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Religión hinduista



El hinduismo es una religión (dharma) ampliamente practicada en el Sur de Asia. Los hinduistas creen que la suya es la religión más antigua del mundo, y se refieren a ella como «sanatana dharma» (‘religión eterna’). Los eruditos consideran al hinduismo como una fusión o síntesis de varias culturas y tradiciones indias, con diversas raíces y sin ningún fundador. El hinduismo temprano tiene sus orígenes en la civilización del valle del Indo, que existió alrededor de 4.500-5.000 a. C. a 1.800 a. C.[2]​.Este sincretismo hinduista comenzó a desarrollarse entre el año 500 y el 300 antes de nuestra era, siguiendo las pautas de la religión védica (que existió entre el 1500 y el 700 a. C.).

El hinduismo contiene muy diversas doctrinas pero mantiene raíces comunes: rituales reconocidos, cosmología y peregrinación a lugares sagrados. Los textos hinduistas están clasificados en śruti (‘oído’ directamente de los dioses) y smriti (‘recordado’, fruto de la tradición). Estos textos discuten temas tales como teología, mitología, yoga, rituales del āgama y matemática básica para la construcción de templos y de altares, entre otros. Las principales escrituras incluyen los cuatro Vedas, los Upanishads, la Bhagavad-gītā, y las Āgama. Las fuentes de estos textos juegan un papel importante en esta religión, pero hay una fuerte tradición hinduista que cuestiona su autoridad con la finalidad de profundizar en el entendimiento de estos textos y también para desarrollar más ampliamente las tradiciones.

Temas prominentes en las creencias hinduistas incluyen el karma (acciones y consecuencias de las acciones), el samsara (la reencarnación o ciclo de nacimientos y muertes), varios tipos de yoga (prácticas para lograr moksha), y los cuatro objetivos del hombre («purusharthas», de púrusha: ‘varón’, y artha: ‘objetivos’):

Las prácticas hinduistas incluyen rituales como la recitación de oraciones, la meditación, las ceremonias para distintos momentos importantes en la vida de una persona (como el paso a la pubertad), festivales anuales y peregrinaciones ocasionales. Algunos hinduistas abandonan su vida social y pertenencias materiales para dedicarse a las prácticas monásticas (sanniasin).

El hinduismo prescribe obligaciones morales, tales como la veracidad (satya), abstenerse de hacerle daño a seres vivientes, paciencia, tolerancia, autocontrol, y compasión, entre otros.

Las cuatro denominaciones mayores del hinduismo son vaisnavismo, shivaísmo, shaktismo y smartismo.

El hinduismo es la tercera religión más grande del mundo. Sus seguidores, denominados «hinduistas», suman 1150 millones (más de un 16 % de la población mundial). Los hinduistas forman la mayor parte de la población en la India, Nepal y Mauricio. También hay significantes comunidades hinduistas en el Caribe, África y Norteamérica.

Una de las partes más importantes del hinduismo es el vegetarianismo, que se basa en la creencia de ahimsa.

El hinduismo ha sido immensamente perseguido por otros. Durante las invasiones musulmanas más de mil años, hasta 400 millones de hindúes fueron asesinados y millones se convirtieron a la fuerza o fueron esclavizados.[3]​Durante el gobierno europeo de la India, los hindúes fueron tratados como ciudadanos de segunda clase y millones fueron asesinados por ellos o murieron de hambre.

Los prejuicios coloniales en las descripciones de la historia hindú todavía están presentes en la actualidad. Esta historia discriminatoria y eurocéntrica del hinduismo todavía está presente hoy debido a la falta de representación hindú entre los eruditos occidentales que estudian el hinduismo.[4]

Según la Real Academia Española, la palabra «hindú» (en español) proviene del francés «hindou» (/indú/). Originariamente, proviene del idioma persa «hindú», que era la manera en que los persas pronunciaban el nombre del río Sindhu (llamado río Indo en español), que antiguamente era la frontera de Indostán.

Se denomina «hinduista» a la persona que practica alguna de las religiones del hinduismo, pero también designa a quien forma parte de esa misma cultura.

El hecho de que la mayoría de la población de la India profese el hinduismo, junto con el deseo de evitar la ambigüedad del gentilicio «indio» (incorrectamente utilizado también para designar a los indígenas del continente americano) explica que prácticamente desde su introducción al idioma español ―en el último tercio del siglo XIX― se haya usado también la palabra «hindú» para designar a los naturales de la India.

Este uso extensivo de «hindú» se admite en contextos en que no exista riesgo de confusión con su sentido estrictamente religioso. Generalmente se tiende a utilizar el término «hindú» e «hinduista» en su sentido de creyente en la religión hinduista, e «indio» como ciudadano de la República de la India (aunque esto genera confusión con los pueblos originarios de América, también llamados indios).

Actualmente, el hinduismo solo es mayoritario en cuatro Estados del mundo:

Tras la independencia de India y la división del subcontinente indio en territorios de mayoría hinduista y musulmana, se formó el Estado de Pakistán para la población islámica, pero permanecieron importantes minorías hinduistas. Tras la secesión de Pakistán Oriental (actual Bangladés), la antigua colonia británica quedó dividida en tres Estados. En Bangladés la minoría hinduista es mucho mayor que en Pakistán y desde la independencia del país (en 1971) se han suscitado actos violentos en su contra ―como contra budistas, cristianos y animistas―, hasta el extremo de haber desaparecido virtualmente de las estadísticas 3 millones de bangladesíes (en su inmensa mayoría hinduistas).[5]

También hay un número importante de adeptos hinduistas en Afganistán (donde durante el régimen talibán fueron forzados a usar un distintivo), Bután, Birmania, Camboya, Indonesia, Malasia, Sri Lanka, Fiyi y Tailandia. En Occidente, hay hinduistas en casi toda Europa Occidental, la mayoría en Gran Bretaña, y también en Estados Unidos. Existen minorías hinduistas en muchos países latinoamericanos, muy notablemente en Panamá y Trinidad y Tobago.

Los hinduistas son mayoritarios en:

El hinduismo incluye una diversidad de ideas sobre la espiritualidad y las tradiciones, pero no tiene una orden eclesiástica, ninguna autoridad religiosa, ningún tipo de gobierno, ningún profeta y tampoco está sujeto a un libro sagrado. Los hinduistas pueden ser politeístas, panteístas, monoteístas, agnósticos, ateos o humanistas. Debido a la amplia gama de tradiciones e ideas que cubre el hinduismo llegar a una total definición comprensible es difícil. El hinduismo puede catalogarse como una religión, una tradición religiosa, un conjunto de creencias religiosas, o una forma de vida. En Occidente se le denomina como religión, pero en la India se prefiere el término dharma, pues es un término más amplio que el de religión.

El hinduismo no posee fundador, ya que no es una sino varias religiones diferentes, a las que erróneamente se les aplica el mismo nombre. Es un conjunto de creencias metafísicas, religiosas, cultos, costumbres y rituales que conforman una tradición, en la que no existen ni órdenes sacerdotales que establezcan un dogma único, ni una organización central.[9]

Se trata más bien de un conglomerado de creencias procedentes de pueblos de diferentes regiones, junto con las que trajeron los arios que se establecieron en la cuenca del río Ganges, y que fueron escritas a manera de revelaciones en los diversos escritos védicos y otros libros sagrados hinduistas.

Los hinduistas llaman a esta tradición religiosa «sanātana dharma» (‘religión eterna’, en idioma sánscrito), porque creen que no tiene principio ni tendrá fin.[10]​ Según ellos, ha existido durante más de 5000 años. Consideran el hinduismo como la tradición religiosa más antigua del mundo.

El número de hinduistas, dentro y fuera de la India, es de unos 1150 millones de personas (más del 16 % de la humanidad). En la India, los hinduistas son el 80,5 % del total de la población.

Dentro del hinduismo como cultura existen el teísmo, el deísmo, el politeísmo, el panteísmo, el agnosticismo y el ateísmo. Así como un judío de cualquier nacionalidad se siente culturalmente judío (incluso si es ateo), el hindú se siente culturalmente hindú. Un budista hindú se diferencia de otro budista cualquiera por su cultura.

El hinduismo está estructurado por varias religiones, tan diversas como contrarias en sus formas. Dentro del hinduismo hay ideologías religiosas politeístas, monoteístas, panteístas, ateístas, etc. De igual manera, existe un conjunto de doctrinas que abre un abanico de posibilidades. Pero a pesar de parecer una ideología politeísta, es netamente una religión monoteísta, donde cada semidiós del panteón hinduista es la personificación de una de las potencias de un único dios.[6]

El hinduismo carece de una doctrina única. Cada rama de dicha religión sigue la suya propia: los visnuístas adoran al dios Visnú (y creen que Krisná es su avatar); en cambio los krisnaístas adoran exclusivamente al dios Krisná, y consideran que Visnú es su avatar.

En la doctrina vedanta esa suprema realidad es denominada Brahman, y se considera que es el aspecto original de Dios.[6]​ Todos los demás dioses y seres del universo son su expresión, por lo que se le considera «principio del universo». Esta visión puede considerarse panteísmo o monoteísmo según el punto de vista.

Los shivaístas creen en un solo dios,[6]Shiva, y niegan la importancia de Brahmá y Visnú. Su visión monista del universo se plasma en los Shiva-sutras.

Por otra parte, la doctrina samkhia de Kapilá es una filosofía profundamente atea y actualmente considerada ortodoxa.

El hinduismo, tal como se conoce comúnmente, puede ser subdividido en varias principales corrientes. La división histórica consiste en seis darśanas (doctrinas) y las dos escuelas más prominentes, vedanta y yoga.

Clasificado por deidad, las cuatro principales corrientes son el vaisnavismo (dedicado al dios Vishnú), el shivaísmo (dedicado al dios Shiva), el shaktismo (dedicado a la diosa Shakti o Devi) y el smartismo (dedicado a cinco deidades tratadas por igual).

El hinduismo también acepta diversas divinidades, pues muchos hinduistas consideran estas como manifestaciones o aspectos de la existencia de un único, absoluto, impersonal dios,[6]​ mientras que otras corrientes mantienen que una deidad específica representa lo supremo y que otras deidades son manifestaciones menores de esa suprema deidad.

Otras notables características incluyen la creencia de la existencia del ātma (‘alma’), la reencarnación, y el karma (la reacción a las actividades pecaminosas y piadosas), así como la creencia en el dharma (la religión, los deberes, las leyes).

En el hinduismo hay diversidad de creencias, pero básicamente los hinduistas creen que detrás del universo visible (maia) ―al que atribuyen ciclos sucesivos de creación y destrucción― está el principio que sostiene el universo: Brahman, eso absoluto que ―considerado a través del velo de māyā (la ilusión)―, es Dios (Īśvara).[6]​ Abandonar el ciclo de rencarnaciones (samsara) y retornar al principio divino, constituye el mayor de todos los logros para los hinduistas.

Este dios puede ser considerado personal o impersonal.[6]​ La adoración personal constituye el bhakti (la devoción), y la adoración impersonal implica gñana (la sabiduría).

En la corriente hinduista impersonal, Dios[6]​ es denominado Brahman. Todos los demás seres son su expresión, por lo que se le considera principio del universo. Esta visión puede ser llamada monismo. Hay que diferenciar que el Brahman impersonal es el aspecto no personificado de Dios,[6]​ y es distinto de Brahmá, quien es el creador de este universo, pero no el «dios único». Brahmá es un alma encarnada muy elevada que ocupa temporalmente ese puesto dentro del mundo material, pero que puede caer de su lugar y ser reemplazado por otra alma. Según la complejidad de cada universo, el Brahmá creador puede tener distinto número de cabezas, hasta mil.

Una de las características principales del hinduismo es el variado concepto acerca de ishta dévata ([cualquier] deidad adorable). Reconoce que cualquier persona puede tener una concepción personal de la Divinidad, igualmente respetable, ya que Dios[6]​ puede tener todas las formas, y finalmente las trasciende. De ahí la infinitud de representaciones de la Divinidad. Pero finalmente Dios[6]​ es uno, aunque sus manifestaciones sean infinitas.

En textos occidentales llegó a hacerse popular la tríada hinduista, llamada Trimurti (‘tres formas [de Dios]’:[6]​ los dioses masculinos Brahmá, Visnú y Shiva), pero generalmente nadie adora a esa tríada. Muchos hinduistas adoran a la diosa Durgá (conocida por algunos por uno de sus aspectos como Kali), pero también a un gran número de otros dioses, incluidos dioses comarcales.

La presencia de escuelas diferentes dentro del hinduismo no debe verse como una contradicción entre ellas. Al contrario, hay una polinización de ideas entre las escuelas,[cita requerida] y un debate lógico que sirve para refinar el entendimiento de cada una y del entendimiento del practicante. Es común y está permitido que un individuo siga una escuela pero tome la perspectiva de otra para cuestiones puntuales.[cita requerida]

La forma de la doctrina es considerada como la interpretación que se le da al Absoluto en sus diversas comprensiones, acorde a la visión y necesidad espiritual del practicante. Aunque inicialmente cada escuela hinduista es un trecho de un único sendero, parecen diferentes, pero todos son variantes de un único trecho o sendero.[cita requerida]

Dentro del monoteísmo, se puede incluir el visnuismo (que adora al dios Visnú), el krisnaísmo (al dios Krisná), el shivaísmo (al dios Shiva) y el shaktismo (a la diosa Kali), opuestos a la doctrina advaita (donde los jñanis estudian al Brahman impersonal).

Hay prácticas que todos respetan, como reverenciar a los brahmanes (sacerdotes) y a las vacas y no comer la carne de estas. Cabe mencionar que la vaca no es adorada, sino reverenciada al ser considerada una madre, ya que de ellas se extrae la leche, que es la base de la cocina india.

Fuera de esto, no existen preceptos rigurosos acerca de cuándo deben formularse las oraciones y realizarse los ritos, ni propiamente una jerarquía eclesiástica.

Los hinduistas aceptan varias escrituras sagradas, que abarcan gran cantidad de textos antiguos.

Hay un grupo de textos que se consideran «revelados» (en sánscrito shruti: ‘escuchado[s]’), y que no pueden ser interpretados, sino seguidos al pie de la letra:

Otros textos sagrados son los smriti (‘lo recordado’, la tradición):

El hinduismo actual se conforma a partir del siglo III a. C., combinando doctrinas budistas con creencias brahmánicas (de castas) y dravídicas.

En el siglo XIX, los hinduistas modernistas reafirmaron que el hinduismo era el principal activo de la civilización india, al tiempo que "purificaban" al hinduismo de sus elementos Tántricos, elevando los elementos Védicos. Los estereotipos occidentales fueron revertidos, enfatizando los aspectos universales e introduciendo enfoques modernos a los problemas sociales. Este enfoque tuvo gran aceptación, no solo en India, sino también en Occidente. Los principales promotores del hinduismo moderno fueron Ram Mohan Roy, Swami Vivekananda y Mahatma Gandhi, entre otros.

Ram Mohan Roy es considerado como el padre del renacimiento hindú. Su doctrina se basaba en la idea que lo divino existe en todos los seres, que los humanos pueden lograr una unión con su divinidad innata y que logrando esa divinidad es la esencia para lograr el amor por otros seres y la armonía social. Es decir que todos los seres existentes deben aceptar y respetar una armonía sostenible y un orden en el mundo.

El hinduismo ha sido descrito como una tradición que contiene una naturaleza compleja, orgánica, de diferentes niveles y a veces inconsistente. El hinduismo no tiene un sistema unificado de creencias catalogado en una declaración de fe o credo. Es más bien un término que comprende una pluralidad de fenómenos religiosos en la India.

Parte del problema para definir el hinduismo es que no tiene un fundador, sino que es la síntesis de varias tradiciones, la ortopraxis Brahmánica y las tradiciones populares o locales.

Teísmo tampoco aplica como una unificadora doctrina que defina al hinduismo, porque si algunas doctrinas hinduistas postulan una creencia teística de la creación del universo, otros, sin embargo, son ateos.

Sin embargo, a pesar de las muchas diferencias en el hinduismo, hay un sentido de unidad. La mayoría de las tradiciones hinduistas veneran la sagrada literatura de las vedas, si bien hay algunas excepciones. Estos textos son un recordatorio del la herencia cultural y son objeto de orgullo entre los hinduistas.

Existen varias controversias sobre el uso del hinduismo para fines políticos. El Consejo Mundial Hinduista es un ejemplo del hinduismo sindicado, cuyo propósito es eliminar las legislaciones de los musulmanes y de otras minorías en la India.[12]​ Una de las metas del Consejo Mundial Hinduista ha sido unificar todos los credos del hinduismo para crear un distrito electoral para los hinduistas. Esta tarea ha sido imposible para el partido, ya que esta religión no tiene un único texto sagrado unificador (se ha tratado de utilizar el Bhagavad-gītā), ni un único maestro, ni un único centro. También se ha visto imposibilitada gracias a que India obtuvo su independencia de Inglaterra en 1947, un periodo relativamente corto para tener un sentido unificador nacionalista. Se han hecho intentos de llevar un gobierno secular en la India, pero hasta elegir una lengua oficial ha sido un caos. La más hablada deriva del sánscrito, y el español o el inglés se ven como símbolos de cristianismo. Mahatma Gandhi fue un activista que promovía el hinduismo como religión nacional, pero apoyaba la aceptación y la tolerancia de otras religiones en la India. En 1948, un fundamentalista hinduista asesinó a Mahatma Gandhi.

La proliferación de armas nucleares en India está relacionada con los políticos, no con el hinduismo, aunque estos hayan usado términos religiosos para referirse a ellas.[cita requerida]

El 18 de mayo de 1974, el Gobierno hizo detonar la primera bomba atómica india, denominada «Buda Sonriente», en un pozo de 110 metros de profundidad, ubicado en el sitio de pruebas nucleares de la India, a unos 25 km al noroeste de la ciudad de Pokhrán (de 19 000 habitantes), en el desierto de Thar. Ya en esa ocasión, los políticos utilizaron una palabra religiosa para referirse a la bomba.

El 11 de mayo de 1998, el Gobierno hizo explotar cinco bombas atómicas más en Pokhran (India).[13]

Aunque algunos políticos usaran el simbolismo hinduista para justificar dicha explosión, ajimsa (no violencia) es uno de los principios básicos del hinduismo. Esto no impide que haya dioses como Shiva, que lleva un tridente con el que asesina a sus enemigos, y cíclicamente destruye el universo completo con todos sus seres vivos; o como Visnú, que sostiene un anillo para decapitar a los enemigos del dharma (religión). El concepto de karma deja claro que la violencia que ejerce la persona le será devuelta en la siguiente reencarnación.

Otro objeto de controversia en el hinduismo es la posición desventajosa de la mujer. En el hinduismo la mujer es ritualmente inferior. En el censo de 2011 de India,[14]​ se encontró que por cada 100 mujeres hay 109 varones. Una de las razones que explica este fenómeno es que las mujeres abortan los fetos de sexo femenino. En las familias hinduistas, las hijas son indeseadas, ya que para casarlas el padre debe pagar una dote, y muchas veces este pago empobrece a la familia. Sin embargo esto es más una tradición cultural de la India que una sanción religiosa del hinduismo, igual que la ablación genital de mujeres en África no está prescrita ni por el islamismo ni por el cristianismo.



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