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Pelayo (1888)



¿Dónde nació Pelayo (1888)?

Pelayo (1888) nació en Francia.


El Pelayo fue un buque acorazado pre-dreadnought o multicalibre construido para la Armada Española a finales del siglo XIX por los astilleros Forges et Chantiers de la Mediterranée en Tolón (Francia).

El Pelayo se construyó según un diseño del ingeniero Amable Lagane y estaba basado en la clase Marceau francesa, pero con una eslora algo más larga y un calado menor para permitirle el paso por el Canal de Suez. En un principio estaba previsto que portase un aparejo vélico para 372 m² de velamen, que fueron sustituidos posteriormente por dos mástiles militares. Un cinturón completo de acero Schneider Le Creusot se extendía desde 1,5 m por debajo de la línea de flotación hasta 0,6 m por encima. Había un extenso compartimento debajo de la cubierta blindada con 13 mamparos transversales completos.

Su armamento principal dispuesto de la forma llamada de rombo o diamante estaba compuesto por dos cañones Gónzalez Hontoria de 320 mm instalados en barbetas a proa y a popa, con ángulos de disparo completos. Dos cañones Gónzalez Hontoria de 280 mm, uno en cada costado en el centro del buque y sobre plataformas laterales salientes, proporcionaban un disparo axial. Un único cañón de 160 mm se montó en proa, con cañones de 120 mm en una batería en el centro del buque. Otra importante novedad fue la incorporación de una estación Telefunken de TSH (telegrafía sin hilos), conjuntamente con el crucero Extremadura, siendo las dos primeras unidades de la armada que utilizaron este sistema, en aquel entonces revolucionario.

Fue el único acorazado español del siglo XIX hasta la conversión en acorazados costeros de las fragatas blindadas Numancia y Vitoria, y desde la baja de estas hasta la entrada en servicio del primero de los acorazados Clase España en 1913, por lo que se le apodaba «el Solitario» y fue el buque insignia y el más potente de la Armada durante muchos años.

Durante la Guerra Hispano-Estadounidense, se planeó un contragolpe que aliviara la situación del Almirante Cervera y de paso realizar algún bombardeo sobre la costa americana.[3]​ Para llevar a cabo tal contraataque, el elegido fue el almirante Manuel de la Cámara Livermore.

Se trataba de crear dificultades, con los buques que quedaban en España, a los norteamericanos y posibilitar alguna victoria que elevase la moral española. Para ello se iban a crear tres divisiones navales que pudieran desconcertar al enemigo:

Debido a la corta autonomía del acorazado Pelayo y del Vitoria, la 2ª División haría una maniobra diversiva, navegando unos días en dirección al teatro de operaciones del Mar Caribe, cambiando el rumbo posteriormente para regresar a aguas nacionales y proteger las costas españolas de un posible ataque norteamericano, uniéndosele el crucero protegido Alfonso XIII, una desgraciada copia española del desaparecido Reina Regente.

La 1.ª División, en la que se integraba el Carlos V, se dirigiría hacia las islas Bermudas, donde recibiría órdenes e informes, para iniciar posteriormente un ataque contra la costa este americana, dirigiéndose hacia el norte, rumbo a Halifax en Canadá, dominio británico, para recibir nuevas instrucciones, y trasladarse después al mar Caribe, cayendo sobre las islas Turcos y Caicos.

La 3ª División debería dirigirse hacia la zona del Cabo San Roque, en Brasil, y desde allí dedicarse a hostigar el tráfico mercante enemigo.

Esta acción no llegaría a producirse, entre otros motivos por las presiones británicas, que no deseaban la extensión de la guerra a todo el Atlántico.

Con posterioridad, el Pelayo encabezó la escuadra española, liderada por el almirante Manuel de la Cámara, enviada a Filipinas en 1898. Sería retenida en el canal de Suez hasta lo indecible, mientras que el magnate de la prensa William Randolph Hearst dio la orden a un enviado suyo de que adquiriese un buque para hundirlo en el lugar donde pudiera obstaculizar el paso de la escuadra española.

Finalmente, tras muchos contratiempos y la destrucción de la escuadra del almirante Cervera y el temor a un ataque sobre las costas españolas, la escuadra del almirante Cámara retornó a toda prisa a la Península.

En mayo de 1901 tras la huelga de trabajadores del tranvía en Barcelona, el Gobierno respondió con la declaración del estado de guerra. Se detuvieron a tantos obreros que las cárceles de la ciudad se hallaban colapsadas y muchos fueron encerrados en la bodega del acorazado.[4]

Tras la guerra, acudió a la revista naval de Tolón (Francia) en 1901 y a Lisboa (Portugal), y de la ría de Vigo en 1904. Durante este periodo, sin embargo, se encontraban dificultades para asignar un papel adecuado al Pelayo, ya que no existía ningún buque similar junto con el que operar, con lo que cuando entraron en servicio los acorazados Clase España, el Pelayo era demasiado lento y antiguo para operar con ellos. El Pelayo disparó su armamento en combate únicamente cuanto bombardeó posiciones insurgentes en Marruecos durante la Guerra del Rif desde septiembre de 1911.[2]

Fue reformado y actualizado en 1910, momento en el que se le retiraron cuatro de sus tubos lanzatorpedos.[2]​ En 1912, sufrió daños en la bahía de Fonduko por un error de navegación. Fue reparado, pero desde ese momento ya solo se dedicó a tareas de entrenamiento, actividad que desempeñó hasta 1921.

El Pelayo fue dado de baja el 1 de agosto de 1924,[5]​ momento en el que comenzó su deasarme y, finalmente, fue subastado y desguazado en Róterdam, hacia donde partió en abril de 1926.[6]



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