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Sucre



quechua

25 de mayo (Revolución de Chuquisaca).

Virgen de Guadalupe

Sucre (quechua: Chuqichaka; aimara: Sukri; guaraní: Sucre), cuyo nombre originario es “Charcas” hasta 1538, “La Plata” desde 1538 a 1776, “Chuquisaca” de 1776 a 1825, “Sucre” desde el año 1825 hasta el día de hoy, es la capital histórica y constitucional de Bolivia.[1][2][nota 1]​ Es además la sede del Poder Judicial del país e igualmente es capital del departamento de Chuquisaca. En Sucre se resume la historia de la Confederación de los Charcas, desde sus orígenes más antiguos. Aquí se fundó la Audiencia de Charcas con la llegada de los españoles y finalmente la República de Bolivia, el 6 de agosto de 1825. La ciudad ha sido designada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1991.

Según datos del censo 2012, la ciudad cuenta con unos 290 015 habitantes.

La ciudad de Chuquisaca (o Chukichaca "Puente de oro en aimara" nombre dado al lugar por un grupo de etnias que coexistían en este asentamiento de la confederación de los charcas, hasta 1538) y Charcas entre 1538 y 1540. La ciudad de La Plata (durante el período virreinal: Virreinato del Perú (1538-1776) y Chuquisaca durante el Virreinato del Río de la Plata (1776-1825)). La ciudad de Sucre (desde 1839, a partir de la República, en honor al Gran Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre) y algunos sobrenombres como «la Ciudad Blanca», «la Ilustre Ciudad», «la Culta Charcas» o «la Ciudad de los Cuatro Nombres», etc.[cita requerida]

Chuquisaca-La Plata fue la capital de la Real Audiencia de Charcas hasta 1825. Con la República, fue escogida como capital constitucional, sede de los tres poderes del Estado (ejecutivo, legislativo y judicial) hasta la llamada Guerra Federal, cuando un grupo de políticos liberales paceños, tras una guerra civil sangrienta en 1899, llevaron de facto los Poderes Ejecutivo y Legislativo a La Paz, donde ha quedado hasta nuestros días. Actualmente Sucre es oficialmente la capital constitucional y sede del Poder Judicial de Bolivia, así como la capital del departamento de Chuquisaca.[3]

Cuatro instituciones han caracterizado la ciudad:

Después de la conquista, cuando las luchas entre conquistadores (almagristas versus pizarristas) llegaron a situaciones muy violentas de rebelión contra la corona, los vecinos de Chuquisaca tomaron el partido del monarca para mantener la estabilidad del imperio. El rey Carlos V concedió a los chuquisaqueños el estandarte con la Cruz de San Andrés, y elevó a Chuquisaca al rango de ciudad y sede de la Audiencia de Charcas. El rey Felipe II autorizó el establecimiento de la Universidad Mayor, Real y Pontificia de San Francisco de Xavier de Chuquisaca, bajo administración jesuita. La sede arzobispal de Charcas adquirió un poder muy importante en América del Sur.

Tierra de frontera entre el Imperio incaico y los pueblos indómitos de las tierras bajas, optó por aliarse con los conquistadores castellanos al mando de Pedro Anzúrez en lo que hasta entonces se había llamado Choquechaca, transformándose a partir de ese momento en la nueva Villa de la Plata de la Nueva Toledo. En los primeros años de dominación española, la ciudad sobrevivió a las luchas fratricidas entre las huestes de Pizarro y de Almagro que prácticamente diezmaron su población. En 1555, el emperador Carlos V le dio el rango de ciudad y le concedió la Cruz de San Andrés como estandarte, reconociendo la legitimidad de su gobierno local y otorgando la administración sobre la explotación de la plata de las minas de Porco descubiertas en 1545, en Potosí. En 1559 la ciudad se transformó en sede de la Real Audiencia de Charcas por orden de Felipe II, con jurisdicción sobre la parte sur de Sudamérica, el área que actualmente es Paraguay, el sudeste peruano, el desierto de Atacama y las costas marítimas del Pacífico (que formarían parte del norte de Chile tras la invasión chilena y la guerra del Pacífico de 1879) y lo que hoy es Argentina. En 1609, se convirtió en sede del arzobispado de La Plata, y en 1624 acogió a la cuarta universidad jesuita en el Nuevo Mundo, la Universidad Mayor, Real y Pontificia de San Francisco de Xavier de Chuquisaca.

En el siglo XVIII, los desembarques portugueses en el delta del río de La Plata por el Atlántico y las incursiones de bandoleros a la Chiquitina por el interior de la Amazonía, pusieron en evidencia el intento portugués de apropiarse de extensas tierras de la Audiencia de Charcas y probablemente también de sus ricas minas de plata. Para responder a la amenaza portuguesa y vista la incapacidad del virreinato del Perú para proteger la Audiencia de Charcas desde el Atlántico, en 1776, se creó el Virreinato de La Plata con sede en Buenos Aires, y la ciudad de La Plata, actual Sucre, formó parte esencial del nuevo virreinato. Dado que La Plata poseía una clase dirigente plenamente consolidada por sus instituciones y su gobierno local, la Real Audiencia de Charcas mantuvo competencias excepcionales sobre su jurisdicción dentro de la nueva administración virreinal.

La Universidad Mayor, Real y Pontificia de San Francisco de Xavier de Chuquisaca y la Academia Carolina de practicantes juristas creada en 1776 se convirtieron en dos centros de elaboración de y difusión de teorías políticas que proclamaban la soberanía del pueblo. Cuando Napoleón ocupó España entre 1808 y 1814, los oidores de la Real Audiencia de Charcas depusieron al presidente de la Audiencia y se opusieron a la actitud carlotista del arzobispo Moxó. Formaron así un verdadero gobierno autónomo y enviaron mensajeros a otras ciudades. Los chuquisaqueños concluyeron que «ni el Imperio es tan fuerte como se creía, ni las colonias tan dependientes como se pretendía» y decidieron tomar el camino de la autonomía política bajo la estrategia de desconocer toda autoridad que no sea la del monarca cautivo e incomunicado en Bayona (Francia): es lo que se conoce como el primer grito libertario de América (la revolución de Chuquisaca) un 25 de mayo de 1809. El 6 de agosto de 1825, tras 15 años de lucha sangrienta, delegados de todas las provincias de Charcas firmaron en el aula magna de la antigua Universidad Mayor, Real y Pontificia de San Francisco de Xavier de Chuquisaca, la Constitución de la nueva República, Soberana e Independiente.

El 25 de mayo de 1809 la revolución popular en alianza con los oidores de la Audiencia de Charcas, cristalizó un largo proceso de autonomización política que se aprovechaba así de la coyuntura de la vacatio regis. Estudiantes, artesanos, juristas y magistrados chuquisaqueños, inspirados en la corriente ilustrada que impregnaba su universidad Universidad San Francisco Xavier y la Academia Carolina, se rebelaron, pidiendo la liberación de Jaime de Zudáñez― acusado y tomado prisionero por conspiración el mismo día― y la renuncia del presidente de la Real Audiencia de Charcas, Ramón García de León y Pizarro. Este dijo

Ese mismo día Jaime de Zudáñez fue liberado. La Revolución de Chuquisaca, es conocida como el «Primer Grito Libertario de América» y «la chispa que encendió la lucha libertaria de América».[5]

Tan pronto es derrocado el gobernador de Chuquisaca, se enviaron emisarios del movimiento Republicano por todos los confines del virreinato de La Plata. En Potosí y La Paz, pequeños grupos realistas temen el rápido descontrol de la situación y optan por solicitar el apoyo del virreinato del Perú para aplacar la insurrección. El virreinato del Perú, conocido bastión de realistas, estima favorable la oportunidad de invadir al virreinato de La Plata ya que este se encuentra debilitado por el asedio portugués y opta por enviar un ejército contra la Audiencia de Charcas y otro contra la Capitanía General de Chile.

En 27 de febrero de 1812 (batalla de El Rosario), el abogado Manuel Belgrano, junto a numerosos rioplatenses formados en la Universidad Mayor, Real y Pontificia de San Francisco de Xavier de Chuquisaca y en la Academia Carolina de Chuquisaca, dota a las fuerzas republicanas del primer estandarte republicano (actual bandera de Argentina) para animar y diferenciar sus escasas fuerzas del temible ejército realista-peruano, muy superiores en número y artillería. El 20 de febrero de 1813 (batalla de Salta), tras un triunfo completo de los republicanos sobre las tropas realistas-peruanas, recupera el conjunto de los territorios ocupados hasta el río desaguadero, frontera entre los dos virreinatos. Dicha bandera, emblema de los ejércitos republicanos del norte se encuentra actualmente en la casa de la libertad de sucre.

El 9 de julio de 1816, en el Congreso de Tucumán, la Audiencia de Charcas firma la Independencia como provincia del Río de La Plata (hoy Argentina). Los diputados enviados por Charcas fueron el Dr. Mariano Sánchez de Loria y el Dr. José Severo Malabia. Sin embargo, la Audiencia de Charcas debió soportar todavía 15 años de lucha encarnizada contra los ejércitos peruanos-realistas, los cuales en repetidas ocasiones ocuparon sus territorios, imponiendo un periodo de terror y saqueo que obligó a los chuquisaqueños a continuar la lucha con la estrategia de las guerrillas. Una figura será particularmente importante en este periodo: Juana Azurduy de Padilla ―también conocida como Juana de Chuquisaca― educada en el prestigioso convento de Santa Teresa de Chuquisaca, esposa y viuda de Manuel Asencio Padilla, toma la cabeza de la resistencia a la muerte de su marido. Será de las pocas grandes figuras chuquisaqueñas que verá sus sueños cumplidos y cuyos restos descansan en la «Casa Grande» o Casa de la Libertad, antigua aula magna de la Universidad jesuita (Universidad Mayor, Real y Pontificia de San Francisco de Xavier de Chuquisaca) donde se firma el acta de Independencia.

En 1825 fue testigo de la firma del acta de fundación de la República de Bolivia en la histórica Casa de la Libertad. En 1839, después de que la ciudad se convirtió en la capital de Bolivia, fue rebautizada en honor del héroe venezolano Gran Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre. Problemas internos hicieron que la administración pública se trasladara de hecho a La Paz en 1899 convirtiéndose esta última desde entonces en sede política de facto de los poderes Ejecutivo y Legislativo después de una sangrienta guerra civil entablada entre los poderes económicos de la plata y el estaño. En 1991, Sucre fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

El 29 de septiembre de 1538, una expedición española proveniente de Cusco (Perú), dirigida por Gonzalo Pizarro,[6]​ tomó la ciudad de Chuquichaca, capital del Señorío de los Charcas nombrándola como Charcas. El 16 de abril de 1540, el español Peranzúrez la volvió a fundar sobre el caserío de los charcas.[7]​ La villa fue punto de partida de nuevas exploraciones al interior del continente. Durante la Colonia, su estratégica situación geográfica (cabecera de valle situada a 2750 m s. n. m.), su clima cálido y seco, y la proximidad de las minas de plata descubiertas en 1545 en Potosí (4060 m s. n. m.), jugaron un papel decisivo en su desarrollo como ciudad administrativa. Tres grandes instituciones la caracterizaban:

La Iglesia, con la creación de la sede episcopal en 1552 y su posterior transformación en arzobispado de la Plata en 1609; el tribunal administrativo, con la creación de la Real Audiencia de Charcas en 1559, asociada al virreinato del Perú con sede en Lima y Universidad Mayor, Real y Pontificia de San Francisco de Xavier de Chuquisaca creada en 1624 (cuarta universidad de América), seguida de la Real Academia Carolina en 1776.

En 1555, la Villa de La Plata fue ascendida al rango de ciudad por decreto real del emperador Carlos V y se le otorgó como estandarte la Cruz de San Andrés, consistente en una cruz escarlata sobre fondo blanco.

En 1639, periodo de máximo esplendor colonial, la ciudad contaba con 14 000 habitantes sobre una superficie de 0,9 km². En 1776, los desembarcos portugueses en el delta del río de la Plata y las incursiones de bandeirantes por el Matogroso ponen de manifiesto la incapacidad del virreinato del Perú para defender la riqueza de Charcas desde el Atlántico y propician la creación del virreinato de La Plata con sede en Buenos Aires donde Charcas adquiere competencias de autogobierno especiales por ser entonces una ciudad plenamente constituida, con un territorio densamente poblado, mientras que Buenos Aires era tan solo un pueblo de pescadores, pero estratégicamente situado en el delta del Río de La Plata. La proporción de la población en el nuevo virreinato es de 80 % en la Audiencia de Charcas y 20 % en las provincias del Río de La Plata. Este hecho estratégico, acompañado por la decadencia de la explotación de plata en Potosí a principios del siglo XIX propician un periodo de decadencia en la ciudad.

Entre 1808 y 1814, Napoleón Bonaparte ocupó y anexó España y Portugal a Francia. La Corona Española prefirió abdicar antes que trasladarse al nuevo mundo como sucedió con la Corona Portuguesa y desató una pugna política sobre quién debía beneficiarse de los cuantiosos tributos coloniales.

En Chuquisaca, el movimiento revolucionario se sustentó en el célebre silogismo de Charcas: “Debemos obediencia sólo al rey, a quien hemos delegado nuestra soberanía. El rey está preso y no puede gobernar. Nuestra soberanía ha vuelto a nosotros. Por lo tanto somos libres”, que sirvió como fundamento doctrinal en la larga e incierta guerra de la emancipación. Los hermanos Zudáñez fueron los encargados de iniciar la Revolución con la estrategia de desconocer abiertamente toda autoridad que no sea la del rey depuesto, cautivo e incomunicado en Bayona (Francia): es el denominado «primer grito libertario», también llamado Revolución de Chuquisaca, un 25 de mayo de 1809.

El 6 de agosto de 1825, Bolivia se declaró Estado Independiente y un año más tarde, Chuquisaca fue oficialmente designada como capital del estado, pues la transición de la Real Audiencia de Charcas hacia la nueva república se apoyaba sobre las instituciones existentes en Chuquisaca. La ciudad contaba entonces con una población 12 000 habitantes y una superficie de 17 km². En 1839 cambió su nombre por el actual, Sucre.

A fines del siglo XIX con el empuje del capitalismo europeo y por las necesidades de la industria occidental, la explotación del estaño adquirió enorme importancia en la economía boliviana. La producción del estaño en Bolivia esta centrada en Oruro (1606, 3708 msn) y la clase dirigente que se beneficiaba de estos ingresos estaba mayoritariamente asentada en La Paz. Las ciudades de Chuquisaca y Potosí, cuya economía esta más vinculada a la producción de plata, perdieron la preeminencia económica que tuvieron en los siglos anteriores. En 1892, se modernizó la explotación minera con la introducción del primer ferrocarril entre Oruro y el puerto de Antofagasta, que después de la invasión chilena y la Guerra del Pacífico , pasó a ser puerto chileno. En Sucre se establecieron las casas matrices de las empresas mineras de Potosí y las principales entidades bancarias nacionales. En 1909 se creó la Escuela nacional de Maestros Mariscal Sucre (hoy, Escuela Superior de Formación de Maestros Mariscal Sucre).

La Paz (1548, 3632 msn) se encuentra cerca de Oruro que poseía las más importantes minas de estaño, cuya importancia económica crecía finales del siglo XIX. Además, en La Paz se concentraba por el comercio del 80% de la población de Bolivia en aquella época. En ese contexto, la clase dirigente paceña, aliada con los políticos liberales, desató la llamada Guerra Federal cuyo pretexto fue la “necesidad” de instaurar un régimen federal en Bolivia. Los paceños atacaron a la administración que gobernaba en Sucre, la cual envió un pequeño grupo de jóvenes a defender la constitución (los constitucionalistas) que lucharon en desventaja y perdieron contra el ejército liberal de La Paz que había recibido armamento nuevo enviado desde Perú. Este conflicto se desarrolló entre los años 1898-1899 pues la clase dirigente paceña de la época buscaba concentrar los poderes ejecutivo, legislativo y judicial en La Paz. Los chuquisaqueños fueron masacrados en la iglesia de Ayo Ayo por parte de ciertos grupos indígenas aymaras liderados por Pablo Zárate Willca que fueron utilizados como aliados por los paceños, aunque estos mismos indígenas inicialmente aliados fueron apresados y asesinados después por los dirigentes paceños. El Estado federal no se instauró, pero La Paz festejó el traslado de los poderes ejecutivo y legislativo y el propio presidente José Manuel Pando decidió mantener el poder judicial en Sucre, con el fin de evitar mayores ofensas y conflictos.

A partir de aquel momento, la ciudad de Sucre se sumió en un proceso de estancamiento económico prolongado. Progresivamente, una gran parte de la clase dirigente sucrense se vio obligada a emigrar a otras ciudades, u otros países en busca de oportunidades que el Estado boliviano no creó.

La llegada del ferrocarril a Sucre no se hizo efectiva hasta 1936, acompañada de la construcción del barrio ferroviario, primer asentamiento urbano fuera del casco antiguo. Para 1900, según el censo oficial de ese año, Sucre tenía una población de 20 907 habitantes y una superficie de 2,15 km².

El 27 de marzo de 1948, un violento temblor sacude la ciudad de Sucre a raíz del cual se forma el Comité de Reconstrucción y Auxilio que diseña el «plan regulador» de 1950, sobre dos lineamientos: la reconstrucción de la ciudad, introduciendo criterios del urbanismo moderno como la interrelación entre el casco antiguo y zona de expansión; la necesidad de dotar a Sucre de otras funciones que las administrativas, potenciando la industria y el agro. Si bien este plan no se lleva a la práctica, constituye el primer intento de planificación urbana y propicia la creación de dos grandes industrias bolivianas: la Refinería de Petróleo Carlos Montenegro y la Fábrica Nacional de Cemento (1959).

La política nacional de diversificación económica y de creación de un nuevo polo de desarrollo iniciada en 1940, con la construcción de infraestructura básica de transporte, propició en Bolivia la conformación de un nuevo eje económico denominado «eje central» La Paz-Cochabamba-Santa Cruz lo cual agudizó el estancamiento, e incluso la degradación, de la economía en el eje Potosí-Sucre.

Como consecuencia de la Revolución nacional de 1952, se producen en Bolivia cuatro reformas estructurales que marcan el paso de un Estado oligárquico a un Estado liberal, aunque consolidan el centralismo de La Paz:

El voto universal de 1952, ampliando el derecho de voto a la mujer y a los campesinos (indígenas); la nacionalización de las minas de 1952, recuperando el 80 % de los ingresos de las exportaciones de estaño a poder del Estado; la reforma agraria de 1953, otorgando la tierra a los campesinos y eliminando las servidumbres y la reforma educativa de 1955, transformando la educación excluyente en universal y obligatoria.

Estas reformas estatales son producto de grandes convulsiones sociales que estremecen al país en su conjunto y a la sociedad chuquisaqueña en particular, considerada conservadora y fuertemente arraigada a las propiedades rurales. La reforma agraria provoca el repliegue de los estratos sociales altos a la ciudad y la caída de la producción agrícola. Los campesinos, sin asesoramiento técnico, ni recursos económicos no tienen posibilidad alguna de dar continuidad a la producción agrícola encontrándose rápidamente en una economía de subsistencia. Sucre cuenta entonces con 40 128 habitantes y una superficie de 2,53 km².

La llegada de nuevos cuadros técnicos chuquisaqueños, formados en universidades de Europa y los Estados Unidos, pero también del interior de la República (la Universidad Técnica de Oruro, donde imparten cátedra profesores judío-alemanes emigrados durante la segunda guerra mundial) dan el soporte técnico necesario para poner en funcionamiento la refinería de petróleo y la fábrica de cemento (FANCESA), empresas que no tardan en convertirse en el motor de desarrollo regional. En los años 1980, FANCESA se convierte en la primera cementera nacional,[cita requerida] desplazando a SOBOCE de La Paz y COBOCE de Cochabamba. La Universidad Mayor, Real y Pontificia de San Francisco de Xavier de Chuquisaca, antiguamente especializada en ciencias políticas y medicina, diversifica sus programas académicos con ramas técnicas. Sucre comienza a destacar nuevamente como centro de excelencia académica.

En 1974 se formuló el Plan Regulador de Sucre, primer intento de coordinación interinstitucional local para cubrir el vacío existente en planificación urbana, respondiendo a las necesidades de integración de los nuevos barrios periféricos al núcleo central. En 1976 Sucre contaba con 63259 habitantes, sobre una superficie de 6,05km².

En los años setenta se suceden en Bolivia los golpes militares (1969-1980). En este periodo se desarrolla la denominada Estrategia Boliviana de Desarrollo, con lineamientos no muy distantes del Plan Bohan de 1940, dividiendo al país en 3 tipos de regiones (homogéneas, polarizadas, plan) y creando las denominadas Corporaciones Regionales de Desarrollo, organismos técnicos encargados de elaborar proyectos de impacto. En Chuquisaca se crea la Corporación Regional de Desarrollo de Chuquisaca (CORDECH), dirigida por militares, la cual elabora cantidad de proyectos, la mayoría de los cuales no se ejecutan por falta de presupuesto. Tres grandes proyectos se concretan en Sucre: el aeropuerto, la terminal de buses y el mercado central.

A fines de los años setenta y principios de los ochenta, la población rural, fuertemente empobrecida, comienza a emigrar a la ciudad y al oriente boliviano (Santa Cruz, cosechas agrícolas estacionales), los estratos altos de la ciudad también emigran al eje central, en su mayoría, de manera definitiva. Entre 1971 y 1976 Chuquisaca soporta una tasa de migración de –4,7 % mientras que Santa Cruz gana un 18,9%; entre 1987 y 1992 Chuquisaca sigue perdiendo un –3,8 % mientras que Santa Cruz gana un 7,4 % y entre 1996 y 2001 Chuquisaca literalmente se vacía, con una tasa negativa de –6,4 % mientras que Santa Cruz gana un 10,6 %.

En los años ochenta se produce la crisis del estaño, ocasionando en Bolivia una inflación sin precedente que en 1985 alcanza el 8767 %. El Gobierno, con la dramática frase «Bolivia se nos muere», aplica el decreto 21060, cerrando la mayoría de las minas y poniendo en la calle a más de 23 000 mineros. Esto inicia la decadencia del eje minero La PazOruroPotosí-Sucre y la consolidación del eje central La Paz–CochabambaSanta Cruz de la Sierra.

Geográficamente, Sucre se sitúa a 2798 m s. n. m.,[8]​ en una cabecera de valles de clima cálido y seco. Es la tierra media y templada entre las tierras altas de la meseta andina y las tierras bajas de los llanos del Gran Chaco, límite entre los sistemas hidrográficos del Amazonas (ríos Chico y Grande) y los del Río de La Plata (Cachimayu y Pilcomayu),[cita requerida]. Fue habitada por pueblos de lenguas hoy extintas (puquina, lámpara, chui, etc.) que fueron remplazadas por la lengua quechua, durante la ocupación de los incas.

La ciudad se sitúa en la provincia de Oropeza del departamento de Chuquisaca, al pie de los cerros Sica Sica y Churuquella (dos antiguos volcanes apagados), en la cordillera oriental de Los Andes, cerca de donde las cadenas montañosas pierden altura y proveen un clima cálido y seco de cabecera de valle.

El clima de Sucre es templado subhúmedo de montaña (Cwb), de acuerdo con la clasificación climática de Köppen, con lluvias durante gran parte del año excepto el invierno, promediando 679 milímetros de precipitación anual. Las máximas rondan entre 21°C y 25°C en todo el año, con un máximo promedio de 24.3°C en noviembre, siendo algo común que todos los meses registren al menos un día sobre 30°C, y teniendo una máxima absoluta de 34°C registrada numerosas veces. Mientras que las mínimas disminuyen bastante en el invierno, llegando a un mínimo promedio de 4.6°C en julio y mínima absoluta de -9°C.

Legalmente la ciudad de Sucre es la Capital Histórica y Constitucional de Bolivia (el nombre oficial actual es Estado Plurinacional de Bolivia), capital del departamento de Chuquisaca y sede del poder Judicial. Es sede de instituciones nacionales, como:

El urbanismo colonial y la arquitectura republicana que caracterizan a Sucre le valen el título de «Patrimonio Cultural de la Humanidad», otorgado en 1991 por la UNESCO. Es la segunda ciudad en Bolivia que recibe esta distinción después de Potosí (1987). Este hecho propicia la creación del Plan de Rehabilitación de las Áreas Históricas de Sucre (PRAHS, 1995), institución local encargada de la gestión del centro histórico, en colaboración con la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). Se potencia el segmento productivo del turismo cultural histórico y se perfila la idea de un nuevo eje turístico entre Sucre, La Paz y Potosí como iniciativa mancomunada de desarrollo regional, al ser las ciudades más antiguas de Bolivia.

Otras atracciones son las huellas paleontológicas del periodo cretáceo halladas a las afueras de la ciudad y Cal Orko es el yacimiento de huellas fosilizadas más grande del mundo hasta el momento, el cual fascina a los paleontólogos y los admiradores de dinosaurios. A tan solo pocos kilómetros de la ciudad de Sucre, a más de 3000 metros de altura en los Andes centrales, está situada en la cantera de la fábrica de cemento más grande de Bolivia.

Hoy en día es un empinado farallón de 70 grados, con una altura hasta de 80 metros y más de un kilómetro de largo testifica sobre este pasado la historia temprana de la tierra. Esto demuestra que la variedad de criaturas era mucho más grande de lo que se suponía hasta ahora. Uno de los descubrimientos más importantes es que los anquilosaurios-cuadrúpedos herbívoros con un caparazón óseo se extendieron hasta Sudamérica. Anteriormente se desconocía su legado fosilizado en el subcontinente.

Las huellas de los titanosaurios son los más importantes para el investigador Meyer. Con un tamaño de hasta 25 metros eran verdaderos gigantes entre los inmensos saurios. Caminaban relativamente lento, a 3 km por hora ―los seres humanos actuales caminan a 4 km/h―, otras especies alcanzaban en cambio una velocidad de 30 km/h. En el caso de un saurio depredador, los investigadores pudieron incluso determinar que cojeaba. Cal´Orko es un lugar de superlativos paleontológicos. Aquí se encuentra la huella de una «caminata de paseo» de más de 350 m de largo dejada por un saurio depredador. La cantidad es también abrumadora, alrededor de 5000 huellas de pisadas, la mayoría bien conservadas.

El 2 de febrero de 2010 se derrumbó gran parte de la muralla que mostraba las huellas de la caminata de los 2 titanosaurios,[12]​ producto de intensas lluvias que azotaron el departamento. Con la caída se pusieron en evidencia otras huellas en las placas más profundas de este farallón.

A 300 metros del farallón de huellas se encuentra el parque Cretácico que brinda la posibilidad de conocer a los protagonistas. Una recreación en uno de los mejores escenarios naturales. Asimismo da la posibilidad de hacer un viaje al inicio de los tiempos a través de un insólito recorrido que muestra a los visitantes, a un titanosaurio con 36 metros de longitud el último de los dinosaurios gigantes.

Los visitantes pueden disfrutar además de una sesión de interesantes documentales relacionados con la época en que los dinosaurios dominaban la Tierra.

Sucre cuenta con una gran variedad de platos tradicionales, muchas de los cuales varían según la temporada (mondongo para el Día de Todos Los Santos, picana para Navidad, etc.). Entre los platos más populares y típicos están los chorizos chuquisaqueños, el c'kocko de pollo, el picante de pollo, el mondongo chuquisaqueño, la cazuela de maní y muchos otros. La bebida típica es la «chicha criolla».

Sucre es también famosa por sus numerosas empresas dedicadas a la fabricación de chocolates y bombones[13][14]​ cuyos productos son muy apreciados por los turistas.

En su trazado urbano se puede leer la historia de Bolivia, desde el antiguo barrio de la Recoleta, con el trazado sinuoso original de Choquechaca, la ciudad de los charcas (donde la vieja capilla franciscana se levanta sobre el antiguo templo del dios Tanga Tanga), la ciudad renacentista del periodo colonial (actual damero del centro histórico), el ensanche republicano en la circunvalación de la antigua vía de ferrocarriles de los años cuarenta, los barrios obreros del periodo industrial de los años ochenta y los barrios periféricos en torno a los principales ejes interregionales. Su arquitectura hace gala del viejo estilo peninsular o colonial, las fachadas neoclásicas o afrancesadas del periodo republicano, la ciudad jardín del modelo anglosajón en los barrios obreros, algunos exponentes eclécticos (Palacio de La Glorieta), art nouveau, art decó y de arquitectura moderna que intentan encontrar un frágil equilibrio entre lo antiguo y lo moderno.

Sucre sigue el plano de damero, común en las ciudades coloniales, con una red de plazoletas, jardines y parques que otorgan gran armonía al conjunto urbano. Es una de las ciudades de arquitectura hispánica mejor conservadas en América, con calles empedradas, fuentes , iglesias antiguas, casas techadas con tejas de arcilla y con paredes blancas, características del diseño colonial.

A fines del siglo XVIII y a principios del siglo XIX la ciudad de Sucre sufre una transformación en su arquitectura debido al auge de la minería. Estos elementos se mantienen hasta la fecha y representan la imagen característica de la ciudad.

Es abundante la arquitectura religiosa, destacándose la iglesia de San Lázaro, la más antigua, construida en 1544; la iglesia la Merced, que cuenta con una hermosa capilla; El oratorio San Felipe de Neri; la Basílica de San Francisco de Charcas, y la Catedral, cuya construcción comenzó en 1571 y finalizó un siglo más tarde, donde resalta su bella fachada barroca. El Convento de La Recoleta es otro de los edificios más notables de la ciudad.

En la arquitectura civil se destacan el hospital (1554), el Arzobispado de La Plata (hoy de Sucre), laUniversidad Mayor, Real y Pontificia de San Francisco de Xavier de Chuquisaca (1624), la Corte Suprema de Justicia. Además, durante la colonia, Sucre fue sede de la Audiencia de Charcas, la Casa de Gobierno (hasta fines del siglo XIX)] y la Casa de la Libertad (donde se reunió el primer Congreso Constituyente de la Nación y se firmó el Acta de la Independencia). También se puede visitar la Biblioteca Nacional, que conserva más de 100 000 piezas impresas desde 1493, así como muchos otros edificios, los diversos archivos y testimonios históricos. En la Casa de la Libertad, palacete adyacente a la Gobernación, se conserva la primera bandera argentina.

Actualmente la ciudad ve un cambio muy importante en la arquitectura, la aparición de nuevas construcciones modernas, edificios muy altos, más que todo se puede ver el crecimiento inmobiliario y el auge de las inversiones provenientes de mineros potosinos lo que le han dado a la capital del Estado plurinacional un avance en su desarrollo el cual había sido postergado por varios años, un crecimiento a la par de las ciudades del eje central. Pero más que todo se puede ver una ciudad que está cambiando continuamente.

La economía de la capital se basa principalmente en:

A 30 km al sureste de la ciudad se encuentra el Aeropuerto Internacional de Alcantarí, con servicios regulares a las ciudades de Santa Cruz de la Sierra, La Paz, Cochabamba y otras conexiones. Este es el tercer aeropuerto de la ciudad, construido después de los aeropuertos de Lajastambo (viejo aeródromo construido en tiempos de la Guerra del Chaco a finales de los 30, actualmente demolido y urbanizado) y el anterior Aeropuerto Juana Azurduy de Padilla.

La terminal de buses se inauguró en 1975 y se encuentra en la avenida Ostria Gutiérrez, con servicios regulares nacionales y departamentales.

Por la vía terrestre se encuentra vinculado con la ciudad de Potosí a través de la Ruta 5 hacia el suroeste que luego lleva a Uyuni, mientras que la misma ruta hacia el norte lleva a la ciudad de Cochabamba y Santa Cruz.

En Sucre se practica toda clase de deportes, entre ellos el fútbol. El equipo más representativo es Universitario de Sucre, que actualmente milita en la Liga Profesional del Fútbol de Bolivia (representó a Bolivia en la Copa Sudamericana, Copa Libertadores y en los años 2008 y 2014 fue campeón nacional). Cabe destacar equipos como Independiente Petrolero y Stormers Sporting Club, con cierto pasado futbolístico y de reconocida trayectoria a nivel nacional, hoy en la segunda división o fútbol regional donde son protagonistas destacados. y el club Estudiantes de la zona de El Rollo que es el más querido de la zona pero no está en la Asociación Chuquisaqueña de Fútbol por motivos económicos. También se practican otros como el tenis, la natación, el raquetbol, el vóley, las artes marciales (como el judo y el karate), el boxeo, el futsal, el automovilismo y el ciclismo, entre otros. Sucre actualmente es el centro de alto rendimiento de todos los deportes que se practican nacional e internacionalmente. Acoge los complejos deportivos más grandes e importantes del país, como el Estadio Olímpico Patria uno de los más grandes de Bolivia, El coliseo Polideportivo el más grande de su clase en Bolivia y La Piscina Bolivariana la más grande y de mejor calidad a nivel nacional. Sucre es también conocida como un importante centro de automovilismo, sobre todo porque acoge a uno de los circuitos más importantes y antiguos del país, el circuito Oscar Crespo además de ser una cuna de campeones. En 2009 fue sede de una fecha del Rally CODASUR y este año se postulará nuevamente. Asimismo, fue sede de los XVI Juegos Bolivarianos.

Esta ciudad fue una de las impulsoras para su difusión, ya que las más antiguas y hermosas piezas de este género son de autores chuquisaqueños, como ser Miguel Ángel Valda y Simeón Roncal. Se destacan entre ambas dos tipos de cuecas, una de corte popular y la otra de llamada de salón, la segunda con un ritmo más lento, similar al compás de la zamba argentina.

Esta danza surgió en los bares y chicherías de la ciudad blanca, y era interpretada por las estudiantinas, este ritmo llegó a ser muy difundido llegando a ser parte de otras identidades como es el caso de Tarija, que hoy en día adoptó ese ritmo como característico de esa región.

Esta es una danza bastante particular, ya que en ella intervienen varios personajes, entre ellos: los diablos, las imillas, los leones, los awelos, los monitos, el gallo, las parejas y como parte musical los sicuris. Las parejas son los que dan la voz de mando, con sus matracas cuando empiezan a tocar los sicuris, y están en medio de todos los personajes bailando con sus matracas y pasos saltarines. Los demás personajes, encabezados por los diablos; bailan alrededor de las parejas en filas de uno y en dos columnas. Las imillas están por detrás de las parejas, ellas también forman un bloque aparte y bailan con su propio paso de avanzada. En cuanto termina la música, todos los personajes (excepto las imillas y las parejas) juegan entre sí, con libretos improvisados al calor del momento, y se instala una especie de teatro, el cual tiene la función de distraer a la gente del pueblo, generalmente los diablos y los leones juegan del mismo bando contra los otros personajes excepto el gallo, que generalmente molesta a las mujeres que están a su alcance, haciendo como si las quisiera pisar. Esta danza es vista en las fiestas patronales de los pueblos, no solamente de la ciudad de Sucre; sino también de las provincias aledañas, como ser Yamparáez, Tomina, y parte de Belizario Boeto. Hasta ahora no existe un estudio sociológico y semiológico a cerca de su significado y origen, y aunque existe una danza algo similar en el departamento de Potosí, los thanta morenos tienen características únicas en cuanto a su desarrollo como tal. Por último, y a modo de conclusión; esta danza entremezcla la música, la danza y el teatro en todo su desarrollo, haciéndola única en Bolivia.




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