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Escudo Nacional de México



El Escudo Nacional de México (oficialmente, Escudo Nacional de los Estados Unidos Mexicanos) es uno de los tres símbolos patrios, junto con la bandera y el himno nacional, establecidos por la ley en México. Su diseño actual se adoptó en septiembre de 1968.

Se inspira en la leyenda de la fundación de México-Tenochtitlan, según la cual Huitzilopochtli indicó a los mexicas que establecieran su ciudad donde encontraran a un águila posada sobre un nopal;[1][2]​ la ciudad se encontraba en el valle de México, donde hoy está ubicada la Ciudad de México.

Desde febrero de 1984 su uso es regulado por la Secretaría de Gobernación, con base en el segundo capítulo de la Ley sobre el escudo, la bandera y el himno nacional; con el título «De las características de los símbolos patrios», se describe en forma general:

La ley sobre el escudo, la bandera y el himno nacionales define las características y uso del escudo; en cuanto a su forma o características indica en forma general que el escudo:

De las características de los Símbolos Patrios

ARTÍCULO 2o.

-El Escudo Nacional está constituido por un águila mexicana, con el perfil izquierdo expuesto, la parte superior de las alas en un nivel más alto que el penacho y ligeramente desplegadas en actitud de combate; con el plumaje de sustentación hacia abajo tocando la cola y las plumas de ésta en abanico natural. Posada su garra izquierda sobre un nopal florecido que nace en una peña que emerge de un lago, sujeta con la derecha y con el pico, en actitud de devorar, a una serpiente curvada, de modo que armonice con el conjunto. Varias pencas del nopal se ramifican a los lados. Dos ramas, una de encino al frente del águila y otra de laurel al lado opuesto, forman entre ambas un semicírculo inferior y se unen por medio de un listón dividido en tres franjas que, cuando se representa el Escudo Nacional en colores naturales, corresponden a los de la Bandera Nacional.

Cuando el Escudo Nacional se reproduzca en el reverso de la Bandera Nacional, el águila mexicana se presentará posada en su garra derecha, sujetando con la izquierda y el pico la serpiente curvada. (Párrafo adicionado DOF 09-05-1995)


Versión a color del Escudo nacional Mexicano.

Versión del Escudo Nacional Mexicano a una tinta para monedas, medallas oficiales, sellos, papel oficial y similares.

Del Uso y Difusión del Escudo Nacional

Reproducción autorizada para el uso de las autoridades.

Reproducción del Escudo a una tinta para monedas, medallas oficiales, sellos, papel oficial y similares.

La ley estipula claramente tres tipos de banderas que se diferencian por el escudo:

La bandera oficial debe llevar el escudo a todo color tal y como se muestra en el modelo.

La bandera para uso civil por otro lado debe llevar el escudo a una tinta, se entiende que es en fondo blanco con líneas negras para dibujar el escudo, pero no indica si es una versión a un solo color del escudo modelo o es la versión a una tinta para reproducirse en papeles. Esta es una de las banderas más raras de ver porque casi nadie sabe su existencia.

Una tercera bandera son las destinadas a comercio, ya que la ley dice:

Pero nunca dice que escudo debe usarse, por eso se puede interpretar que solo se pueden vender banderas para uso oficial.

Escudo en bandera oficial y para comercio.

Escudo en bandera para uso civil.

Para cuidar del buen uso del escudo la propia ley define claramente a la oficina del ejecutivo federal responsable:

El emblema nacional contiene diez elementos: nopal, águila, serpiente, agua, caracoles, chalchihuites, piedra, rama de laurel, rama de encino y listón tricolor. Es el emblema nacional con mayor número de elementos biológicos (6).

En el escudo se destacan el águila y la serpiente, aunque también se incluyen tres pequeños caracoles en el agua:

El ave en el escudo de armas mexicano vigente se ha identificado como la llamada águila real o también llamada águila caudal de nombre científico Aquila chrysaetos, del latín: aquila, "águila" y del griego: χρυσός, "dorado" y ἀετός, "águila", que es una especie de ave accipitriforme de la familia Accipitridae. Es una de las aves de presa más conocidas y ampliamente distribuidas de la Tierra. Viven en gran parte de América del Norte, Eurasia y el norte de África. Es una especie en peligro de extinción ya que ha desaparecido o su población está a la baja en muchas zonas de Europa y América del Norte.[4][5]

En 1960 tras la recopilación de varias notas del ornitólogo mexicano Rafael Martín del Campo se difundió que él ponía en duda la identificación del ave del escudo como un águila real, luego de años de estudiar representaciones prehispánicas de los llamados escudos prehispánicos identificó el ave como el caracara cheriway o "quebrantahuesos mexicano", una especie común en México (por lo que el nombrarla "águila" es incorrecto, puesto que el caracara es un tipo de halcón). De cualquier manera, el águila real se considera como el águila mexicana para fines oficiales.[6][7]

En las versiones previas al escudo oficial de 1916 fue muy común la identificación de la serpiente como una culebra acuática de alguna especie imposible de determinar. Actualmente el lago de Texcoco donde habitaba la supuesta serpiente del designio de Huitzilopoztli está reducido a un vaso regulador del drenaje de la Zona Metropolitana del Valle de México. Pero tal y como lo muestra Diego Durán, o como se describe en el decreto del 14 de abril de 1823.

Pero desde el modelo de 1916 se introdujo la serpiente identificada como una serpiente de cascabel porque era más común para el dibujante o porque ya se habían extinguido las especies de culebras acuáticas junto con el desecado lago de Texcoco. Incluso en la descripción general solo se menciona una serpiente curvada y solo en el modelo se le muestra con un crótalo. Independientemente de esto, el diseño y coloración actual de la serpiente no se corresponde con ninguna especie de serpiente conocida.[6]

El nopal se presenta con cinco pencas (partes del nopal sobresalientes), forma muy poco natural, sobre él se posa el águila y además, muestra tres frutos rojos identificados como tunas con inflorescencias, o sea flores algo que no sería natural ya que la flor se desprende antes de que el fruto se ponga rojo o de cualquier otro color, además de que su representación no tiene espinas. De entre las varias especies se ha dicho que esta debe ser de Opuntia ficus indica pero por el fruto rojo otros proponen la Opuntia streptacantha. Las llamadas pencas del nopal cuenta con 32 espinas frontales que se algunos ven como una representación de los 31 estados de la Unión más el Distrito Federal, aunque para esa época los actuales estados de Baja California Sur y Quintana Roo eran territorios federales y solo eran Entidades Federales como hoy lo es la Ciudad de México.[8]​ Una interpretación de su forma en “T” es que representan a la ciudad indígena de México-Tenochtitlan, lo cual en parte es cierto ya que el topoglifo que se usaba en los códices pictográficos prehispánicos para señalar a esa ciudad era un nopal con frutos en flor sobre un símbolo de tierra pero sin el águila, como se muestra en el Códice Mendoza y otros documentos prehispánicos o cercanos a la conquista.[9]

Al frente del águila se muestra una estilización de una rama de encina con cuatro hojas y tres pares de frutos, mientras a su espalda una rama de laurel con el mismo número de frutos pero con cuatro grupos de tres hojas de la planta, en ambos casos los frutos son de un color dorado, lo cual no corresponde al color verdadero de los frutos. Ambas especies de origen europeo se usaron como símbolo de triunfo o victoria en la mitología grecolatina, por lo que en Europa llegaron a simbolizar en los siglos XVII y XIX las instituciones republicanas, y el triunfo de la república sobre la monarquía.[8]​ Cabe descartar, sin embargo, que coincidentemente el género Quercus al cual pertenece la encina ilustrada, cuenta en México con la mayor cantidad de especies nativas en el mundo con más de 150. [10]

Huitzilopochtli había ordenado a los mexicas establecer su territorio y pueblo en un lugar donde vieran a un águila parada en un nopal devorando una serpiente. La historia del águila y la serpiente se puede remontar a la fundación de México-Tenochtitlan hacia 1325, aunque muchos investigadores la creen un mito fundador que se creó durante el gobierno de Itzcóatl (1427 a 1440) para afirmar una especie de apoyo divino a su supremacía sobre los demás habitantes del valle de México. Eso fue luego de que lograran imponerse a los tepanecas del Altépetl de Azcapotzalco. Luego de eso, Itzcóatl mandó hacer una quema general de libros para poder reescribir la historia al gusto de los mexicas sin que hubiera fuentes anteriores y contrarias, como fuera entonces, en la actualidad es el símbolo nacional mexicano. El águila sobre el nopal y con la serpiente en el pico es conocido por todos los mexicanos como el escudo de su país y la relacionan con la época prehispánica.[11]

Contrario a lo anterior, se ha argumentado que la escultura de un águila devorando un corazón, presente en el templo de Tlahuizcalpantecuhtli en Tula, Hidalgo, y que el monolito denominado Piedra del Escudo Nacional, escultura que representa un Teocalli o Templo de la Guerra Sagrada, que está tallado con gran cuidado y maestría y se exhibe en el Museo Nacional de Antropología, en la Ciudad de México, son sus más antiguas representaciones. Pero, como se dijo antes, en la primera escultura devora o sostiene en el pico un corazón y no una serpiente, mientras que en la otra solo está cerca del pico el glifo de la guerra "Atl-tlachinolli" o "agua que arde", que para algunos parece una serpiente aunque no lo es. Además, la Piedra del Escudo Nacional se fecha entre 1507 y 1508, muy posterior a la fundación de México-Tenochtitlan, y por eso ninguna de las dos sería una representación del águila devorando una serpiente. Una situación similar se da con el Códice Mendoza, donde se representa el águila parada sobre un nopal, un símbolo de tierra y un escudo, pero en este caso no sostiene ningún tipo de objeto.[12]

Las crónicas de fray Bernardino de Sahagún, Juan de Torquemada, Cristóbal del Castillo, Hernando de Alvarado Tezozómoc, Diego Duran y de otros no hacen mucho por afirmar que el mito fundador sea anterior a Izcóatl, ya que todas ellas son posteriores a 1519, como ocurre con la Crónica Mexicana de Hernando de Alvarado Tezozómoc que dice:

Por otro lado esta Fray Diego Durán quien hace referencia a dos versiones del mito, uno donde presenta al águila devorando una serpiente y en otra la menciona devorando pájaros de plumas preciosas, otros cronistas incluso solo mencionan al águila parada sobre el nopal sin mencionar que sostuviera o devorara algo, como ocurre con Cristóbal del Castillo quien dice que:[11]

Por otro lado existe una controversia sobre que especie de ave es la representada en los grabados y dibujos prehispánicos, ya que el ornitólogo mexicano Rafael Martín Ocampo al relacionar el plumaje, la zona de habitación de las especies de aves en el continente americano y la dieta descrita en los trabajos prehispánicos ha propuesto que se trata en realidad del caracara o "quebrantahuesos" y no del águila real. En fin que la representación como hoy la conocemos no es anterior al inicio del Virreinato de la Nueva España en 1521.[11][6]

Supuesta versión prehispánica del escudo nacional en el templo B de la Zona Arqueológica de Tula.

Grabado en la escultura del Teocalli. Como puede apreciarse, contiene los principales elementos de las posteriores representaciones.Museo Nacional de Antropología

Águila del Códice Mendoza.

Fundación de México-Tenochtitlan en el Códice Durán.

Después de la conquista y ya con un gobierno español firmemente asentado en lo que ya llamaban ciudad de México, se empezaron a usar varias interpretaciones de lo que luego fuera el escudo nacional como una especie de sello para distinguirse del resto de las posesiones de la Corona, la llamada “Águila Mexicana” formada al menos por un águila y una serpiente normalmente sostenida por el águila con su pico al menos, el uso de esas interpretaciones por ejemplo se usaron por el Ayuntamiento de México un escudo similar al otorgado a la ciudad de México el 4 de julio de 1523, pero donde el águila mexicana sobre la torre central lo diferenciaba, de igual forma el gobierno virreinal ponía una representación similar del águila y la serpiente en documentos oficiales como el caso de La Gaceta de México entre 1722 y 1821,[13]​ de igual forma era usada en obras privadas como el ex libris del Convento Grande de San Francisco, la carátula de una de las primeras ediciones de la Compendiosa Narración de México del autor Juan de Viera, así como en numerosos grabados de José de Nava (1755), Emmanuel Villavivencio (1770 y 1782), José María Montes de Oca (1802), todos ellos grabadores de los siglos XVII y XVIII.[14][15][11]

En cuanto a la arquitectura se usaba también como distinción, por ejemplo en el medallón del frente de la Academia de San Carlos, y que data de 1784, una forma más simple se puede ver en las águilas de la fachada del antiguo edificio de la Aduana, y en los remates de las dos portadas del Templo de Jesús María, estos últimos del siglo XVIII. En fin que se volvió un símbolo de los habitantes de la Nueva España.[11]

Escudo usado por el Ayuntamiento de México entre 1530 y 1928.

Véase a la izquierda del cuadro un escudo que en tervio menor muestra una de las versiones del águila y la serpiente.

Bandera del Ayuntamiento de México.

salón del Cabildo del Ayuntamiento de México. Nótese el escritorio central que tiene un escudo antiguo.

Entre 1810 y 1821 el uso del águila mexicana era del todo aceptada, para iniciar Miguel Hidalgo y Costilla, Ignacio Allende y Juan Aldama no solo usaron la figura de Nuestra Señora de Guadalupe para abanderar a las huestes insurgentes, también Ignacio Allende y no sería extraño que Juan Aldama, mando preparar un par de banderas que hoy conocemos como Banderas gemelas de Allende que tenían dos frentes, el principal con la imagen coronada de Nuestra Señora de Guadalupe como símbolo de la Nueva España y por el lado contrario un muy distinguible escudo cuyo centro tiene un águila mexicana, estas banderas gemelas fueron olvidadas durante doscientos años ya que fueron capturadas por los Realistas en 1811 y enviadas a España en 1814 donde estuvieron hasta el año de 2010 como trofeo de guerra.

Luego de eso la idea de un escudo nacional fue una de las bases para dar a entender la soberanía del pueblo americano (indígenas, mestizos y criollos) en contra del gobierno de los españoles (los llamados gachupines), de ese primer escudo o gran sello nacional no se conoce ningún documento que lo oficializara, pero fue ampliamente usado por los insurgentes, en la bandera de José María Morelos y en los sellos propios de Ignacio López Rayón y José Sixto Verduzco en lo que fuera la llamada Suprema Junta Nacional Americana o Suprema Junta Gubernativa de América. Ese primer escudo se distingue por ser muy parecido al que se usaba popularmente en la ciudad de México, formado por un puente de arcos romanos, normalmente tres, sobre el cual se alza un nopal con frutos, en el cual se posa un águila con las alas extendidas y la cual esta coronada, a su alrededor se encuentran diferentes armas y banderas que se suponen son trofeos de guerra, en esa primera representación nunca sostiene el águila en el pico una serpiente y es muy común encontrarlo asociado al nombre de Fernando VII. Este primer gobierno solo controló algunas zonas del país entre 1811 y 1813, y terminó por deshacerse sin hacer lograr un verdadero gobierno.[16]

Luego entre a 1813 y 1815 se organizó el Congreso de Anáhuac quien si tenía la forma de un gobierno propio, y quien dio el paso para la creación formal de los primeros símbolos patrios, con tres diferentes banderas y un gran sello y escudo de la nación, este último promulgado por el general José María Morelos en un decreto del 3 de julio de 1815, donde además ya se nombra a la nación como México sin agregarle los otros nombres con que hasta entonces se le nombraba, América Septentrional, América Mexicana o América. Ese primer decreto decía:[17][18][16]

"Que aunque sean firmes y valederos los despachos dados anteriormente con el primer sello que se decía de la Suprema Junta, pero que de aquí en adelante se reconocen por arenas y gran sello de la República Mexicana, las siguientes:

Este sello tuvo solo una vida limitada a la del Congreso de Anáhuac tras lo cual dejó de usarse aunque al parecer nunca se olvidó, por ejemplo el General Vicente Guerrero uso un resello para las monedas que claramente recuerda un escudo nacional, incluso con la corona de encina y laurel, otros insurgentes usaron resellos similares.[16]

1.er. Sello y escudo oficial de la Junta general de la América Septentrional, Chilpancingo 1811.

2o. Sello y escudo oficial de la Junta general de la América Septentrional, Junta de Zitácuaro 1815.

2o. Sello y escudo oficial del Supremo Gobierno Mexicano por el decreto del 14 de julio de 1815.

Resello o Contramarca de Vicente Guerrero.

Luego de la independencia y aún bajo el gobierno de la Primera Regencia se expide una orden para aclarar la forma y uso de los colores de la bandera nacional, este dice:[16]

Noviembre 2 de 1821.

Enterada la soberana junta provisional gubernativa de este imperio, de lo expuesto V. E. de orden de la regencia con fechas 6 y 16 del inmediato Octubre, manifestando la necesidad de determinar el escudo de armas imperiales, y los sellos que deben servir para la autenticidad de ciertos papeles, y las que hay también de fijar el pabellón nacional, ha resuelto lo primero: que las armas del imperio para todas las clases de sellos, sea solamente el nopal nacido de una peña que sale de la laguna, y sobre él parada, en el pie izquierdo, una águila con corona imperial.

Lo segundo: que el pabellón nacional y banderas del ejército deberán ser tricolores, adoptándose los colores verde, blanco y encarnado en fajas verticales, y dibujándose en la blanca un águila coronada; todo en la forma que presenta el adjunto diseño.

Lo cual se aclaró y formalizo por el decreto del 7 de enero de 1822 que se emitió con los modelos dichos y cuyos originales se perdieron aunque perduran muchos ejemplos en monedas de la época.[16]

Enero 7 de 1822

Ese primer diseño del escudo se distingue sobre todo por ser un águila muy delgada, con alas situadas hacia tras del cuerpo como si acabara de posarse y que jamás sostiene una serpiente, ni esta coronada por ramas de laurel u olivo.[16]

Escudo de armas y sello del Primer Imperio según decreto del 7 de enero de 1822 (1821-1823).

Dibujo de las medallas de la juramentación como emperador de Agustín de Iturbide.

Escudo en moneda de 1822.

Escudo en Moneda de 1823.

Tras la caída del Primer Imperio Mexicano, el Primer Congreso Constituyente decreto un nuevo escudo el 14 de abril de 1823,[21]​ el cual decía:

Abril 14 de 1823

El soberano congreso constituyente mexicano, a consecuencia de la consulta de gobierno, de 9 de corriente, sobre si ha de variarse o no el escudo de armas y pabellón nacional, se ha servido decretar.

1º.- Que el escudo sea al águila mexica, parada en el pie izquierdo, sobre un nopal que nazca de una peña entre las aguas de la laguna, y agarrando con el derecho una culebra en actitud de despedazarla con el pico; y que orlen este blasón dos ramas, la una de laurel, y la otra de encina, conforme el diseño que usaba el gobierno de los primeros defensores de la independencia.

Como puede leerse las diferencias entre ambos escudos son simples, al segundo le faltara la corona y se le agregara la corona de olivo y laurel, mismo que se relacionaban con el régimen político de la República. Este escudo nunca fue suprimido o cambiado en forma oficial por los gobiernos republicanos de México, tanto federalistas como centralistas entre 1823 y 1879, aunque en la práctica existieron multitud de diseños, entre los cuales el más popular era solo formado por el águila y la serpiente sin nopales o corona de laurel y olivo, ejemplo de eso se puede ver en el escudo de la bandera del Batallón de San Blas, por otro lado durante la revolución de Ayutla y la Guerra de Reforma los grupos liberales mostraban al águila mirando hacia el color verde, a la izquierda del observador, para diferenciarse de los grupos conservadores, en cuyos escudos las águilas miraban al rojo o a la derecha.[16][22]

Escudo de armas republicano según decreto del 14 de abril de 1823 (1823-1879)[21]

Escudo de la primera hoja de la Constitución Federal de 1824.

Escudo en moneda de 1824, República Federal.

Escudo en moneda de 1835, República Centralista.

Durante el periodo que abarca el llamado Segundo Imperio Mexicano, entre 1863 y 1867 ocurrió para el gobierno monárquico tres cambios en el diseño del escudo nacional. El primero de ellos se dio bajo el gobierno de la Regencia del Imperio quien ofrecía al archiduque Maximiliano la corona de México, en este primer decreto del 20 de septiembre de 1863 se describe como:[16][23]

Artículo único. En lo sucesivo, el escudo de armas del Imperio será según la siguiente descripción: En el centro de un manto imperial, recogido en sus extremos, formando pabellón, con un lazo tricolor, verde, blanco y encarnado, con el lema RELIGIÓN, INDEPENDENCIA Y UNIÓN, rematando la parte superior de aquel con una corona de la misma clase, estará la Águila Mexicana dentro de un escudo realzado, en la actitud de siempre, es decir, de pie sobre el nopal, y la culebra asida con el pico y una garra: en la cabeza tendrá la corona imperial.

En lo alto del escudo habrá el penacho de siete plumas, de los antiguos Monarcas Aztecas: a los lados de éste se verán a la derecha, en una maza, la mano de la Justicia, y a la izquierda el Cetro Imperial. A la mitad de los costados del escudo se representarán, en uno, la macana, y en el otro el carcax. Estos cuatro emblemas aparecerán como si estuvieran colocados detrás del escudo, viéndose solo la parte principal de ellos.

Del carcax y la macana penderá el collar de la Gran Cruz de la Orden Imperial de Guadalupe, sirviendo éste de término a todo el blasón de armas, en unión de los ramos de laurel y de encina, que siempre han tenido las de la Nación.

Este escudo, cuyo diseño se circulará con el presente decreto, simboliza la antigua Monarquía Mexicana; la Soberanía Nacional adquirida por la Independencia en 1821, y la erección del Imperio Sancionada últimamente.

El Sub-secretario de Estado y Negocios Extranjeros queda encargado del cumplimiento de este decreto.

Un modelo de este escudo se encuentra en el Museo de Historia Mexicana en la ciudad de Monterrey, por alguna razón este escudo se ha vinculado al Primer Imperio Mexicano el cual no lo uso a diferencia de la Casa Imperial de Agustín de Iturbide quien lo adoptó como propio y hasta hoy lo siguen usando.[16]

Tras ese decreto se dio la aceptación y llegada a México de Maximiliano y su esposa Carlota, quienes al parecer no les gusto el diseño anterior o simplemente usaron uno más propio a su costumbre, por eso el 18 de junio de 1864, el ya llamado Maximiliano I de México promulgó un decreto por el cual daba un nuevo escudo a la nación monárquica, pero este decreto se basaba en modelos que al parecer nunca se crearon y en buena medida quedó en el olvido. Este decreto decía:[16]

HEMOS Decretado y decretamos lo siguiente:

Art. 1º. El Escudo de armas del Imperio es el que señala el modelo número 1.

Art. 2º. Las banderas del Estado son las que se designan en el modelo número 2.

Art. 3º. En consecuencia, quedan derogadas todas las disposiciones anteriores que existen sobre esta materia.

Este decreto se depositara en los Archivos del Imperio, publicándose en la forma debida para su puntual cumplimiento.

Este decreto como se dijo antes no debió tener mucha difusión por eso el 1 de noviembre de 1865 se promulgó un nuevo decreto donde describía el escudo oficial. Este decía:[16]

Visto lo determinado en el Art. 78 del Estatuto.[24]

DECRETAMOS

El Escudo de armas del Imperio es de forma oval y campo azul: lleva en el centro el águila del Anáhuac, de perfil pasante, sostenida por un nopal, soportado por una roca inundada de agua, y desgarrando la serpiente: la bordura es de oro, cargada de los ramos de encina y laurel, timbrado con la corona imperial: por soportes tiene los dos Grifos de las armas de Nuestros mayores, mitad, la parte superior negra y la inferior de oro; y por detrás en sotuer el cetro y la espada: está rodeada del collar de la Orden del Águila Mexicana, y por divisa: “Equidad en la Justicia”. Todo conforme al modelo que se acompaña, señalado con el número 1.

Los colores del pabellón nacional son: el verde, el blanco y rojo, colocados paralelamente a la asta en el mismo orden en que se enumeran y en iguales dimensiones cada uno.

Los adornos del Imperial son, el Escudo de armas sobre el color blanco, y cuatro águilas sobre el nopal, coronadas, en los cuatro ángulos del pabellón.

El de guerra no tiene más adorno que el águila coronada sobre el nopal en el centro del color blanco.

Para que la forma sea regular y una sola, se cuidará dar a los pabellones a lo largo dobles dimensiones que a lo ancho; a las banderas de los cuerpos iguales dimensiones a lo largo que a lo ancho, y que el gallardete sea veinte veces más largo que ancho en su nacimiento, como se pone a la vista por medio de los diseños adjuntos a este decreto, en la estampa marcada como número 2.

Nuestro Ministro de Estado queda encargado de la ejecución de este decreto.

Obviamente este decreto no duro más que el imperio y solo se aplicó donde su poder llegó. En este mismo contexto se tiene un modelo de escudo en el Museo de Historia Mexicana en la ciudad de Monterrey, que incluye un manto imperial sobre el Escudo de armas del Imperio, se cree que esta versión fue un diseño para uso exclusivo del emperador o su familia.

Escudo del Primer Imperio Mexicano.

Escudo y sello del Imperio de 1864 a 1867, oficializado por decreto del 1 de noviembre de 1865 por Maximiliano.<ref name="ENMf1">

Escudo de Guerra del Segundo Imperio Mexicano.

Escudo oficial del Segundo Imperio Mexicano 1864 en sello de papel con valor de 5 y medio Reales.

Como se dijo antes el escudo fue muy variado, respetándose muy poco el diseño original, entre 1846 y 1879 los gobiernos federalistas y grupos liberales tendieron a usar diseños inspirados en águilas imperiales francesas, las cuales fluctuaron entre posturas laterales y frontales del águila, siendo la última la más usual, en ese misma época fue común que le pusieran las inscripciones “República Mexicana” y en menor grado “Estados Unidos Mexicanos”, además de eso se le agregaban banderas, armas, gorro frigio, soles, rayos solares y muchas otras cosas.[16]

Por lo anterior luego de llegar al gobierno por el Plan de Tuxtepec, el entonces presidente Porfirio Díaz se dio a la tarea de normalizar el caótico uso del escudo, emitiendo un decreto que en buena medida regulo el uso y el modelo del escudo. Aunque este solo fue una circular donde el entonces Secretario de Instrucción Pública Diez Gutiérrez hizo saber que estaba en vigor el decreto del 14 de abril de 1823, y que debía usarse ese escudo como el oficial, esta circular del 30 de diciembre de 1880, fue un poco ambigua ya que no existía un modelo conocido del original por lo cual se dio la encomienda al artista Tomas de la Peña el diseño de un modelo, su diseño no se apartó mucho del modelo general afrancesando que se venía usando desde 1846, ese diseño se usó con algunas variaciones hasta 1916, aunque en 1898 se dio a conocer otro diseño que no se apartaba mucho del anterior, se dice que incluso era un poco más germánico que afrancesado, el diseño fue obra de Juan de Dios Fernández y al usarse cerca de las festividades del Centenario de la Independencia Mexicana se le conoció popularmente como el Águila del Centenario, y no solo por la fiesta ya que fue el águila que se acuñó en el frente de las monedas llamadas Centenario, esta versión del escudo a pesar de ya no ser la oficial se usó hasta los años cuarenta en monedas de curso legal.[25][23]

Escudo Nacional Mexicano usado entre 1880 y 1909, diseñado por Tomas de la Peña.

Escudo Nacional Mexicano usado entre 1909 y 1916, diseñado por Juan de Dios Fernández, llamado el «Águila del Centenario».

Escudo oficial de la República Federal Mexicana en 1898, en sello oficial de la Municipalidad de Cuajimalpa.

Escudo del Centenario en moneda de 1915.

Durante la primera etapa de la Revolución Mexicana ambos bandos usaron los modelos de escudo del porfiriato, pero al ser muy heterogéneos los grupos revolucionarios no fue inusual que cada uno hiciera su propio escudo como había sido antaño, de esta forma durante la segunda etapa de la Revolución cuando Victoriano Huerta ya había tomado el poder presidencial y el Gobernador del estado de Coahuila, Venustiano Carranza se rebela contra su gobierno, el uso de un mismo diseño causa algunos conflictos por lo que el llamado Primer Jefe del Ejército Constitucionalista en 1914 poco después de iniciada la guerra manda hacer un diseño que identifique claramente a las tropas del Ejército Constitucionalista de las tropas del Ejército Federal, ese diseño fue obra del artista Antonio Gómez R. y estuvo sin oficializar hasta 1916 cuando el grupo carrancista se había impuesto al grupo revolucionario que apoyaba al gobierno emanado de la Convención de Aguascalientes, de esta manera y próximo a realizar el Congreso Constituyente de 1917, Venustiano Carranza promulga un decreto el 21 de septiembre de 1916 que lo hace oficial y el cual dice:[16]

Considerando: que se halla vigente el decreto de 14 de abril de 1823, por el que dispuso el Soberano Congreso Constituyente que el escudo nacional “sea el águila mexicana, parada en el pie izquierdo sobre un nopal que nazca de una peña entre las aguas de la laguna, y agarrando con el derecho una culebra en actitud de despedazarla con el pico; y que orlen este blasón dos ramas, la una de laurel, y la otra de encina, conforme al diseño que usaba el Gobierno de los primeros defensores de la independencia”, y.

Considerando: también, que este decreto se ha prestado a diferentes interpretaciones en su expresión gráfica, dando lugar a una infinita variedad en las figuras de las águilas usadas por las diversas autoridades de la República, faltando así una forma precisa de escudo nacional,

He tenido a bien expedir el siguiente decreto:

Artículo único. El escudo nacional, cuyo modelo se deposita y conserva en la dirección en la Dirección General de Bellas Artes, es el único que debe usarse por las autoridades civiles y militares de la República, y por los representantes diplomáticos y cónsules acreditados en el extranjero. Se distribuirán copias de este modelo a los gobernadores de las entidades federativas y a las oficinas públicas dependientes del Gobierno Federal. Este decreto comenzara a regir desde el día primero de octubre próximo. Por lo tanto, mando se imprima, publique, circule y se le dé el debido cumplimiento.

Dado en el Palacio del Poder Ejecutivo Federal, en México a los veinte días del mes de septiembre de 1916.-Venustiano Carranza.-Rúbrica – al ciudadano ingeniero Félix F. Palavicini, Subsecretario de Instrucción Pública y Bellas Artes.

Lo Transcribo a usted para su conocimiento y fines consiguientes.

El modelo de este escudo parece que nunca se depositó en el Dirección General de Bellas Artes y que el modelo que sobrevivió a la revolución era en blanco y negro por lo que no hubo mucha coherencia en su coloración por parte de las muchas instituciones públicas y privadas que lo copiaron, incluso luego de 1918 apareció un modelo obra de Manuel Carrera Stampa el cual nunca fue oficial pero se usó como tal.[16]

Escudo Nacional Mexicano en uso entre 1914 a 1920.

Escudo en la portada de la Constitución de 1917.

Escudo en la portada interior de la Constitución de 1917.

Escudo carrancista en moneda de un peso de 1921.

Luego durante la cuarta y quinta etapa de la Revolución Mexicana los grupos políticos que operaron durante el llamado Maximato quisieron separarse de su pasado carrancista, llevándose a cabo una especie de concurso para seleccionar un nuevo diseño del escudo, de este concurso limitado a ciertas personas fue ganador el artista Jorge Encino, quien propuso dos diseños uno con una corona de laurel y encina completa que serviría para poner en las banderas y otro diseño con una corona corta de laurel y encina que se completa con el nombre completo del país “ESTADOS UNIDOS MEXICANOS” que se usaría para documentos, monedas, medallas y sellos, este diseño se caracteriza por cambiar el tradicional peñón del que nace el nopal por un símbolo de tierra del idioma pictográfico náhuatl, además de estar inscrito en un círculo de grecas en forma de picos y tener la frase escrita con letras de tipo Art Nouveau. Este diseño se formalizó por medio de un decreto del 5 de febrero de 1934, el decreto decía entonces:[16]

“ABELARDO L. RODRIGUEZ, Presidente Constitucional Substituto de los Estados Unidos Mexicanos, a sus habitantes, sabed:

Que en uso de la facultad que me confiere la fracción I del artículo 89 de la Constitución General de la República; y

CONSIDERANDO: Que en 14 de abril 1823 el Soberano Congreso Constituyente expidió un decreto por el que fijó las características que debería tener el Escudo Nacional, como símbolo de las ideas y de los sentimientos que informaron el nuevo régimen de la Nación, determinando que el Escudo se ajustara al usado por el Gobierno de nos primeros defensores de la Independencia:

CONSIDERANDO: Que con el transcurso del tiempo y través de las vicisitudes políticas de nuestra naciente nacionalidad, ese escudo fue sufriendo algunas modificaciones, aunque conservando, con especialidad, bajo los regímenes republicanos, los rasgos esenciales que señaló el decreto de 14 de abril de 1823;

CONSIDERANDO: Que tales discrepancias de la composición artística del Escudo Nacional han dado origen a diversas iniciativas, tendientes a imprimirle la debida unidad y diferentes medidas encaminadas a lograrla, y que con ese fin el Primer Jefe del Ejército Constitucionalista expidió, en 21 de septiembre de 1916, un decreto en el que, reconociéndose la inconveniencia de que el Escudo Nacional tuviera distintas interpretaciones gráficas, se mandó depositar en la Dirección General de Bellas Artes el modelo elegido, de acuerdo con los antecedentes históricos y el concepto primitivo que le dio origen, previniéndose que sería al único que en lo sucesivo debería usarse por las autoridades civiles y militares y por los representantes diplomáticos y cónsules acreditados en el extranjero;

CONSIDERANDO: Que el aludido decreto de 21 de septiembre de 1916 no llegó a surtir sus efectos por no haberse hecho el depósito mandado, lo que motiva la subsistencia de diversas interpretaciones gráficas;

CONSIDERANDO: Que la adopción de un modelo definitivo del Escudo Nacional constituye una necesidad inaplazable por ser el símbolo de la nacionalidad misma, el emblema en que se recuerdan y compendian las tradiciones, las luchas heroicas que el pueblo ha sostenido por su libertad, los acontecimientos más culminantes de nuestra historia y aun las características esenciales de la raza.

Por las consideraciones expuestas, y en cumplimiento de las disposiciones legales mencionadas, he tenido a bien expedir el siguiente

DECRETO

Artículo 1°. Se adoptan como modelos del Escudo Nacional, para sus diversos usos, los que, debidamente autenticados con las firmas del Presidente de la República, del Presidente de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, del Presidente de la Suprema Corte de Justicia y de los Secretarios de Estado, se depositan con esta fecha en el Archivo General de la Nación, y de los cuales se conservará copia, autenticada también en el Museo Nacional de Arqueología y Etnografía.

Un tanto del modelo para monedas y medallas se entregará para su guarda a la Casa de Moneda.

Artículo 2°. Dicho Escudo, en sus respectivos modelos, será el único que en lo sucesivo ostentarán las banderas, monedas, medallas y correspondencia de todas las oficinas públicas del país, así como los Escudos de las Embajadas, Legaciones y Consulados en el extranjero.

Artículo 3°. Quedan prohibidas las reproducciones que se aparten de los modelos adoptados por el presente decreto.

TRANSITORIO

Artículo único. Procédase a hacer las reproducciones y copias necesarias de los modelos para enviarlas a todas las dependencias de la Administración Pública, con la indicación de que, a la brevedad posible, los impongan en sus servicios.

En cumplimiento de lo dispuesto por la fracción I del artículo 89 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y para su debida publicación y observancia, promulgo el presente decreto en la residencia del Poder Ejecutivo Federal, en la ciudad de México, D.F., a los cinco días del mes de febrero de mil novecientos treinta y cuatro. - A.L. Rodríguez. - Rúbrica. El Secretario de Estado y del Despacho de Gobernación, Eduardo Vasconcelos. Rúbrica”.

Lo que comunico a usted para su publicación y demás fines.

Sufragio Efectivo. No Reelección.

Por este nuevo diseño también se formalizó el llamado Día de la Bandera y Escudo Nacional que se celebra desde entonces cada 24 de febrero. Este escudo de 1934 siguió en uso hasta 1968, aunque para 1966 ya era notable su poco uso, tal y como se mostraba en el modelo, para principio de cuentas se le había suprimido el círculo exterior, luego de eso se había eliminado el nombre oficial del país, o cambiado el tipo de letra al nombre completo del país, se usaba indistintamente el modelo para bandera y el usado para papales, sellos, monedas, etc., adicionalmente a eso se usaron dos diseños con solo líneas negras que servirían para las impresiones a una tinta en documentos oficiales, sellos, monedas, bajorrelieves y otros usos similares, estos diseños nunca se oficializaron aunque si se usaron.[16]

Escudo oficial para uso en banderas 1934 a 1968.

Escudo oficial de 1934 a 1968 con la leyenda «estados unidos mexicanos» para uso en monedas, sellos, papeles impresos, etc.

Escudo oficial de 1934 a 1968 con la leyenda «estados unidos mexicanos» para uso en monedas, sellos, papeles impresos, etc. para uso en tinta negra.

Ejemplo del escudo oficial de 1934 a 1968 utilizado por el presidente. Sello de Lázaro Cárdenas, Tesorería de la delegación Cuajimalpa de Morelos.

Por toda la serie de problemas dichos con su uso del escudo y también con la bandera, es que el 30 de septiembre de 1966 el Congreso de la Unión con base al Art. 73, sección XXIX-b de la Constitución de 1917 abre un concurso para seleccionar un nuevo diseño del escudo y la bandera, a la vez que da entrada a una iniciativa para crear una ley que formalice y aclare su uso, esa primera ley recibió el nombre de Ley sobre las características y el uso del Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales, fue aprobada por el congreso el 23 de diciembre de 1967 y publicada en el Diario Oficial de la Federación el 17 de agosto de 1968.[16]

El nuevo modelo que fue presentado el 16 de septiembre de 1968 fue obra de los arquitectos Pedro Moctezuma Díaz Infante y Francisco Eppens Helguera, su diseño se diferenciaba sobre todo del modelo de 1934 en que usa un glifo náhuatl para representar el lago, el cual es adornado con glifos de caracoles y joyas. Pero como el caso anterior su representación tuvo problemas, de principio, no se previó un modelo para impresiones a una tinta, por eso en 1984 se creó una nueva ley, que con cambios y adiciones posteriores es la vigente Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales.[16][28][29]

FIAV historical.svg Bandera de José María Morelos en 1812.

Moneda insurgente de 1812.

Escudo de la bandera equis de las llamadas Banderas gemelas de Allende.

Escudo de la bandera cruz de las llamadas Banderas gemelas de Allende.

moneda con el sello para monedas SUD, como se dio en Decreto por José María Morelos[30]

Ejemplo de versión del escudo oficial del Primer Imperio Mexicano, en moneda de medio Real, 1822.

Moneda de Durango de 1847.

Moneda de Zamora de 1856.

Moneda de Guanajuato de 1856.

Escudo nacional en papel sellado de medio Real para los años de 1858 y 1859 de la república federal.

Ejemplo del primer escudo oficial del Segundo Imperio Mexicano, 1864.

Ejemplo del segundo escudo oficial del Segundo Imperio Mexicano, en moneda de un peso, 1866.

Moneda de 1894.

Moneda de 1898.

Escudo nacional en un billete de Yucatán de 1914.

Impresión completa de Credencial Permanente de Elector, El Contadero, Cuajimalpa, Distrito Federal (1967)

FIAV historical.svg Escudo oficial para impresión a una tinta de la República Federal Mexicana en 1976, en encabezado de decreto de fijación de precios de diversas mercancías y servicios, publicado en el diario La Prensa el lunes 27 de septiembre de 1976, pag. 10.

Variantes del Escudo Nacional de México se usan en forma oficial fuera de México.

El escudo nacional tiene antecedentes muy remotos y varios de los elementos de que consta han cambiado de significado al paso del tiempo. Para los antiguos mexicas el águila significaba la más majestuosa de las aves, representaba el atavió zoomórfico del sol, siendo este a la vez, la principal deidad de dicho pueblo; la tuna representaba el corazón del hombre, de cuyo líquido se alimentaba el astro rey para su diario recorrido de oriente a poniente, para combatir a la noche y retornar victorioso. Esta analogía daba lugar a colocar en un sitio principal la representación del ave, ya que representaba al sol en la caza de estrellas (hombres) a través del sacrificio. Luego de la aparición de la serpiente en las representaciones del escudo de finales del siglo XVI; el mito fue retomado con fines evangelizadores por los conquistadores españoles. Dada la relación de la serpiente con las fuerzas del mal, hecha por la tradición narrativa europea; el representarla como la criatura que es devorada por la deidad suprema (el águila), invitaba a dar como significado al escudo el triunfo del bien sobre el mal. Esta ave también tenía un fuerte vinculado iconográfico con la virtud y el poder del estado.[33]

El significado original de los símbolos era distinto en numerosos aspectos. El águila era una representación del dios sol, Huitzilopochtli, que era muy importante, pues los mexicas se llamaban a sí mismos "el pueblo del Sol". El nopal, con sus frutos, llamado "tenochtli" en náhuatl, representa la isla sobre la que la ciudad de Tenochtitlán fue fundada. Para el pueblo azteca, la serpiente representaba sabiduría y tenía connotaciones relacionadas con el dios Quetzalcóatl. Entre los mexicas, esta escena con el águila devorando a la serpiente, sería considerada como impropia. La historia de la serpiente se derivó de una traducción incorrecta de la crónica Mexicayotl de Hernando de Alvarado Tezozómoc. Se tradujo la frase náhuatl ihuan cohuatl izomocayan, "la serpiente silba", como "la serpiente es destruida". Basado en esto, el padre Diego Durán reinterpretó la leyenda, de manera que el águila representara el bien, mientras que la serpiente representa el mal y el pecado. A pesar de su imprecisión, este significado fue adoptado puesto que correspondía con la tradición heráldica europea. Por ello, aunque esta visión no corresponde con las tradiciones precolombinas, fue utilizada los misioneros para la catequesis y la conversión de los pueblos indígenas al cristianismo. El padre Durán utilizaría esta versión de la historia por primera vez en 1582 para ilustrar su "Atlas de la historia de los indios de la Nueva España e islas de Tierra Firme", y pronto fue adoptada por otros. No sería hasta la guerra de Independencia que se usaría como escudo de armas.



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