúdicos insalubres, por lo que su población se va desplazando progresivamente hacia las faldas del Benacantil, dando lugar al verdadero origen del actual casco urbano.

Entre el 718 y el 4 de diciembre de 1248 la ciudad cae bajo dominio islámico, pasando a llamarse Medina Laqant o Al-Laqant (obsérvese que el topónimo valenciano es Alacant). Durante este periodo, la ciudad siguió los destinos de Al-Ándalus y tras el desmembramiento del Califato de Córdoba perteneció a las Taifas de Denia, Almería y Murcia. Hoy en día pueden observarse restos arqueológicos de la medina islámica junto al ayuntamiento de la ciudad.

En virtud del Tratado de Cazola (Soria, 1179) entre Alfonso VIII de Castilla y Alfonso II de Aragón, la frontera meridional de Aragón se fijaba en la línea que une Biar, Castalla, Jijona y Calpe. Por lo tanto Alicante pertenecía a la zona de expansión castellana. En el año 1243, el gobernante musulmán de la Taifa de Murcia, Muhamad ben Hud, firmó el Tratado de Alcaraz con el infante Don Alfonso, que después se convertiría en el rey Alfonso X el Sabio, por el cual el reino musulmán de Murcia se ponía bajo protectorado castellano,...con la ciudad de Murcia y todos sus castillos desde Alicante fasta Lorca y fasta Chinchilla...

Se procedió a repoblar la ciudad con cristianos procedentes de Castilla, que fueron favorecidos con exenciones y repartimiento de tierras, tolerando a los musulmanes, que quedaron relegados a la Villavieja.[21]​ Empezaría así la expansión de la ciudad, la Villanueva, en la zona oeste del Benacantil.[21]​ No obstante, la carencia de suficientes pobladores cristianos unido a razones económicas prolongó la permanencia de la población musulmana. Sin embargo, el gobernador de Alicante, Zayyan ibn Mardanish, no aceptó el pacto y fue obligado, acompañado de muchos pobladores, a abandonar el área en 1247, fecha en la que comienza la soberanía castellana de Alicante. La conquista militar se finalizó el 4 de diciembre de 1248 con las tropas del rey castellano, comandadas por su hijo el infante Alfonso, futuro Alfonso X el Sabio.[22]​ Por el Tratado de Almizra firmado en 1244 entre los reyes de Castilla y de Aragón, en el que se fijaron los límites de la expansión de sus respectivos dominios en la línea de Biar a Villajoyosa, Alicante permaneció bajo soberanía castellana por espacio de 48 años. El infante Alfonso X el Sabio, una vez tomada la villa a los andalusíes, conmemora la victoria denominando al castillo árabe construido sobre el monte Banu-l-Qatil (de donde proviene «Benacantil») «de Santa Bárbara», por coincidir esta festividad con el día de la toma de la ciudad por la cristiandad.

Desde el principio, Alfonso X el Sabio intentó establecer en Alicante un grupo de cristianos numeroso dada la importancia militar y mercantil de la villa, pero el proceso repoblador fue lento y se prolongó a lo largo de todo el siglo XIII, aunque está poco documentado a causa de la desaparición de los Libros de Reparto. Los repobladores cristianos, principalmente castellanos y leoneses,[23]​ recibieron todo tipo de privilegios y franquicias para facilitar su asentamiento. Con esta finalidad de asegurar mejor su creciente poblamiento e impulsar más activamente su mayor promoción económica y comercial, en agosto de 1252 Alfonso X otorgó a la ciudad el Fuero Real, muy parecido al de Córdoba. Dotó a la villa de un concejo fuerte, de numerosas exenciones fiscales y de un amplio término municipal, que abarcaba los municipios actuales de Agost, Monforte del Cid, Aspe, Novelda, Elda, Petrel, Busot, Aguas de Busot, El Campello, Muchamiel, San Juan y San Vicente del Raspeig. Además, el rey castellano dispensó grandes medidas de favor al puerto de Alicante, considerado de gran valor estratégico.

Entre 1264 y 1266 Alicante estuvo inmersa en una rebelión mudéjar que se extendió por casi todo el Reino de Murcia; el rey castellano, empleado entonces en el asedio de Niebla, solicitó ayuda a su suegro Jaime I de Aragón para sofocarla. Este intervino rápidamente y redujo todas las ciudades rebeladas a la aceptación de la soberanía castellana, aunque dejando a más de 10 000 aragoneses y catalanes en el Reino de Murcia y la preponderancia de la población de origen aragonés y catalán a partir de aquel momento.[24]

Debido a una crisis dinástica por la sucesión de Sancho IV el Bravo, el infante Alfonso de la Cerda, un aspirante ilegítimo a la Corona de Castilla, pidió ayuda a Jaime II de Aragón a cambio de donarle, en caso de conseguir la Corona, el Reino de Murcia, según los acuerdos secretos de Calatayud (1289), Ariza (enero de 1296) y Serón (febrero de 1296). Aprovechando la situación, Jaime II procedió a la conquista del Reino de Murcia.

Alicante fue conquistada el 22 de abril de 1296, a pesar de la resistencia del alcaide del castillo Nicolás Peris, terminando con la soberanía castellana. La conquista fue, en parte, facilitada por los colonos cristianos de origen catalán o aragonés asentados en Alicante tras sofocar la rebelión morisca, el año 1266, llevada a cabo por Jaime I de Aragón[25]​ (como, por ejemplo, la ayuda de la familia Torregrossa, de cuyo escudo se basa el actual blasón de la ciudad). Aun así, Jaime II respetó los privilegios e instituciones anteriores aunque adaptándolas a la nueva situación política, particularmente después de la incorporación de Alicante, y el resto de comarcas limítrofes al Reino de Valencia mediante la modificación de lo fijado en el Tratado de Almizra (Sentencia Arbitral de Torrellas, 1304 y Tratado de Elche, 1305).

La repoblación cristiana continuó, esta vez con catalanes y, en menor medida, aragoneses, con una velocidad y número mayores, por lo cual la población originariamente castellana quedó en minoría entre la población cristiana. Aun así, hasta la primera expulsión de los moriscos, la población de origen árabe era mayoritaria en comparación con los cristianos.

El crecimiento de principios de siglo XIV se vería truncado a partir de 1333, cuando ya el hambre se dejó sentir en Alicante, primera señal de la crisis que se acercaba: la Guerra de la Unión (1348), la Peste Negra (1348) y la Guerra de los Dos Pedros (Pedro I de Castilla y Pedro IV de Aragón) entre 1356 y 1366 que tuvo en Alicante uno de sus principales escenarios. La villa estuvo en manos castellanas y parte de la población emigró, murió o cayó cautiva. Como consecuencia de ello, la población se vio reducida a la mitad, al igual que en otras ciudades del Reino de Valencia. Con la paz se inicia la reconstrucción social y económica aunque los mudéjares prácticamente desaparecieron y los judíos fueron una minoría. Pedro IV el Ceremonioso dictó numerosas medidas para reactivar la economía y la paz social, aunque esto no evitó el ataque contra los judíos de 1391 que acabó con la presencia de esta comunidad en la sociedad alicantina.

Durante el siglo XV Alicante continuó creciendo y una próspera agricultura orientada hacia la exportación (vino, frutos secos, esparto) impulsó un notable desarrollo del puerto y una clase media que controlaba el gobierno municipal. El único conflicto bélico fue la guerra con Castilla de 1430 que no tuvo excesivas consecuencias. La población continuó en aumento y este progreso sirvió de justificación a Fernando el Católico para otorgarle el título de ciudad en 1490.

En 1510 Alicante era la quinta ciudad del Reino de Valencia. Desde la obtención del título de ciudad el desarrollo institucional, económico y demográfico de Alicante fue palpable. El puerto se convirtió durante la Edad Moderna en el más importante del Reino de Valencia y propició el asentamiento de colonias de comerciantes extranjeros que imprimieron un gran dinamismo al tráfico mercantil. La construcción del embalse de Tibi a finales del siglo XVI permitió asegurar la producción de la huerta cercana a la ciudad, cuyo producto principal era la uva, y por consiguiente el vino, junto con la barrilla, el esparto y los frutos secos. El puerto además se convirtió en punto de salida de los productos de La Mancha y en un eficaz redistribuidor de algunos productos coloniales y de salazones llegados del norte de Europa. El desarrollo económico permitió a Alicante arrebatar a Orihuela, en 1647, la capital de la Bailía meridional valenciana y posteriormente, en 1785, la creación de un Consulado del Mar independiente del de Valencia.

Alicante fue objetivo militar en prácticamente todos los conflictos bélicos. Así fue casi destruida en 1691 por la escuadra francesa que dirigía el almirante D'Estrées y durante la Guerra de Sucesión fue ocupada alternativamente por austracistas y borbónicos. La voladura parcial del Castillo de Santa Bárbara por parte del caballero D'Asfelt determinó la salida de los aliados de la ciudad y el triunfo borbónico en esta parte del Reino de Valencia. La Guerra de Independencia dejó también sus secuelas como consecuencia de la crisis de subsistencia y de los gastos militares, se construyeron nuevas murallas y el Castillo de San Fernando, aunque las tropas francesas no llegaron a ocupar la ciudad.

El talante abierto y liberal de los alicantinos se manifestó a lo largo del siglo XIX. Muestras de ello son el gozo popular por la Constitución española de 1812 y la desaparición de la Inquisición, las grandes dificultades para formar un batallón de voluntarios realistas en 1824 para reprimir a los liberales, la rebelión de Boné liderada por Pantaleón Boné en 1844, el apoyo a la Vicalvarada (1854) y al pronunciamiento de septiembre de 1868 que dio paso al Sexenio Revolucionario. El primer club republicano se abrió en Alicante alrededor de noviembre de 1868, y esta tendencia política triunfó en las elecciones municipales de 1870.

Debido a su condición de ciudad portuaria fueron frecuentes las epidemias. Una de las más recordadas fue la del cólera-morbo de 1854 (véase: Pandemias de cólera en España). En esta epidemia destacó por encima de todos el gobernador civil Trino González de Quijano que heroicamente entregó su vida defendiendo y ayudando, durante los 24 días de su mandato, a los enfermos de toda la provincia. Fallecería víctima de la epidemia el 15 de septiembre de 1854. En recuerdo se le levantó un mausoleo en el que descansan sus restos en el centro de la Plaza de Santa Teresa.

La provincia de Alicante nació como tal en las Cortes liberales de 1822, y correspondía con la antigua Bailía meridional valenciana, si bien fue ampliada en 1833 con parte de la desaparecida provincia de Játiva y los municipios de Villena y Sax. En 1847 comienza la ampliación del puerto, y en 1858 finaliza la construcción del ferrocarril entre Alicante y Madrid con el enlace Alicante-Almansa, para la cual se levantó la llamada estación de Madrid. Entre 1854 y 1878 se derruyeron las murallas de la ciudad. Las infraestructuras ferroviarias se verían incrementadas con la inauguración de la línea Murcia-Alicante, en 1884, y la inauguración de la estación de Benalúa.

El 1 de febrero de 1893 el ayuntamiento adoptó la bandera naval de Alicante como bandera de la ciudad.

Durante el periodo 1920-1935 la economía alicantina se decantó por la industria mientras la agricultura se sumía en una segunda crisis. Alicante fue una de las ciudades donde los republicanos ganaron las elecciones municipales de 1931 y durante toda la II República los partidos de izquierdas mantuvieron una mayoría holgada, tanto en la ciudad como en la provincia. La proclamación de la República fue seguida por la quema y destrucción de las principales iglesias de la ciudad (Escuelas Salesianas, el Colegio de las Carmelitas, la Parroquia de Benalúa, el Convento de San Francisco, la casa de ejercicios de la Compañía de Jesús, el Convento de las Oblatas, la Iglesia del Carmen, el Convento de la Preciosísima Sangre de Cristo (Alicante), el Convento de Capuchinos, el Convento de Agustinos, el Palacio Episcopal, el Colegio de Jesús María, el Colegio de la Compañía de María y el Colegio de los Maristas), proporcionalmente la mayor quema en toda España, ante la que las nuevas autoridades no hicieron nada por evitarla, tan sólo para proteger la Santa Faz ante la devoción popular que esta despertaba entre los alicantinos.

El primer alcalde de este periodo fue Lorenzo Carbonell Santacruz, elegido en la candidatura republicano-socialista, que con un 81% de votos realizó diversos proyectos urbanísticos de importancia y fomentó la construcción de escuelas públicas. En 1933, con la llegada del sufragio universal, votaron por primera vez las mujeres alicantinas, ganando el PSOE y en las elecciones generales del 16 de febrero de 1936 triunfó el Frente Popular con un 80,72% de votos.

En el inicio de la Guerra Civil española, el bando sublevado fracasó en un intento de poner sitio a la ciudad desde Orihuela y otras poblaciones de la Vega Baja. Otro suceso importante fue el fusilamiento del dirigente falangista José Antonio Primo de Rivera, que se encontraba preso en Alicante, el 20 de noviembre de 1936. Como represalia Alicante sufrió el famoso "bombardeo de las ocho horas" pocos días después que fue seguido por el asesinato de 49 civiles sospechosos de no ser de ideología izquierdista.

La ciudad sufrió durante la guerra 71 bombardeos que causaron la muerte a 481 personas y el derrumbe de 705 edificios. El ataque que causó más víctimas fue el bombardeo de la ciudad el 25 de mayo de 1938 realizado por aviones italianos Savoia a las 11 horas, con noventa bombas que provocaron la muerte de 313 personas, en gran parte mujeres y niños que se encontraban en el Mercado Central. Muchos historiadores actuales[cita requerida] sobre la Guerra Civil española coinciden en equipararlo con el bombardeo de Guernica.

A pesar de los bombardeos, la ciudad permaneció fiel a la República hasta el final de la guerra y por ello fue objeto de técnicas de debilitamiento psicológico como por ejemplo el lanzamiento de pan blanco envuelto en lemas fascistas en época de hambre. Puesto que Alicante fue de las últimas ciudades en caer en manos de las tropas franquistas, en el puerto se vivieron escenas dramáticas entre los que esperaban buques para partir al exilio; había orden de matar a toda persona que se encontrara en la zona intentando huir, los buques extranjeros no aceptaban recoger a nadie debido a la amenaza existente sobre el hundimiento de cualquier barco que recogiera exiliados; los únicos barcos que corrieron el riesgo por salvar a la población civil fueron los argelinos y otros barcos como el Stanbrook que partió del puerto sobrecargado. Centenares de alicantinos partieron hacia Orán, creando una colonia estable y un hermanamiento entre las dos ciudades que todavía hoy persiste.

En la tarde-noche del 30 de marzo de 1939 entraban en la ciudad las unidades de la División Littorio, comandada por el general Gambara, con un ostentoso desfile delante del Ayuntamiento y las principales calles de la ciudad. La represión consecuente fue considerable al considerarse la ciudad y la provincia como «rojas». Los últimos detenidos republicanos en la guerra lo fueron en el puerto de Alicante, y la mayoría sufrieron la estancia en el campo de concentración de Los Almendros. Al terminar la guerra, el alcalde Luciáñez propuso que la ciudad pasara a llamarse Alicante de José Antonio. Pese a aprobarse nunca llegó a producirse el cambio.

La década de 1960 trajo el desarrollo económico y social, con un importante crecimiento demográfico que continuó en las décadas siguientes. La economía evolucionó hacia el sector servicios, especialmente hacia el turismo, y se produjo el mayor desarrollo urbanístico de la ciudad, con el nacimiento de nuevos barrios en el extrarradio.

Con la llegada de la democracia el gobierno de la ciudad pasaría a estar gobernada por el PSPV-PSOE desde 1979 hasta 1995, después el gobierno pasó a manos del PP desde 1995 hasta 2015, cuando tras veinte años hubo un nuevo alcalde del PSPV-PSOE. En la década de los ochenta se trató de solucionar el caos urbanístico mediante la creación de nuevas vías de comunicación (Gran Vía, Vía Parque) y la dotación a la ciudad de centros de salud, colegios públicos, institutos, centros sociales y demás servicios municipales, en especial en algunos barrios que nacieron en la etapa desarrollista, si bien algunos de estos proyectos no llegaron a terminarse hasta los años noventa o ya incluso en el siglo XXI.

Un problema debido a no tener en consideración las características del clima mediterráneo, durante la fase de urbanismo, son las inundaciones. Ya que los agentes urbanizadores desarrollaban los terrenos de los que eran titulares, en muchos casos siendo barrios aislados con espacios entre ellos que se fueron rellenando con los años, aunque todavía hoy quedan espacios sin uso. Esta ausencia de planificación y regulación urbanística eficaz, así como la no consideración de los riesgos del clima mediterráneo como son las precipitaciones de fuerte intensidad horaria; han causado afecciones reiterativas en la ciudad, principalmente en otoño donde se dan los máximos pluviométricos, y en primavera. De hecho el 19 de octubre de 1982 caían 220 mm en la ciudad, un nuevo récord de lluvia en menos de 24 horas que causó numerosas pérdidas materiales. La Rambla de las Ovejas llegaría a 400 m³/s, su máximo histórico, y sembraría el caos en el barrio de San Gabriel, con dos muertos, lo que motivó que tras la riada fuese canalizado el tramo final de la rambla.

El 30 de septiembre de 1997 se vuelve a batir el récord de lluvia con 270 mm y la ciudad sufrió las peores inundaciones de su historia, con cuatro muertos y una altura de las aguas que en algunos barrios como Playa San Juan o San Agustín superaron el metro. Se decretó un día de luto oficial en el que las autoridades se dedicaron a drenar las aguas que anegaban barrios enteros. Las pérdidas económicas fueron cuantiosas, sobre todo en el centro de la ciudad y las playas, lo que motivó un gran plan de defensa contra las riadas para prevenir a la ciudad de repetir una situación similar.

Con el nuevo siglo, Alicante ha conocido un crecimiento demográfico excepcional fruto de la llegada de inmigrantes. Esto, unido a que las generaciones más numerosas son las que actualmente están buscando vivienda, ha causado un nuevo auge urbanístico que conlleva una expansión urbana.

Un elemento fundamental de las comunicaciones es el TRAM Metropolitano de Alicante, una combinación de tranvía y metro ligero que es subterráneo en algunos tramos. Conecta el centro de la ciudad de Alicante con Benidorm y San Vicente del Raspeig, y se prolonga hasta las localidades del norte de la provincia (Denia). En el futuro se espera que se conecte con el aeropuerto de Alicante-Elche, con el IFA, y con la vecina ciudad de Elche. La Avenida de Denia (entrada norte de la ciudad) fue totalmente remodelada en la primera década del siglo, incorporando elementos arquitectónicos y glorietas y la avenida de Elche (entrada sur de la ciudad) lo ha sido en la segunda.

Por otro lado, en la zona sur de la ciudad se construyeron los estudios de cine Ciudad de la Luz, donde entre 2006 y 2012 se rodaban películas y series de ámbito nacional e internacional, pero que finalmente entraron en desuso por la falta de proyectos que rentabilizaran la inversión realizada y por la decisión de la Unión Europea que consideró que el apoyo público a los mismos contravenía la legislación europea. Otros proyectos que se están llevando a cabo son la expansión de la Universidad de Alicante dentro del término municipal, o la organización de eventos deportivos como la Volvo Ocean Race.

En 1900 Alicante contaba con 50 495 habitantes que fueron aumentando lentamente hasta 1950, con 101 791. A partir de ese momento el desarrollo urbanístico fue espectacular superando los 250 000 en 1981. Con la democracia el crecimiento fue más lento llegándose a 272 432 en 1998. Con la llegada de la inmigración a España, Alicante tuvo un importante aumento demográfico de más de 50 000 habitantes en una década, tras la cual la población se mantiene estable en torno a los 330 000 habitantes.

En la actualidad, según los datos del INE del 1 de enero de 2019 la ciudad cuenta con 334 887 habitantes, siendo la segunda ciudad valenciana y la 11.ª de España en población. Según los datos del Ayuntamiento de Alicante a 1 de enero de 2017[26]​ la población de la ciudad era de 336 478 habitantes, de los cuales vivían en el núcleo urbano 329 635 y 6843 en las partidas rurales, siendo los barrios más populosos Playa de San Juan, con 22 424 habitantes y Polígono de San Blas con 22 292 habitantes.

La conurbación que forma con los municipios limítrofes (San Vicente del Raspeig, San Juan de Alicante, Muchamiel y Campello) sobrepasa los 450 000 habitantes (468 782 en 2018) y cuenta cada vez con más servicios conjuntos. El área metropolitana de Alicante-Elche cuenta con 757 085 y es la octava de España.

Nota: Entre el Censo de 1857 y el anterior disminuye el término del municipio porque se independiza Aguas de Busot, entre el censo de 1910 y el anterior se independiza Campello. Entre el censo de 1940 y el anterior crece el término del municipio porque se incorpora Villafranqueza.

Fuentes: Los datos del periodo 1250–1609 son estimaciones dadas por historiadores. El dato de 1646 es del Vecindario del archivo del Reino de Valencia.
Los datos del periodo 1717–1803 son de los diversos censos elaborados por los gobiernos de España. A partir de 1857 son datos censales.

En 2016, la población de nacionalidad extranjera representaba el 12,56% de la población total, contándose 128 nacionalidades distintas.

En la plaza de la Montañeta se encuentran las principales sedes administrativas del Estado, entre las que se puede encontrar la subsede provincial de la Delegación del Gobierno español en la Comunidad Valenciana, así como la sede provincial de la Agencia Tributaria, o la Subsecretaría provincial del Ministerio de Justicia.

En cuanto a sedes autonómicas, destaca la Delegación provincial del Consejo de la Generalidad (Gobierno Valenciano) en la Torre Provincial que se encuentra presidiendo la Rambla de Méndez Núñez, con su popular reloj digital. Allí se celebran los plenos una vez al mes. Asimismo, se encuentran direcciones territoriales de todas las consellerías, destacando por la singularidad de los edificios la Casa de las Brujas, donde se sitúan la Dirección Territorial de Presidencia y la Consejería de Bienestar Social, el Teatro Arniches con la de Infraestructuras y Transportes, o el edificio de la Consejería de Cultura, Educación y Deporte que se encuentra en la calle Carratalá, en el barrio de Benalúa y contigua a los Juzgados.

Las formaciones políticas más relevantes en el ámbito local desde las primeras elecciones democráticas son el PP (Partido Popular), el PSOE (Partido Socialista Obrero Español) e IU (Izquierda Unida). Desde abril de 2018 el alcalde es José Luis Barcala del PP como cabeza de la lista más votada en las elecciones municipales de 2015. Entre junio de 2015 y abril de 2018 el alcalde fue Gabriel Echávarri, del PSOE al ser apoyado por grupos municipales de izquierda y nacionalistas valencianos. Echávarri sucedió a Miguel Valor, el cual alcanzó la alcaldía en enero del mismo año al reemplazar a Sonia Castedo Ramos (PP) elegida alcaldesa tras las elecciones de 2011, estando durante unas semanas en período de interinidad Andrés Llorens Fuster. Entre 1979 y 1995, la ciudad estuvo gobernada por alcaldes pertenecientes al PSPV-PSOE (véase Alcaldes de Alicante y Elecciones municipales de Alicante).

La Corporación Municipal está formada por 29 concejales, incluido el alcalde. En las elecciones municipales de 2015, el PP perdió 10 concejales y por tanto la mayoría absoluta, quedándose con 8 concejales (con más de 38 000 votos, el 25,58%), mientras que 6 ediles del PSOE resultaron elegidos (un 20,29% de los sufragios) y otros 6 de la coalición Guanyar Alacant (18,71% de los votos). Entraron dos nuevos partidos en el consistorio. Por un lado Ciudadanos obtuvo 6 concejales (18,70% de los votos) y la coalición Compromís consiguió 3 (9,03% de los votos). Tras cuatro años, quedó fuera UPyD al obtener el 2,74% de los votos.

Desde la recuperación de la democracia en España, se han celebrado diez elecciones municipales. En las elecciones celebradas en mayo de 2015, el Partido Popular obtuvo la mayoría, pero se dejó en el camino diez concejales, quedando en ocho. El PSPV-PSOE obtuvo seis, los mismos que la coalición de izquierdas Guanyar Alacant. Accedieron dos nuevos partidos al consistorio: Ciudadanos con 6 concejales y la coalición nacionalista Compromís con 3. UPyD quedó fuera del consistorio tras una legislatura. Tras un pacto entre PSPV-PSOE, Guanyar Alacant y Compromís, gobernando así en tripartito, Gabriel Echávarri (PSPV-PSOE) sería proclamado alcalde de la ciudad el 13 de junio de 2015. En abril de 2018, y tras la salida a la luz de varios escándalos de corrupción que afectaban al alcalde Gabriel Echávarri (PSPV-PSOE), este dimitió y el Partido Popular regresó a la alcaldía de la mano de Luis José Barcala Sierra.

La lista de alcaldes de Alicante desde las elecciones democráticas de 1979 es la siguiente:

La organización político-administrativa de Alicante divide oficialmente la ciudad en 12 entidades de población. La de Alicante está dividida en 42 barrios y el puerto de Alicante que depende de la autoridad portuaria. Las 11 entidades restantes son las partidas rurales que a efectos estadísticos son el barrio número 43.

La economía de la ciudad de Alicante está fundamentada principalmente en el sector servicios, que empleaba al 85,7 % de la población activa en el año 2007.[31]

Entre las actividades económicas desempeñadas en la ciudad, destaca de manera sobresaliente el comercio, que históricamente tuvo como punto de apoyo el puerto de Alicante. Las actividades comerciales de la ciudad tienen gran poder de atracción para la mayor parte de la provincia, y alcanza por el eje del Vinalopó hasta Almansa. Actualmente, la ciudad de Alicante ocupa el quinto puesto a nivel nacional en importancia en cuanto a comercio se refiere, tan solo superada por ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia o Sevilla.

El último dato publicado por el INE sitúa la tasa de desempleo en la ciudad de Alicante en el 19,8 % para el mes de abril de 2018.

El turismo, ya presente a mediados del siglo XIX, pero principalmente desarrollado desde los años 1950, es igualmente otra actividad importante en la ciudad, apoyado por la benignidad del clima, las playas, el patrimonio histórico (castillo de Santa Bárbara, iglesia de Santa María, concatedral de San Nicolás, casco antiguo, Torres de la Huerta, etc.) y su oferta de ocio.

La actividad inmobiliaria también forma parte importante de la actividad económica de Alicante. El mercado inmobiliario es un sector que se comporta como un motor auxiliar de la industria turística, no solo por su valor económico, sino también por su valor social como generador de empleo. Durante la primera mitad de 2017, uno de cada cuatro visados de obra nueva de toda España se solicita en la provincia. Alicante es la tercera provincia en número de transacciones inmobiliarias por detrás de Madrid y Barcelona, y la primera en el número de ventas de inmuebles a ciudadanos extranjeros, en su mayoría residentes por temporadas en la provincia.

En Alicante son también importantes las actividades administrativas, favorecida por su posición de capital de la 4.ª provincia española de mayor producción económica. Alicante es la sede de la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO), agencia europea para el registro de las marcas, dibujos y modelos comunitarios.

La Universidad de Alicante, situada en San Vicente del Raspeig, cuenta con más de 33 000 alumnos y atrae a un número importante de estudiantes extranjeros. Por su parte, la Universidad Miguel Hernández, cuya sede está en la vecina Elche, tiene en el municipio de San Juan de Alicante integrante de la conurbación de Alicante, su campus de ciencias de la salud.

La industria ocupa al 5,7 % de la población activa del municipio. Destacan las fábricas de aluminio, de tabaco (Altadis, cerrada en diciembre de 2009, heredera de la antigua fábrica de Tabacalera fue durante varios siglos de gran importancia económica en la ciudad, llegando a tener contratadas a más de 4000 empleadas), de maquinaria, de materiales de construcción y de productos alimenticios. Dentro del área metropolitana, las actividades fabriles tienen gran importancia en el municipio de San Vicente del Raspeig (lugar que ha servido de área de expansión y descongestión fabril para la capital), donde se encuentra la mayor fábrica de la aglomeración de Alicante, una fábrica de producción de cemento de la multinacional Cemex. Los principales polígonos industriales del municipio son el polígono de Las Atalayas, el del Pla de la Vallonga, el de Agua Amarga y la zona industrial de la Florida.

Uno de los elementos punteros en la economía alicantina es el puerto de Alicante. El puerto se encuentra en plena fase de expansión, con el objetivo de situarse entre los diez más importantes en cuanto a transporte de mercancías se refiere. Actualmente, unas 15 000 personas trabajan directa o indirectamente en estas instalaciones. Históricamente, el puerto de Alicante ha estado íntimamente ligado al destino de la ciudad. De hecho, gran parte del comercio de Alicante ha tenido como punto de partida o de llegada su puerto. El momento más importante de este elemento se produjo en el siglo XVII, cuando se comenzó a comerciar con América, llegando a convertirse en el tercer puerto español en importancia.

En la ciudad de Alicante hay 47 Colegios Públicos de Educación Infantil y Primaria, 32 Colegios Privados-Concertados y 4 Centros de Educación Especial.

En cuanto a la educación secundaria, Alicante tiene 18 centros de carácter público y que ofertan los estudios de E.S.O, Bachillerato y Ciclos de Formación Profesional de Grado Medio y Superior. Existe, en el ámbito privado, una variedad de cursos de Formación Profesional diferente índole en sectores como la aeronáutica, el turismo, la comunicación, el deporte, la sanidad o la cultura ofertados por entidades privadas como MEDAC Alicante.

En último lugar, Alicante cuenta con una amplia oferta de formación universitaria. La Universidad de Alicante, fundada en 1979 y situada entre los municipios de San Vicente del Raspeig y Alicante y en proceso de ampliación, posee un gran campus y una oferta compuesta por más de 50 titulaciones, con más de 70 departamentos universitarios y con más de 33 000 alumnos estudiando en sus aulas. Por su parte, la Universidad Miguel Hernández, cuya sede está en la vecina Elche, tiene en el municipio de San Juan de Alicante integrante de la conurbación de Alicante, su campus de ciencias de la salud. Existen proyectos en distinto grado de desarrollo para la apertura de centros universitarios de carácter privado (subsedes de la UCAM[32]​ y la Mare Nostrum University.[33]​)

En otro orden de cosas, cabe apuntar que el Servicio de Educación del Ayuntamiento de Alicante gestiona y desarrolla, dentro de las competencias que le vienen atribuidas en materia de educación, todo aquello relacionado con el mantenimiento y vigilancia de los centros escolares –a través de los miembros de la Policía Local y en la lucha contra el absentismo escolar y el cumplimiento efectivo del tiempo de escolarización obligatoria, así como otras labores como el control y prevención del menudeo y el consumo de drogas en los entornos de los centros de enseñanza públicos y concertados. El Ayuntamiento de Alicante también se encarga de la provisión de solares para la edificación o ampliación de edificios relacionados con la enseñanza. En relación al absentismo escolar, el Ayuntamiento de Alicante cuenta con un programa de prevención del mismo, mediante la prevención, la resolución y el seguimiento de aquellos casos relacionados con el absentismo escolar de menores de entre 6 y 16 años, programa que, en ocasiones, se desarrolla con la colaboración de administraciones públicas y entes privados. El programa se centra en la elaboración y difusión de protocolos específicos encaminados a la prevención del absentismo y al estudio de casos particulares, buscando la concienciación y la responsabilidad de las familias respecto a la obligatoriedad de la escolarización a estas edades.

Los trenes y tranvías del TRAM comunican las playas de Alicante con el centro de la ciudad, la localidad de San Vicente del Raspeig y otras localidades más alejadas como Benidorm, Altea o Denia. La ciudad de Alicante cuenta con 31 estaciones o paradas en su término municipal.

Líneas actualmente en servicio:

La ciudad cuenta con una extensa red de autobuses urbanos y metropolitanos de alrededor de 40 líneas. Estos autobuses tienen todas sus tarifas y títulos de viaje integrados entre sí e incluso con el TRAM a través de la tarjeta sin contacto Móbilis que puede usarse indistintamente para el transporte dentro del Área Metropolitana de Alicante. Actualmente continúa siendo el medio de transporte público más utilizado por los alicantinos gracias a su gran de cobertura del territorio urbano.

La ciudad cuenta con una flota de 537 taxis que dan servicio a las localidades de Alicante, San Juan de Alicante, Muchamiel, San Vicente del Raspeig y Campello.

En la actualidad también existe la alternativa de transporte privado Cabify.

El aeropuerto se encuentra a 9 km, en la pedanía de El Altet, en término municipal de Elche. Se trata de un aeropuerto internacional, que se sitúa en quinto lugar de España en cuanto a número de pasajeros transportados con un total de casi de 14 millones durante el año 2018 y uno de los más rentables en términos económicos de España.[34]

Durante el 2008 se acometió su ampliación con una nueva y moderna terminal que dotará al actual aeropuerto de capacidad para más de 20 millones de viajeros al año. De igual forma también se proyecta que tanto el TRAM como la línea de Cercanías de Renfe-Operadora C-1 conecten el aeropuerto con la futura Estación Intermodal Central de Alicante en una segunda fase.

En 2014 el aeropuerto fue el aeropuerto más rentable de España según el informe presentado en el Congreso por el ministro de Fomento, José Blanco. En este informe se destaca la excelente salud económica del aeródromo provincial que superó en ingresos a aeropuertos como el de Mallorca (segundo en la lista) y a los dos más importantes del Estado, Barajas y El Prat. En 2014, el aeropuerto de Alicante ha sido el cuarto aeropuerto más utilizado en España por las aerolíneas de bajo coste con 863 993 pasajeros.[35]​ No existen datos más actuales, ya que AENA, concesionaria del aeropuerto no proporciona regularmente información desagregada.

Actualmente hay tres líneas en funcionamiento que conectan la ciudad con sus alrededores y poblaciones cercanas. Estas líneas de cercanías están gestionadas por dos operadores diferentes. Uno es FGV que a través de su marca comercial en Alicante (TRAM) conecta la ciudad con el centro de Benidorm pasando por otras poblaciones costeras. El otro operador es Renfe-Operadora, Entidad Pública Empresarial dependiente del Ministerio de Fomento de España que pone a disposición de los usuarios trenes de cercanías en la mayoría de grandes ciudades españolas, dando servicio con dos líneas y contando con tres estaciones en el término municipal de Alicante: Estación Terminal de Alicante (C1 y 3), Estación de San Gabriel (C1) y Estación de Universidad de Alicante (C3).

Además de las líneas de cercanías, Alicante también cuenta con varias líneas de larga distancia:

En Alicante se reciben todos los canales de ámbito nacional, tales como los del grupo RTVE (La 1, La 2, tdp), las del grupo A3media (Antena 3 entre otras) y el grupo mediaset (con Telecinco como canal enseña) .

Además también existen algunos canales de ámbito provincial, comarcal y autonómico, que son los siguientes:

Además, en la Albufereta se encuentran los restos arqueológicos de la ciudad ibero-romana de Lucentum, que data de los siglos IV a. C. al III d. C..

Las hogueras de San Juan (oficialmente fogueres d'Alacant, en valenciano) son las fiestas mayores y oficiales de Alicante, declaradas de Interés Turístico Internacional desde 1984, siendo sus orígenes muy remotos ya que la costumbre de quemar objetos, bailando en torno a una hoguera con la llegada del solsticio de verano, se pierde en la noche de los tiempos.

Como tales fiestas organizadas con las peculiaridades actuales datan de 1928, siendo su impulsor José María Py y Ramírez de Cartagena. Con el pregón se dan por iniciados estos festejos, plantándose las hogueras, monumentos artísticos policromados de cartón piedra y madera de profunda carga satírica, en la noche del 20 de junio, quemándose cuatro días después tras lanzarse desde lo alto del monte Benacantil, donde se encuentra el castillo de Santa Bárbara, una monumental palmera de fuegos artificiales que es visible desde gran parte de la ciudad.

A lo largo de los días de fiesta hay una extensísima programación de actos tales como pasacalles, cabalgatas, ofrendas, corridas de toros, actuaciones musicales, campeonatos deportivos y un largo etcétera, viviéndose la fiesta en la calle donde la gente puede comer, cenar y bailar en las barracas y racós, degustando la típica coca amb tonyina (torta de atún) y les bacores (brevas). La fiesta cuenta con sus máximas representantes, la Bellea del Foc, y sus seis damas de honor (dames d’honor de la bellesa del foc) elegidas entre las que fueron «bellezas» de cada uno de los distritos y son la representación viva de la fiesta. En los días posteriores a la cremà de las hogueras (hasta el 29 de junio, día de los santos Pedro y Pablo) tiene lugar un concurso de fuegos artificiales y tracas luminosas que se disparan desde la playa del Postiguet.

El valenciano alicantino[43][44]​ es el subdialecto del extremo sur, en la comarca del Campo de Alicante y alrededores. Sus características son:

A pesar de ser el fútbol el deporte predominante, los mayores éxitos deportivos de la ciudad provienen de otros deportes o deportistas. Así, se han obtenido éxitos nacionales e internacionales en deportes como el balonmano o el baloncesto; sin embargo, en deportes individuales se han alcanzado mejores resultados. Así, Alicante ha sido lugar de nacimiento o de residencia de una veintena de deportistas que han participado en los Juegos Olímpicos. El Ayuntamiento organiza anualmente el Trofeo Ayuntamiento de Alicante para premiar a los deportistas de la ciudad más destacados.

En el año 2004 la ciudad de Alicante fue la Capital Europea del Deporte.

Es quizá José Antonio Chicoy, que disputó la final de 4x100 estilos de natación de los Juegos de México en 1968 el que inició la relevante participación de alicantinos en los Juegos Olímpicos. Pero no fue hasta los Juegos de Moscú en 1980 y Los Ángeles 1984 cuando Domingo Ramón consiguió un cuarto y un sexto puesto respectivamente en atletismo (3000 metros obstáculos).

En los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, fueron cuatro los deportistas alicantinos participantes y, además, obtuvieron medalla por primera vez: Miriam Blasco, medalla de oro en judo y primera medallista olímpica española; Francisco «Kiko» Sánchez, medalla de oro en vela, 470 masculino; Carolina Pascual, medalla de plata en gimnasia rítmica; y Francisco Veza «Paqui», medalla de oro en fútbol. Además, Rosabel Espinosa formó parte como suplente del equipo nacional de gimnasia rítmica.[45]

En los Juegos de Atlanta de 1996, las gimnastas Marta Baldó, nacida en Villajoyosa, y Estela Giménez, alicantina de adopción (ambas del Club Atlético Montemar), lograron la medalla de oro en la competición de gimnasia rítmica por conjuntos; Juan Escarré obtuvo medalla de plata en hockey sobre hierba y la torrellanera Isabel Fernández obtuvo medalla de bronce en judo. En los siguientes Juegos Olímpicos, Sídney 2000, Isabel volvió a obtener una medalla, esta vez de oro. En los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, Fernández fue abanderada del equipo español y obtuvo un quinto puesto, lo que le otorgó el diploma olímpico. En los Juegos Olímpicos de Río 2016, la gimnasta rítmica Alejandra Quereda logró la medalla de plata en la competición por conjuntos.

El balonmano es el deporte en el que más éxitos se ha conseguido en la ciudad de Alicante. El equipo histórico y ya desaparecido fue el Club Balonmano Calpisa. Entre 1975 y 1980 obtuvo cuatro títulos de Liga consecutivos (1975, 1976, 1977 y 1978), cuatro títulos de Copa (1975, 1976, 1977 y 1980) y una Recopa de Europa (1980). Posteriormente, el club cambió de patrocinador y de denominación en varias ocasiones, pasando a llamarse Tecnisa, Tecnisán (con la que obtuvo otra Copa del Rey en 1986) y Helados Alacant. En 1993 se marcharía el equipo a Benidorm desapareciendo la élite del balonmano en Alicante. Posteriormente surgieron diversos equipos como el Puerto de Alicante o el C.B. Estudiantes que acabaría desapareciendo bajo la denominación de Alicante-Costablanca. Disputaba sus partidos en el pabellón que ahora lleva el nombre del que fuera jugador y entrenador Pitiu Rochel.

A día de hoy, el equipo más representativo en este deporte es el Mar Alicante, equipo que cerca estuvo de convertirse en campeón de la Recopa de Europa. Sigue compitiendo a día de hoy al máximo nivel, si bien en balonmano femenino, que es con la finalidad con la que nace este club. Tiene, de forma indirecta, equipo masculino merced un convenio con el CD Agustinos Alicante, equipo a priori escolar, pero su equipo sénior se encuentra en Segunda División Nacional y es el equipo más poderoso en este deporte en la ciudad. Además, en su pabellón se disputaron muchos encuentros del antiguo Club Balonmano Calpisa. En este deporte, también destaca el Sporting Salesianos, si bien a un inferior nivel.

El equipo más destacado en este deporte es el Lucentum Alicante (denominado actualmente por motivos económicos Fundación Lucentum Baloncesto Alicante), que ha sido el equipo deportivo de mayor éxito desde finales del siglo XX. El CB Lucentum Alicante se ha situado en dos ocasiones (temporadas 2002–2003 y 2004–2005) entre los ocho mejores equipos de la liga española. Recientemente, Alicante fue subsede del Eurobasket 2007 de Madrid, recibiendo a las selecciones de Francia, Italia, Eslovenia y Polonia en la fase inicial del torneo. En la temporada 2011-2012 terminó octavo, disputando incluso la Copa del Rey. Pero por motivos económicos en la actualidad se encuentra en la LEB ORO , segunda división española de baloncesto.

En este deporte, aunque más en su labor de deporte base, destaca también la SCD Carolinas y el CD Santa Teresa. Además del Club Atlético Montemar, decano de este deporte en la ciudad y que llegó a estar en la 2.ª División Nacional.

En fútbol, el equipo decano de la ciudad de Alicante era el Alicante CF, fundado en 1918, desaparecido en junio de 2014 y refundado ese mismo año con el nombre de CFI Alicante. El otro club de la ciudad es el Hércules CF. Este último comenzó su andadura en 1922. Ambos equipos compartieron el estadio Rico Pérez durante ciertos años. En la presente temporada (2018/19) lo utiliza el Hércules CF, que actualmente milita en la Segunda División "B" o tercera categoría del fútbol español.

El Hércules y el Alicante compartieron categoría durante varias temporadas. El conjunto blanquiazul se encuentra en un momento de regeneración, mientras que los celestes vivieron una grave crisis institucional que les condujo a su reciente desaparición y posterior refundación como CFI Alicante. El primero destaca por sus años en Primera División, mientras que el segundo destacó por su potente fútbol base a nivel nacional, así como por ser el equipo deportivo más antiguo de la provincia. En la temporada 2017/18 el CFI Alicante ascendió a Regional Preferente y en la 2013/14 el Hércules CF descendió a Segunda División B.

El fútbol siempre ha sido el deporte que ha levantado más pasiones en la ciudad, a pesar de no ser el que más éxitos ha obtenido. Alicante fue sede del Campeonato Mundial de Fútbol de 1982, donde tuvieron lugar los partidos del Grupo C (Argentina, Bélgica, El Salvador y Hungría). Por otro lado, la Copa San Pedro es un torneo histórico en la ciudad, en el cual su participación se extiende a los barrios que concurren directamente a través de sus asociaciones deportivas y culturales.

En consonancia con sus condiciones marítimas, la ciudad ha sido puerto de salida de la Volvo Ocean Race en sus 4 últimas ediciones. Esta regata consiste en dar la Vuelta al Mundo a Vela y tiene una gran repercusión mediática por todo el mundo, ya que participan equipos de varios países, regatistas de muchas nacionalidades distintas y tiene diversas escalas alrededor del mundo.[46]

Entre los principales equipamientos deportivos de la ciudad se encuentran:

Por otro lado, a nivel de barrios, existen equipadas instalaciones municipales como: el polideportivo El Tossal, campo de fútbol de San Blas Alto, Ciudad Deportiva de Alicante, polideportivo Pla-Garbinet, campo de fútbol El Cabo, polideportivo Ciudad de Asís, campo de fútbol de la Albufereta, campo de fútbol de La Cigüeña, campo de fútbol de Divina Pastora, polideportivo Tómbola, campo de fútbol Virgen del Remedio, polideportivo San Blas y campo de fútbol Florida-Babel.

En el centro urbano de Alicante se ubica la zona de compras tradicional, más concretamente entre el triángulo que conforman la Rambla de Méndez Núñez, la Avenida de Alfonso X El Sabio y la Avenida de Maisonnave, pudiéndose encontrar tanto pequeños comercios tradicionales como grandes cadenas de franquicias nacionales e internacionales.[cita requerida] En la ciudad puedes encontrar también 5 centros comerciales: Puerta de Alicante, Gran Vía, Plaza Mar, Vistahermosa y Panoramis.[cita requerida] Dentro del municipio, pero ubicado en la zona de Playa de San Juan podemos encontrar también el centro comercial Alicante Golf.[cita requerida]



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